I
Me dicen que me explique.
¿Cómo puede ser explicable
este cuerpo y esta forma
si allí habita lo inefable,
donde el mensaje de vida
puede llegar a la fibra
sensible de la emoción?
En extraña comunión,
con el cuerpo, con el alma,
donde cada cual se apaña
para fundir el metal
del que están hechos los sueños,
que forjaron los deseos,
que se destruyan fronteras,
que se derriben
banderas,
donde no hay cuenta de ellas
que solo importe la idea,
y estar en todos los
lugares,
a la vez, en ningún sitio.
II
Dicen que es bonita manera
para elevar el concepto
el que la música fuera
el idioma en que dios habla,
pero es que dios no nos habla
ni escucha, ve, ni oye o siente,
es simplemente un ausente,
y es el hombre quien le crea.
Como creó la manera
de expresar profundamente
lo que le sale del alma,
con una búsqueda pura,
con un lenguaje latente,
que se vierte de la mente
para llegar a la altura
de la emoción, es la hechura,
la que confluye en la vida,
la que eleva el corazón,
la de la vuelta al valor
de que importe, lo que importa,
que te arrastre sin temor,
así salir y volar
con segura confianza,
sabiendo que en esta andanza
puede llegar la hermosura,
la ternura y el desastre,
el caos, el riesgo, ¡el arte!
¿Cómo es posible tan grande
manera de la expresión
con solo abrirse de orejas?
y dejar que nos penetre,
ojal que pasa el botón
y sujeta sin presión
al disfrute y la emoción.
Esto es jazz, ¿me expliqué?
Rafael Cuevas