viernes, 15 de enero de 2010

Supervivencia gloriosa


Atlético 5 Recreativo 1

Y ese del “recre” pareció venir aportando más dramatismo después del ya del que de por sí tenía, y que nos sirvió para inquietarnos profundamente.
Ya que cuando uno decide llegarse hasta el estadio y más pensando la absurda movilización que provoca para esta noche fresca y tardía, lo hace sin miramientos, pretendiendo encontrar la satisfacción de una noche gloriosa. ¿Para qué sino vamos allí?, si lo hacemos es con el convencimiento de una remontada que nos sirva para pasar la eliminatoria. Por lo visto y a pesar de la ayuda del club que regalaba una entrada por abonado, no éramos tantos los que teníamos ese convencimiento pues, se debería de pasar ligeramente de la media entrada; entonces ¿Qué era de la otra media? Tal vez optaron por quedarse en casita viéndolo por la tele, o no creían en el milagro.
Era un milagro de los facilitos, nada de “resucitar a un muerto”, se trataba de un enfermo griposo, que en su descuido, cogió frío, esto es, venía con una renta de tres en contra, no obstante la pelea era contra un equipo de segunda y que nos dio sobradas muestras de su falta de calidad, algo que por simple contraposición nos hacía a nosotros parecer mejores de lo somos. Bastaba con creérselo, poner se nuestra parte, esforzarse, echarle huevos, que se canta por aquí para que fuesen cayendo uno tras otro, los suficientes con los que pasar de ronda.
Pero la cosa no es tan fácil como parece, hay un obstáculo llamado realidad. Por un lado tenemos nuestros sueños que imaginamos posibles, y por otro hartos estamos ya de recibir sopapos de realidad. Esta coloca de entrada once contra once, y ninguno son cojos, dos grupos en el que cada uno pretende llevárselo a su terreno en el que conseguir sus triunfos.
El ánimo era bueno, increíblemente bueno, una afición reconciliada con su equipo, esperaba lo mejor de él y desde el minuto uno percibe su actitud, que agradece continuamente con aplausos, cánticos, y más cánticos. La cosa pinta bien, uno, dos, tres, con lo que igualar la eliminatoria, cuatro, para luego llegar al inevitable paseo por la cuerda floja. Puede que sea eso lo que nos haga tan peculiar, esos momentos suicidas que aportan a los encuentros situaciones de supervivencia gloriosa. Un grupo de chavales que allí se juntaron y que parecían tener una especie de peña atlética, llevaban una camiseta con el escudo del Atleti y la leyenda de: “sufro, luego vivo”, este tipo de frases que por su uso manido pierden su significado, en este caso acertaba de pleno; es tal vez ese punto de perdición lo que nos da sentido a la vida, al menos el algunas ocasiones y esta era una de ellas. ¡Qué gozada! ¡Qué partidazo! ¡Qué alegría!
Un éxtasis de felicidad, nos hará mecernos en la cuna de nuestros futuros sueños. Recogiditos y arropaditos, ¡aupa atleti!

Sr. Rafa Rice para paelladegazpacho

PD. Todo esto no es más que una broma, no puede ser de otra manera, con la que está cayendo.

2 comentarios:

cule dijo...

Hombres de poca fe ves como Diossss aprieta pero no ahoga, eso si estas son las únicas remontadas a las que podéis aspirar je je je…

Anónimo dijo...

Una del atleti dijo:
Que bonita que es la vida cuando se siente tan dentro la alegria de ayer, es solo un partido pero a falta de pan buenas son tortas, para poder dormirme de la emoción que tenia me tuve que tomar una tila bien caliente y dormi como un bebe y me he levantado como una rosa !aúpa atleti!