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miércoles, 29 de octubre de 2014

Carmen París en la Sala Galileo Oct. 2014

Capitalismo de salón y JOTA.
Vale, partamos de la premisa de que siempre ha habido y habrá listos y tontos. Esos primeros son los que se  han encargado previamente de reservar mesa para el concierto y los segundos somos los que llegamos  y nos encontramos que tenemos que soportarlo, dure lo que dure, de pie,  de plantón; los primeros los que convocan al personal a cierta hora para retrasar deliberadamente el acto casi cuarenta minutos, supongo que para poder consumir durante ese tiempo y así aumentar los ingresos y, los segundos los que haciendo malabarismos podemos llegar a la hora prevista teniendo que aguantar ese tiempo añadido de espera ¡y consumo! Unos  los que se tienen por graciosos, otros los que les reímos las gracias, que maldita la gracia que tenía; Los que alrededor de su mesa disponían de sillas de más y que utilizaban las sobrantes para colocar sus pertenencias al alcance, a la vista y sin vergüenza, si algún tonto se la solicitaba, o la cedían de mala gana, o se excusaban de una ocupación que no acababa de llegar; los que cortaban la señal de teléfono mediante un inhibidor de señal (¡algo inaudito!) a todos los asistentes porque unilateralmente deciden que eso está bien, jactándose de ello, y los que lo consentimos con sorprendida tolerancia; los que te cobran cinco euracos por una cerveza y los paganinis sumisos; los que se colocan estratégicamente para realizar las grabaciones de video desde distintos ángulos y los lelos que debemos evitar interponernos con mirada precisa de delineante; los fotógrafos  variados que tomaban fotos a todos los presentes desde distintos ángulos y los que posaban fingiendo el gesto, en honor a la verdad he de reconocer que gracias a cosas como estas y otras, toda la sala se iba homogeneizando a la tontería.
Pero había aún allí algunos que gozaban de amplios espacios como sofás que despanzurrados en los mismos sin levantar el culo, no vaya a ser que alguien se lo quite, parecía que acotaban su privilegio de manera casi altiva, abriéndose de piernas y colocando los brazos extendidos  sobre sus respaldos, ocupando así cualquier resquicio que fuera a rellenarse con algún “pringao”
Dicho esto, que igualmente forma parte de la experiencia que supone presenciar un concierto musical, empezó el gozo.
Es Carmen París mujer de singular talento que como bien destacó Fernando Iñiguez, allí presente, a la postre conductor del programa Tarataña de radio tres, “lo es en un país de mierda, que no reconoce ni valora a sus artistas” (literal) Algo que repitió la propia Carmen incluyéndose entre los susodichos sin modestia ninguna, para qué, lo sabe porque se siente artista y en efecto, lo es. Lo cierto es que Fernando I. se declaró amiga de la artista lo que por otro lado no deja de sorprenderme lo amigos que se hacen los que están en otras dimensiones de la sociedad, no así los simples mortales que vamos a los espectáculos y nos volvemos a casa tal cual salimos, más o menos regocijados, es lo único.
Me encanto Carmen, y lo hizo por su desparpajo, simpatía, naturalidad y sencillez, a la vez que verdadero portento en el canto y composición de las canciones y lo que es mucho más difícil, la innovación vanguardista creadora de un peculiar estilo que no es porque sea el suyo, sino por ser de su invención, de quién sino sería el atrevimiento de fusionar la jota y el jazz quedando esto, algo así como bien resuelto. Lo que cabe deducir es, cuál es el estilo que mejor se adapta a la fusión, el Jazz o la Jota, el ajo o el perejil o, incluso la genialidad de conformarlo bien integrado cual preparado para rebozar, rebozarnos.
Presentaba las canciones Carmen con gracia y salero, desenvoltura y campechanía, puedo llegar a decir que incluso excesiva puesto que cuando tocaba trasladarla al inglés pudiera parecer que lo hacía entre risas, o al menos marcando la diferencia de su concepción en uno y otro idioma como buscando una justificación, que siendo honestos con el arte: ¿Debiera de hacerlo?
Un excepcional acompañamiento musical de una calidad inaudita, compuesto por un Cubano al  piano y dirección musical, un baterista Uruguayo y un contrabajo Baturro, formaban una deliciosa base musical jazzística con algunos picos o improvisaciones solistas, en la que Carmen se sentía comodísima desarrollando los temas con espectacular maestría. Revisando en clave de jazz, algunas de sus anteriores trabajos en lo que según nos dijo, se habían quedado a las puertas de este estilo, lo que también nos dice lo cerca que andaba de él. De cualquier manera tocó varios palos: jota, jazz, afro cubano, hasta casi chotis, adaptándolos a su particular estilo tan maravilloso. Una artista total. Incluso se permitió el lujo de completar la actuación con el único vis del concierto, haciéndolo en solitario, tocando el piano mientras cantaba, una especie de potpurrí de joticas, o coplas modestas que ella se encargaba de hacerlas grandes.
En honor a la verdad debo de decir que apreciaba un cierto malabarismo, aunque eso sí, no se le caían las bolas y eso que lo hacía con ocho, cuando buscaba cantando, y encontraba, introducir una esencia jotera, pues realmente era capaz de condensarla, en tan complicado estilo musical que por otro lado tanto absorbe, como es el Jazz. Ese tal malabar artístico se encontraba, o al menos eso apreciaba yo, más cómodo cuando la canción giraba al español, daba la sensación que era como que había atravesado un túnel y en un punto salía a la luz, y no porque uno entendiera el idioma sino por parecer la canción realmente liberada de una atadura que la forzaba a fingir. Por otro lado es cierto que  esto también aportaba a la canción de una belleza especial.
Para terminar sucedió algo igualmente inusual, el barbudo colaborador de El intermedio, pretendidamente gracioso, llamado Antonio Castelo, que como digo, de gracioso nada, volvió de nuevo al escenario, temiéndome yo el insufrible castigo de su presencia y lo hizo para realizar una entrevista en directo, con preguntas de la propia audiencia que el susodicho se encargaba de embadurnar, unas azafatas muy juvenilmente azafatadas, prestaban el micrófono al quien se lo solicitara. Era como en esos partidos de Roland Garros en el que una vez acabado entrevistan desde la pista de tenis a los jugadores. Todo parecía moverse, imagino que por desgracia, que no por gracia del conductor, entre los términos de jocosidad absurda, como el hecho de solicitar a los preguntadores por su signo de zodicaco y respeto del respetable, pero esta situación nos presentó a Carmen París desde otro ángulo, del cual, generalmente huyen los artistas, saliendo pitando de los escenarios y que ella aguantó con simpatía y profesionalidad, a pesar de vérsela algo afectada por la voz tras un imponente concierto.
Cuanta Carmen que una profesora de canto en su infancia la auguró que si se dedicaba a cantar la Jota, acabaría con las cuerdas vocales destrozadas puesto que la exigencia de tal cantar es de grado sumo. Ella se dedicó durante unos siguientes años al baile que no al cante, lo que la preservó de tales efectos. Una vez retomado su camino de cantora dejando tras de sí un sin par rastro de colaboraciones, compromisos y cuatro maravillosos discos publicados, Carmen modula su voz de manera poderosa y magistral, guardándose para sí el punto alto de la vibración vocal con un elegante requiebro, adorno que la libera de destrozar su garganta, aunque más de uno echara de menos en alguna ocasión más la entrega suicida del artista.
Salimos del local, la sala Galileo Galilei, presurosos después de haber pagado tan solo once euros, cuando en realidad costaba diez, ya un listo se encargó de cobrarnos por los gastos de gestión un euro de más, algo que por otro lado no van a ninguna parte, y digo presurosos puesto que habíamos dejado nuestro coche en un garaje de otro listo que nos cobró diez euros, (lo mismo que por una entrada), por el rato que permaneció en su nave resguardado y que clausuraba sus puertas a las doce en punto, lo que nos obligaba a estar pendiente de no sobrepasar esa hora. Visto así no parece justo que el precio de la entrada de un concierto y lo que ello conlleva sea equivalente al guardar nuestro vehículo y lo que ello conlleva. 


Pequeños momentos mal tomados con el movil (detras del pianista, arriba un poco a la derecha se encuentra Fernando Iñiguez)

Ya que salimos algo precipitados dejando en el escenario al barbudo sin gracia y la graciosa sin barba, lo hicimos con ganas de algo más, que fuera tomarnos algo comentando la jugada y así lo hicimos. Este Veroño madrileño invitaba a una terraza de aire libre pero las circunstancias nos llevaron al garito de referencia: El Cocodrilo, propiedad y gestionado por el único superviviente del grupo Burning, (Johnny Cifuentes, teclados) ubicado en nuestro modesto barrio. Introduciéndonos comprobamos que se estaba desarrollando una actuación musical, que aunque parezca mentira en ese momento no nos apetecía, luego…, salimos igual que entramos, aunque algo incómodos, no me gusta despreciar, así sin más, tales  espectáculos, por lo que fuimos al otro bar de copas que se encuentra justo al lado. Al rato, fue ella quien reparó: todos los presentes en el local eran feos. Comenzó nuestro gracioso repaso y comprobamos que el pub estaba efectivamente lleno de tipos y tipas de sorprendente fealdad, algunos incluso en quienes la naturaleza, o los años de amargura, se había cebado en ellos, pues entre quienes estaba medio borracho, o borracho entero, hablaba a voces, o contemplaban la televisión con inusitada bobería en silencio, no había alguien con apariencia de algo de felicidad, ni siquiera cercano a la hermosa edad de oro de la vida, y sí maduritos abandonados con dilatados triponcios. No es que suela dar importancia a estas cuestiones, antes bien, se la quito, en parte porque todos sucumbiremos en tales desagües directos al vertedero, más pronto que tarde. Tan solo fue un rato de gracia promovida por una circunstancia extraña que nos produjo una hilaridad, la misma con la que abandonamos el sitio para irnos a soñar acurrucados por los ecos de la bella, eso sí, actuación que habíamos presenciado tan solo un par horas antes.

RfCS

jueves, 29 de agosto de 2013

No pido mucho

Si volvemos a (no) al aborto.
La educación para quien la pueda pagar.
La sanidad para lo mismo.
Las pensiones a la mínima expresión.
Los dependientes para la familia.
¿Qué nos queda?
Salvar a la banca.
Salvar el fútbol.
Salvar las autopistas de pago.
Salvar las eléctricas.
Salvar la industria automovilística.
Si para esto va mis impuestos ¡coño! que me consulten
Y a partir de ahí ya veremos lo que mas me cuadra.
Creo que no pido mucho.



jueves, 3 de mayo de 2012

Cuarta entrega de las canciones más influyentes

A falta completar con los ausentes (de la lista) por omisión, llamémoslo simplemente olvido, aunque alguna deliberadamente,  presento lo que es la última entrega de estas canciones influyentes y que recupero del fondo del ordenador ya que llevaba bastante tiempo elaborada en busca de una oportunidad que se presenta hoy

33º

He oído decir de que son la tuna del folk, lo que no sé es si esto es un halago o un desprecio, y aunque no odio a la Tuna por mi parte diría aquello de Vainica Doble de: ¡vete tuno! ¡Vete! ¡Vuélvete a tu siglo diecisiete! Pero este no es el caso, son una Ronda y no tienen nada de tunos, si acaso de pícaros, o de juerguistas y a eso se dedican, a animar la fiesta cuando les toca porque cuando no, nos traen al buen entender historias de hoy y de siempre, con una lectura tradicional y hasta entrañable. Forman parte de la nueva hornada de afectos personales. Una historia de guerras, pérdidas, exilio, lucha y amarga victoria por su lejana vida desecha que no pudo recuperar LA RONDA DE BOLTAÑA – BAJO DOS TRICOLORES
34º
Esta si que se puede decir que es la primera canción, que de aquí surgiera todo. Probablemente la primera canción de la que tal vez tuve conciencia. Me la cantó mi madre en exclusiva una plomiza tarde de abril.
Mucho más adelante eran los tiempos de “Trébede”, el glorioso programa de R3 de Iñaki Peña, allí descubrí el mundo fascinante del folk, en ese programa sonaban con asiduidad unos… ¡titiriteros!, con los que, coincidiendo en edad de hijos pequeños, me sentí encantado. Una suerte de sencillez y tradición, de ternura y emoción, de calidad e ingenio, de belleza traída a la música infantil. Además de musicales realizan espectáculos teatrales, pasacalles, títeres… aportando al manipulado mundo de la infancia un grado de autenticidad y excelencia en sus trabajos con el que es una suerte toparse. Creo en verdad que su mundo cautivo mi lado infantil hasta afectarme a el adulto que desde entonces no es el mismo, ahora esta purificado.  LOS TITIRITEROS DE BINEFAR – EL SEÑOR DON GATO
35º
Por seguir con la música tradicional, en la que parece me desenvuelvo, aunque no tanto ¡eh! Encontré algo así como rebuscando, un grupo, un disco, una canción. Su particular coro de inicio y el modo en el que el tema va desarrollándose, es como si viniera de una evolución, en la que su progreso va tomando una forma compacta de sabiduría y exquisitez, de manera que parecen alejarse del mundo folclórico, cuando en realidad, lo que están es reinventándolo. Un final de crescendo y cerrado nos deja literalmente pasmados. ¡Buenísimos! ACETRE – LA DANZA DEL MOSTRENCO
36º
Con Los Planetas fue como encontrar el eslabón perdido. Parece que uno según va dejando atrás, por época, por gustos, por olvido o por lo que sea, llega a tener una desconexión con ciertas cosas con las que en realidad se tiene grandes vínculos, y tienen que venir ellos a servir de nexo; es un estilo, un sonido, una originalidad que los han hecho los reyes del independiente y uno gozoso se deja caen en todo ello.
LOS PLANETAS – HIMNO GENERACIONAL nº83
David y Claudia
Reunión en la cumbre:

37º

He estado pensando si incluir o no este tipo de canciones, al fin me decidí por incluirlo, viniendo a ser un caso especial, y no por su influencia sino por su contrainfluencia, pues este artista y sus canciones representan precisamente lo que uno rechazaba, eso sí, con un paréntesis Superstar. No se porqué, y no se trataba de ojeriza que tiempo relativizó dándole un valor que tal vez entonces no apreciaba. Era la música ligera, comercial, el stablishment del sistema con apariciones constantes en televisión y uno, sabiendo lo que se estaba cociendo, no podía menos que despreciarlo. Ahora al pensarlo entiendo que me afectó enormemente su rechazo, para bien y para mal. CAMILO SEXTO – ALGO DE MÍ





38º

Su música nos traía aires de libertad, siempre asociado a sus conciertos, donde éramos fieles y felices. Es probable que fuese alguien conocido más por sus directos que por sus grabaciones, al menos a partir de cierta época, pues solía dejarse caer bastante allá por donde deambulábamos. Su atractivo consistía en la conexión que creaba con su público y la interrelación mutua, lo único era superar el ridículo del rock, la parafernalia y su baja condición, que el elaboraba con dignidad y sin dificultad. Luego vino la apoteosis y la precisa identificación con sus creaciones. Supo mantenerse al margen de las tantas movidas y tumbos por los que atravesó la reciente historia musical, para terminar con un maravilloso concierto final de despedida de su carrera que siempre recordaré como grandioso. MIGUEL RÍOS – ROCANDROL BOOMERANG




39º

He pensado mucho que canción incluir de Sabina, otro de los que considero indispensable. La verdad es que de sus primeros discos a no ser por el de la Mandrágora, aunque me gustaron, creo que a medida que publicaba uno nuevo iba perdiendo más voz y superando al anterior trabajo, en calidad melódica y lírica, produciendo versos más elaborados, propios de una madurez intelectual, algo que sorprendentemente para mi, siempre tuvo, esa visión lúcida e irreverente para con la sociedad y allá por donde aparecía dejaba su impronta original. En cuanto a la voz, nunca me importó o al menos siempre se lo perdoné, no escucho música para oír a placidos domingos cantar, para eso hay otros caminos, de Sabina me gustan otras cosas, tantas que superan sus déficits y lo que más, es ese alma poética conectada al servicio de la música popular. Ha tenido idas y venidas, altos y bajos, como todos. Con sus últimos coleteos no alcanzo a identificarme en espera de mejores momentos para ello, por eso me quedo para la ocasión con una de sus comienzos. JOAQUÍN SABINA – POGAMOS QUE HABLO DE MADRID

40º
Ya venían los tiempos en los que te montabas en un carro de ilusión y cabalgabas mecido al compás de sonidos que tenían la facultad de embargarte aún más, con este, pues eso, probablemente era de los que más arrobaban los sentidos en una corriente superlativa que nos arrastraba por la vida. Alguien a quien admiraba un buen día me entregó un listado de lo que el consideraba los mejores discos y que por tanto tiempo conservé hasta ir poco a poco adquiriendo uno por uno, su selecta música. Este en concreto es que era fascinante en su portada, un cuadro del pintor surrealista-psicodelico, Mati Klarwein, titulado La Anunciación, que te flipaba irremediablemente y entre los surcos del vinilo había un tema que hacía vibrar la aguja y el corazón: SAMBA PA TI -SANTANA


41º
Antonio Vega - Nacha pop Atrás
Hay canciones que las haces tuyas porque desde ellas parte directamente hacia ti un dardo que te trastoca, son unas y no otras, no tienen que ser las mejores de los tipos. Yo sabía íntimamente que estos que escuchaba en solitario estaban siendo importantes para mi y que tal vez estaban abriendo un nuevo camino hacia gozosos terrenos en los que embarrarnos alegremente. Recuerdo en la contraportada de su primer disco en la que te recomendaba escuchar a volumen elevado, cosa que obedecía fervientemente en el tocadiscos de mi “desordenada habitación”. Era mi grupo casi secreto, el que me estaba convenciendo que hay otros mundos que están en este. He de reconocer que lloré consternado el día de su pérdida, tal vez aquello que circula y se expande por el aire en forma de ondas y que es la forma física, aunque invisible, de una expresión, esto es su música, me había tocado y, a través de ella, se estableció el vínculo que nos unía; el perder una de las partes, fue doloroso. Menos mal que nos quedan sus capsulas musicales, las que extraigo de cualquier formato y mágicamente se reconstruye la expresión de nuevo, de ellas me quedo con una radiante, aunque relate un desengaño. NACHA POP - ATRÁS

42º
Este si era un grupo grande de verdad con capacidad de convencer con contundencia. Aquel vinilo de portada troquelada, me fascinaba, aquella canción si que era potente.
LED ZEPPELIN- CUSTARD PIE


43º
Mi intención primera no era la de incluir en este compendio toda la música que me gusta o me ha gustado, eso sería una magna antología, de lo que se trata es de aquella que especialmente creo que más me ha afectado o le he dado personalmente una categoría extraordinaria, en esto, como en todo, hay grados y el de este tío que traigo ahora es alto e importante. Le conocí gracias a un viejo amigo alejado tras los Alpes abajo y de allí nos lo trajo. Creo sin temor a equivocarme que ¡jamás lo he escuchado en radio alguna!, o en ningún otro sitio que no sea el de mis propios medios y no por nada especial, o resulte una rareza musical, al contrario, practica una especie de evolución desde la canción de autor tradicional de una línea melódica sencilla y sin estridencias de fácil escucha, hasta un jazz igualmente simple, pasando por el baile, y el rock, pero se podría decir que de gran calidad y poco comercial, esa es la clave de ser tan desconocido: la calidad. Por esto mismo, si cumple una de aquellas máximas tan graciosas que en cierta ocasión nos compiló el gran “Rey lagarto” en su blog “La ruta” como necesarios para que un artista le tengamos por genuino, que sea desconocido por el gran público y por eso mismo lo hagamos más nuestro. En este caso estoy hablando del guitarrista italiano, napolitano. Pino Daniele.
 Pino Daniele

44º
Y para concluir no una canción, un músico, cantante o artista musical, para concluir gente normal, la gente que he tenido a mi lado que ha sido capaz de afectarme como sea y por lo que sea, incluyo a locutores de radio…
La basca, con sus influyentes influencias, pero destaco a Javi, Antonio, Rivera, y en especial a J. Antonio, lejanamente Mariano.
Otro juanantonio y Alfonso
La sección corucha de Maite, Mari Mar y otros
Mi hermano, el uno y el otro
Juan de Pablos, entrañable ya por prolongado, Trecet, Iñaki Peña, Antonio Fernández, DAM (especialmente)  Paco Pérez Bryan, El soso cáustico, me gusto eso; Todos como se verá de R3
Aquel compañero que de su nombre nopuedoacordarme de la “mili”
A Ontoba y a quien dice llamarse “el rockero despistado”
A los tantos versos sueltos con los que me cruzado, yo iba de frente, ellos,
de costado… y así, han atravesado
este cuerpecito mío que se convirtió en esponja.
A los garitos, el Avas, con su “pepeluis”, su Javier Cansado (si, el de faemino), su lola y su “Jeru”; o el Berrendero, El Barbieri, El barbú, El elígeme y hasta el Vidrios, y otros muchos más, que sería imposible, ni acordarse, ni incluirlos.

A los garitos, el Avas, con su “pepeluis”, su Javier Cansado (si, el de faemino), su lola y su “Jeru”; o el Berrendero, El Barbieri, El cocodrilo ,El barbú, El elígeme y hasta el Vidrios, y otros muchos más, que sería imposible, ni acordarse, ni incluirlos.
El Camino de la verdad, "la queli" y Another more
Rafael Cuevas

martes, 17 de abril de 2012

¿YPF es España?

La expropiación de las acciones de YPF
Reconozco que ante cualquier noticia de actualidad que no sea lo evidente, quiero decir que requiera de algún conocimiento para poder valorarla en su justa medida, no solo yo, sino ¡TODOS! ¡TODOS, PERO TODOS, TODOS! hacemos una interpretación de la misma de acuerdo a lo que nos dictan, cuando digo nos dictan, quiero decir: al dictado, del medio con el que nos informemos, la radio, la prensa, la televisión. Y raro es el medio que aporta una información podríamos decir que aséptica, en cuanto a limpia de sesgo ideológico. Esto es así, que dicho de otra manera sería, todos somos susceptibles de ser manipulados.
Por otro lado ya tenemos interiorizado nuestra querencia y de acuerdo a ella nos acercamos en pensamiento-ideología a algún medio en concreto, puesto que su comportamiento nos suele parecer más afín. Por eso mismo como mis ideas políticas suelen ser progresistas, uno busca la información a través de medios progresistas, pero es que la particularidad viene dado en que estas son ideas entendidas como una huida de las tradiciones rancias y ancladas que busca el compromiso  de pensamientos de izquierdas, en cuanto a defensa del trabajo y los trabajadores, desconfianza del capitalismo, y en mi caso, escepticismo, de manera que éste, en determinadas circunstancias aporta ese punto de duda e incredulidad que me lleva a el pensamiento libre. Nadie me tiene que dictar nada, mi criterio se basa en mi sangre, mi cabeza y mi corazón, en un momento dado esto es algo muy español, todos tenemos nuestro propio sentido del orden como nuestra propia selección de fútbol. Lo único es que a veces, (muy a menudo) nos equivocamos, sobre todo cuando carecemos elementos de juicio y, cuesta tanto rectificar…
En el caso de la expropiación de marras he asistido en general a una información que de manera tácita ha exaltado un tanto el patriotismo en defensa de España, de unos intereses que se supone (eso nos dicen) son de todos los españoles. Pues mira tú por donde que no, que no me lo creo y por eso no trago. No sé si serán intereses que afecten a la convivencia en España o que nos arruinen más, que junto con el beneficio de la duda , lo daremos como probable, o al menos más probable que los intereses en Siberia, o en el Congo, pero lo que si tengo claro es que esa no es la España que yo defiendo, la de una empresa privada que busca un beneficio empresarial, con un capital no exclusivamente español, que aprovechó una coyuntura socio-económica para adquirir una empresa que toma los recursos propios (¡y qué recursos! esa es la real fuente del problema, imaginémonos que fuese al revés, ¿qué pensaríamos...?) de un país soberano para su lucro privado. A mí como español, no me están quitando nada el gobierno argentino, en todo caso es una empresa española la que pretende “robar” los recursos de un país, pero…, quien sí me está robando algo lo tenemos muy cerca, tan cerca que casi hay que ponerse una venda en los ojos para no ver como un gobierno de derechas a merced del capital y el liberalismo, me está robando derechos como trabajador y calidad en la educación y la sanidad pública, calidad y derechos de todos, los que igualan oportunidades.
Rafael Cuevas

martes, 27 de marzo de 2012

Quien lo podía imaginar I y II

Uno

Quien lo podía imaginar que tras aquellos tiempos de bonanza, de vacas gordas, de esplendor, de ese crecimiento que nos llevó a estados de bienestar, el que nos aportaba, en nuestro caso, de dos sueldos, los de dos universitarios que nos hacía comportarnos como si fuésemos millonarios, piso en propiedad en una opípara urbanización a las afueras de Madrid, eso sí, al suroeste, que es lo que la bajaba; mobiliario casi de lujo, ropajes abundantes y de calidad, segunda vivienda en el pueblo, dos vehículos, hijos en colegios y universidades privadas, viajes a tutti pleni, del orden de tres cuatro escapadas anuales, muchas internacionales. Todas nuestras propiedades nacieron y crecieron desde nuestra unión en matrimonio. Tras pasearnos durante unos años entre el agnosticismo y lo antitaurino, acabamos casados por la iglesia y defendiendo la fiesta además de aficionado de un club “señor”, -¿señor?-
Muchos fuimos los llamados y muchos también los elegidos del mundo laboral que con mayor o menor medida gozábamos de las ventajas de poder pagar una cómodo hipoteca a pesar de ser ésta lo aceptablemente inflada por los medios especulativos, banca y beneficiados varios, teníamos una vida por delante y cuantiosos, o al menos, suficientes sueldos con lo que nos lo podíamos permitir. Mientras tanto en mundo económico crecía y crecía de acuerdo a nuestra codicia consumista a la que con voracidad nos dejábamos caer, pensando incluso, que era bueno para todos.
El lujo entendido como todo aquello que nos rodea, que sin ser especialmente indispensable, lo convertimos en algo necesario y que colmaba nuestras íntimas satisfacciones, campaba a sus anchas en aquella orgía de materialismo desmesurada. Todo lo podíamos tener casi todos, nadie renunciaba a casi nada; la calidad, claro, es apetecible y objeto de deseo e intercambio, que efectos de consecuencias nos traía un deterioro predecible de equilibrios naturales, imparable, inmenso, y visto hoy, aterrador.
Llegado el momento, el crecimiento exponencial de la economía y con ella, el de la producción y con ella, la sobre-explotación de materias primas y con ésta, el desastre ecológico, el deterioro de la mano de obra y con éste, las desigualdades, e instaladas, el malestar, el desorden, la injusticia, el desánimo, la revuelta, la represión, el rencor, el odio, la guerra, el caos, el fin…


Y otro

Quien lo podía imaginar que fuesen los andaluces quienes rompieran la tendencia, quebraran la consistente fuerza conservadora, ablandaran la “demoledora” corriente de liberalismo, ese que está muy , muy, muy cómodo junto a grupos de poder del capital, grupos de poder religiosos, grupos de poder empresarial  y otros que sabemos, que habían hecho creer a tantos trabajadores que también estaban junto a ellos, y sí, lo estaban, pero para cogerlos de los güevos, apretarles el cinturón, tratarlos sin consideración y convertirlos en sus peones, y esto lo hicieron agarrándose a cuatro tradiciones,  y cuatro eslóganes que como bien se dice por ahí, aplicando el principio de simplificación es como más se convence. Pero mira tú por donde han sido los andaluces los primeros en saberlo y querer cambiarlo. Gracias por la lección.

Rafael Cuevas

viernes, 2 de marzo de 2012

BEBE en la sala Joy Eslava 1 de marzo de 2012

Bebe, en la Sala Joy Eslava, 1 de marzo de 2012.



Lo tengo claro, no soy crítico de nada, soy opinador personal. Cuento mis propias experiencias y estas en general se mueven por lo que me implico o me afectan a mí, y solo a mí. Harto estoy de ver a quienes se creen grandes periodistas y críticos sesudos escribiendo sobre las creaciones de los demás y lo hacen con un formalismo afectado de profesionalidad, como si fuesen a publicar su crónica en cualquier periódico de tirada nacional, en su sección preferida. Lo aviso para que nadie lo tome así, esto es simple y llanamente mi modesta opinión, en este modesto medio, y así debe de ser tenido en cuenta, pero esto también tiene su valor para el que lo quiera ver.
Bebe apareció en escena, supongo que europeamente puntual, como la gran desconocida. Nada sabía de lo que me podría esperar de su concierto, de sus canciones ignoradas, de su repertorio, de sus músicos, de este local repleto de expectantes y hambrientos devoradores de su persona, de su imagen, de lo que representa. Tímidamente pero sonriente comenzó un chorreo en crecimiento de una puesta en escena sencilla pero correcta con la que empezaba a convencernos a sorprendidos iconoclastas, porque los adoradores de la diosa ya habían venido y estaban entregados a su causa.


Es Bebe una artista total, que es capaz de convertirse a día de hoy en la abanderada de un estilo, de un sonido de impresionante originalidad único en el panorama actual. Otros habrá que nos quieran engatusar, llevarnos a su terreno singular, pero es de seguro que no lo harán bajo la sincera cercanía de nuestra maravillosa Bebe que lo hace enamorándonos, siendo nuestros deseos, nuestros ritmos, nuestras ambiciones que ella se ha dedicado a mostrarnos con descaro y orgullo para vadear todos juntos en proceloso mundo que nos arrolla, junto a ella, nuestra sacerdotisa del amor, nuestro torrente de liberalidad, nuestra diversión garantizada.


Tal vez Bebe sea alguien aún por instalarse con claridad en una forma de saber ser o estar, porque parece tocar varios palos aparentemente diferentes, el de una canción melódica, intimista, hasta protestona,  el de una modernidad  original y arrolladora propia para minorías, el de una cabaretera picantona, el de una incierta ambigüedad sexual, pero curiosamente todo este conjunto de demostraciones de comportamientos vienen a acercarnos  a la libertad y al hedonismo a la Bebe de unos valores importantes, transgresores, irreverentes a veces, admirables, impagables y, tristemente tan poco tenidos en cuenta en los tiempos que corren de pensamiento único, por eso mismo nuestra Bebe cobra aún más valor si cabe, porque si algo tiene Bebe, es el saber disfrutar de la libertad, consciente y orgullosa.
Los momentos buenos de la vida son para vivirlos y disfrutarlos sin interpretaciones traídas a destiempo, es la enseñanza de Bebe, que nos invita constantemente a querernos y amarnos, nos acompaña ya anima en la tarea, sin tapujos ni moralinas, en libertad, con una interrelación con la gente que allí estábamos muy afectiva, cercana, convincente; todo era entendido y lo notaba: su vuelo podría haber sido tan alto que se habría salido de sí misma, pero, o tiene muchas tablas – que las tendrá- o su sinceridad estaba ahí, entre nosotros y nosotros con ella que se sabía entre los suyos, los que han comprado su afecto junto con el precio de la entrada al concierto.
Hay veces que sus cosas nos parecerán preadolescentes pero no es nada que no se superara, por el querer comprenderla, por esta aceptación incondicional que se palpaba precisamente por trasmitir autentica sinceridad, en su manera de decir, cantar y comportarse, tal es así, que en un momento se quebró de emoción su voz en lágrimas, como quien es consciente de la grandeza de su momentazo  y donde se apreciaba que no había nada medido, ni postizo.
Pero lo bueno, y grandioso es el directo brutal de poderío, que nos hacía movernos con su compás, aportando ese punto de disco-club tan oportuno en sitios como era la Sala Joy E. junto con su sonido reconvertido en no sé qué, ni me importa, y que tan bien penetraba entre los asistentes que los transformaba en criaturas divertibles. ¡Qué coño…! ¡A eso hemos venido aquí! Y Bebe lo consiguió, doy fe que lo consiguió. Nos fuimos sudados y contentos después de haber pasado dos horas y pico –cortas- de diversión a raudales, vamos como hacía tiempo.
RfCs

jueves, 19 de enero de 2012

3ª entrega de la Selección de las canciones más influyentes

Seguimos con las canciones, esta vez voy a poner pocas, diez. Lo que pasa es que después de haber hecho el repaso en su día, del que hace un par de meses aproximadamente, la cosa parece haberse quedado un poco apagada, y pudiera parecer un tanto traído a destiempo. Pero el deber me llama, y queda cuerda para rato hasta llegar a las que tengo seleccionadas unas cincuenta y alguna sorpresa.
¡Con todos ustedes…! ¡Una nueva entrega de las canciones más influyentes para mí!

24º
Tocaba viajar de madrugada, al amanecer, mientras levantaba el día con una extraña serenidad que la música acentuaba, a partir de entonces otra puerta que contenía muchas otras se abrió; por ese laberinto seguimos gracias a COLEMAN HAWKINS – TIME ON MY HANDS
25º
Ya se conocían sobradamente los efluvios Jamaicanos pero con ellos la cosa tomó otro cariz, otra forma de pureza y lucha, otra forma de flotar STEEL PULSE – HANDSWORTH REVOLUTION http://youtu.be/s07Fzg6QUT4
26º
Como bien decía en otras entregas, no puedo abstraerme de quienes son, ni cuando los escuché, al intentar encontrar la canción. Se quienes eran y donde me afectaron. Su mundo era pura sensibilidad que nos hacía a los demás algo mejores y provocarnos erecciones en el alma y en... El álbum era un grandes éxitos, tiempo habría más adelante de ir descubriendo de donde procedían los mismos. Es como una depuración interior por contagio SIMON & GARFUNKEL – AMERICA
27º
Uno escuchaba una canción suya y ya podía salir al mundo con la convicción de saber que habíamos andado por terrenos capaces de rellenar huecos de vacíos emocionales por lo que se conseguía vivir mejor por arropado CAT STEVENS – OH VERY YOUNG – PEACE TRAIN
28º
Cuando lo que musicalmente le es a uno contemporáneo se percibe como auténticamente marchoso y uno tiene además ganas de eso, y de radicalidad, y de irónico contra la sociedad bienpensante, de increíble compás rítmico, de ese lado un tanto rompedor, por siniestro y por divertido, por desafiante y por implorante, por rock y baladas, y blues y rhythm and blues, por demacrados, por bestias, por grandiosos… ROLLING STONES – SYMPATHY FOR THE DEVIL
29º
Grupo único y peculiar donde los haya, pues no conozco alguno similar, en el que tengan tanto peso específico los integrantes, singular por estilo, por calidad, pero a poco que lo oyeras, empezabas a entenderlo, te convencen, te atraen. Más tarde, ¡su decimoséptimo álbum! publicado en 2003 me maravilló. Yo más o menos los pillé por aquí. Nunca supe lo que decía la letra, pero lo que sí sabía era que Sara simbolizaba todo lo que siempre quise de algo parecido a un amor. FLEETWOOD MAC – SARA
30º
Una buena manera de establecer el cambio de mentalidad hacia las nuevas olas musicales era la constancia en las escuchas que se practicaba constantemente. Estaba claro que esa ola acababa por arrollarnos a todos, era un tsunami. Hay que reconocer que las urgencias de diversión aumentaron en detrimento de la calidad que se descuidaba deliberadamente, eran otras formas de expresión igualmente útiles y un estribillo sencillo de una canción puede ser igualmente grandioso. En el caso de este grupo, que siempre gozó de mis simpatías desde los tiempos del San Mateo, fue peculiar; de una originalidad impresionante, resultan inimitables e irrepetibles; sus canciones podrían definirse como canciones de situación.  CIUDAD JARDÍN – A PARÍS

31º
Yo no sabía quienes eran ni a donde llegarían. Más tarde tendrían el honor de inaugurar la larga lista de conciertos internacionales allá por el 79. Esta fue la primera canción que oía de ellos, no pude menos que flipar. Todavía hoy al oírla me traspasa un algo por los sentidos. QUEEN – KILLER QUEEN
32º
Corría el setenta y nueve, andaba yo ingresado por aquella maldita puñalada, la revista Star publicaba una crítica de novedades discográficas. Le encargue a mi hermano mayor que me comprase uno de los comentados y por el que todo era halagos, cosa que hizo diligentemente. Yo con el disco en el hospital, sin poder oírlo, lo miraba y miraba, se trataba del Fear of Music, con una portada monocromo de una plancha de metal y las letras en verde donde no había nada que ver, salvo las letras en ingles de las que nada entendía; cuando por fin lo pude oír en casa, me sentí defraudado aunque no indiferente ante la gran expectativa puesta en él, pero entonces gracias a él fue como poco a poco me iba produciendo aquel extraño sonido una especie de contaminación emocional con el tiempo musical que tocaba vivir, que efectivamente fue así TALKING HEAD – HEAVEN

Hasta otra
Rafael Cuevas

miércoles, 11 de enero de 2012

Algo Mágico

Hay un asunto del que creo que casi todos disfrutamos haciéndolo, pero que la mayoría de las veces no le damos rienda suelta por razones obvias, se trata de contar las películas. Y esto es así desde que uno es niño, o más todavía, debe de formar parte de la esencia del ser humano, contar, contar, contar...
Se veían las películas que nos fascinaban y entre todos se comentaban las escenas con inocencia, con la libertad de decir lo que nos había gustado a quien no la había visto, lo que creaba unas expectativas y el goce de generarlas al contarlo. Esto provocaba el esfuerzo de ejercitarlo con aptitud y profusión, en una especie de redacción verbal y memorística; había que establecer casi un guión mental para poder hacerlo. Con el tiempo el hecho de contar una se convirtió en algo mal visto, al ser posible que se desvelara o se destripara la misma, a día de hoy esto se ha dado en llamar Spoiler, y es algo de lo que todo el mundo huye, o lo busca con sutileza en muy pequeñas dosis; esta claro, a nadie le gusta que cuenten el final, ni como se va a desarrollar, lo que nos gusta es descubrirlo por nosotros mismos.
Vale entonces, ¿no? Pues ahora con una osadía sin límites voy a ejercer de cuenta películas, por las mismas razones de siempre, el placer de contarlas y crear expectativas, pero va a ser como dándolas la vuelta; si un spoiler nos desvela una, yo voy a hacer el spoiler invertido, esto es, no se sabrá de qué película se trata pues su título no diré, y si alguien lo descubre es porque la ha visto y si se ha visto, nada se destripa.
Allá va:
Una primera escena nos atrapa tras la presentación de los créditos en la que un profundísimo Bob Dylan nos ha deleitado; Jane se encuentra sentada a la mesa en el típico bar americano nocturno con música y billar de fondo. Algunos maromos se confunden con la barra entre neones y botellas, engullendo cervezas. No hay mucha gente y el local es medianamente grande, lo que amplifica la sensación de soledad e incomunicación; de pronto alguien al que se tarda en verle la cara, pretende conquistar a la chica. Es un amable viajante de comercio que ha pasado por aquí, está solo también y porqué no, si pueden pasar un buen rato los dos hay que empezar por un acercamiento que parece evidente, se ve venir. Jane que parece saberlo se deja hacer en el galante juego del coqueteo, tal vez esto pueda sacarla de una rutina asfixiante.
- Vale, tienes manos de pianista, ¿a qué te dedicas? seguro que tienes cosas interesantes que contarme, tu sonrisa me lo delata –dijo el viajante sin fingida adulación.
Jane sonreía con los brazos desnudos sobre la mesa mostrando los tatuajes de colores que resaltaban sobre su blanca piel, en su antebrazo derecho se podía ver una gran herradura de la suerte –bueno, no se, depende- respondió ella con un poco de esfuerzo- era cantante.
-Lo ves como es cierto, esto parece interesante seguro que lo podemos pasar bien, si te apetece podemos jugar un billar.
Jane aceptó el ofrecimiento, parecía entonces que todo iba por buen camino, cuando ante la acción del movimiento de desplazarse hacia el billar, ella impulsa una silla de ruedas en la que estaba sentada y permanecía oculta.
-Esto…, bueno…, olvidaba que tenía una cita importante y me tengo que marchar, lo siento ¡eh? Adiós. –dijo el viajante, con claras muestras de sorpresa y perplejidad, y sin ninguna de pudor ante un posible dolor que hubiera podido provocar por su huida.
-Vale, bueno, otra vez será –dijo Jane conformándose con aparente resignación.
Esta escena nos presenta al personaje principal, una solitaria chica parapléjica un tanto arisca con los vecinos, que no consigue superar su invalidez, lo que le ha provocado abandonar a su propio hijo, al que no podía atender tras su accidente, y dejar la música, a que se dedicaba como cantante. Con el único con quien mantiene una relación de amistad afectiva es con Joey, un negro grandón, bonachón y destartalado, medio alcohólico; un “pirado” como le llama Jane, que dice hablar con los ángeles, entre ellos, con sus familiares muertos hace unos años por el accidente que le mantuvo hospitalizado a la vez que Jane, donde se conocieron. Joey cree firmemente en los ángeles y en un engatusador escritor esotérico que lleva varios libros publicados sobre el tema, los mismos que se ha leído Joey y que alguno recomendó que leyera a su amiga, cosa que jamás hizo por puro escepticismo. El tal embaucador, aún no desenmascarado, va a celebrar una conferencia en un lugar del sur del país. Joey, ahora huido del psiquiátrico donde se encontraba ingresado, convence a Jane para que le acompañe, mostrándole la carta de su hijo, la misma que se encontró por casualidad en casa de su amiga intentando ayudar a ordenarla después de un robo. Este fue acogido por “otros padres”, va a cumplir 10 años, y desea verse con su madre a la que invita a su fiesta, cerca del lugar donde se celebrará la conferencia del escritor.
A partir de aquí surge la road-movie que nos va a dar la verdadera dimensión de los protagonistas, su capacidad de sobrevivir, de adaptación, de superación, de compromiso, de amistad.
Como en este género –el que descubrí gracias a Telma & Louis-, van apareciendo personajes más o menos atractivos, igualmente en esta nos vienen conformar el desarrollo unos cuantos que acaban por convertirse en trío.
Después de haberles robado el coche deben viajar en autobús, éste no parece uno cómodo, de los que conocemos para largas distancias, sino uno urbano, tal vez en América los viajes austeros se hagan así. Una mujer desesperada lamentaba la pérdida de un anillo con grandes y lastimeras quejas mientras buscaba arrodillada entre los asientos. La gran mayoría de los viajeros parecen ignorarla. Tiene que ser Joey quien se compadezca y ayude a su encuentro, que por fin consiguen.
Es el anillo de mi marido, es lo único que tengo de él, una mañana desapareció. –Decía la chica que lo buscaba- Llevábamos poco casados, éramos muy felices, no entiendo que ha podido ser de él. Voy a casa de mi hermana, ha recibido un premio.-sabes-, y va a celebrar una fiesta.-concluyó con ingenua inocencia.
Nosotros vamos a New Orleans. Ella, -dijo señalando a Jane- es cantante.
Jane por su parte parecía aceptar solidaria la nueva compañía, pero aparentó desagrado al comentario de Joey. Para ella la música era algo que perdió, como a su hijo, como el poder andar. A su pesar, su amigo lleva consigo, entre otros bultos, una guitarra en una enorme funda por si conseguía convencerla de cantar, y lo hace…
A partir de entonces la película da un giro por derroteros a lo Gabriel García Márquez, un realismo mágico inundado de situaciones fantásticas y en cierto modo extraordinarias, que nos hacen comprenderlos y amarlos, por tiernos, por inocentes, por ingenuos, por diferentes. Son sus vidas las de unos “looser” (perdedor, fracasado) que sobreviven gracias a sus grandes corazones, que no juzgan, acogen; no huyen, buscan; no rechazan, aceptan.
Toda la película parece tener un vilo al respecto de la canción que se intuye cantará Jane. Y lo hace, después de que unos ancianos, aparentemente vagabundos, le “regalaran” una a ella. Se los encuentra en la calle, mientras se desentendía en soledad de su vorágine vital, emocional. Este suceso parece servir a Jane como detonante que quiebra sus negaciones y parece afrontar su existencia, a partir de entonces, con una nueva escala de medir. La canción que Jane interpreta no es especialmente bonita en cuanto a su aspecto melódico, ni siquiera el sitio en el que la canta, una especie de salón de un hotel en el que el público permanecía expectante sentados frente a sus mesas. Al fin de cuentas era público y ella se enfrentaba a él en un escenario, sobre su silla de ruedas. Su actuación resultó de un in crescendo impetuoso cargado de catarsis y dramatismo, que nos deja tocados y liberados.
A el fin se llega resolviendo ciertas deudas, descubriendo engaños, enfrentándose a verdades, reafirmando vínculos y valga como imagen de todos ello la última. Las manos de Jane y de Joey se buscan, se encuentran, se cogen, se entrelazan, se aprietan…un hilo las sujeta y las une, el mismo que azarosamente los llevó juntos a través de medio país. A partir de ahí unos deliciosos créditos finales en los que vuela la misma preciosa canción con la que empezó, nos sirven para secarnos las lágrimas y recobrarnos del sofoco.
Rafael Cuevas

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Isabel Coixet en Hoy Programa

Curiosidades casuales.
No, no es que tuviera grandes expectativas, o porqué no, ni siquiera me las había planteado, tomé las cosas como vinieran, a partir de ahí ya se vería. El caso es que vengo escuchando para mi disfrute un programa que cualquiera podría realizar, emitido por  radio tres, titulado:-HOY PROGRAMA-, que consiste, o al menos eso creía, en que un personaje del mundo de la cultura en general y principalmente relacionados con la música, es invitado a la radio a ser conductor de ese espacio, en el que realiza una selección musical de canciones que le gustan, le influyen, le importan…, y digo que eso creía, pues hasta ahora todas las veces que lo había oído era así; todas, menos hoy.
Con la impresionante herramienta de podcast de que dispone RTVE a la carta, no tienes que esperar al día de emisión, los lunes, y encontrarte tal vez con alguien desconocido o indiferente a sus gustos. Para poder recrearte con el programa, abres la página, revisas a los invitados, eliges lo atrayente, lo descargas o escuchas online y ya está; igualmente te pueden decepcionar…
Total, que repasé a los seleccionados que seleccionan canciones y por curiosidad reparé en Isabel Coixet. Me pregunté cuales serían sus gustos musicales, si serían coincidentes con los míos, tal como lo han sido de otros muchos, algo sorprendente, pues parece todos haber recibido la misma educación musical, al fin de cuentas el mundo musical es el que hay. Así que descargué el suyo, con una dosis de escepticismo, pues a la chica la tenía como alguien inaccesible, de otro mundo, es como el mito de las tías muy buenas que parecen reservadas a alguien especial, pues Isabel lo mismo pero en el mundo de la cultura. En este caso con tan sólo escuchar la presentación de las canciones en primera persona, pudiera ser de mi curiosidad.
Una vez más tengo que preguntarme porqué me he dejado llevar por las bajas pasiones que me arrastraron a la desconfianza ¡QUE BOLUDO, QUÉ BOLUDO HE SIDO! cómo pude dudar ante la peculiaridad de la directora de cine, ¡como me ha gustado! ¡Cuánto he disfrutado! Su particular mundo de cineasta lo vierte en un programa que no se encasilla en la normalidad, al contrario la normalidad de una emisión de radio la sublima. Nos hace partícipes, cómplices de su universo en el que flotando de nube en nube nos trasporta a anécdotas, imágenes visuales radiadas, inquietudes y conocimientos, todo, con un punto de sencillez y ternura de voz que nos sugiere y convence. Debe de ser así, la sencillez es la mejor manera de llegar a grandes estados de conocimiento, en este caso y seguramente por que el tiempo no da para más, queda resumido en pequeños esbozos, pero sustanciosos en cuanto al desvelar de quien nos deja la puerta abierta a las preguntas, las que nos invita a hacernos.


En cuanto a la música con la que nos acompaña no presenta canciones al uso, resulta integrada en esta emisión en la que no es protagonista, pero tampoco secundaria, es como si alguien se la hubiera compuesto, o seleccionado para la banda sonora de este día. Aporta emoción, interioridad, originalidad y fluidez sin estridencias ni sobresaltos.
Una suerte de espacio que hace saltar los resortes y esquemas de lo preestablecido para toparnos de bruces tal vez con quien sí sabe manejar los tiempos de una narración, como quien compone un guión cinematográfico, en este caso radiofónico, sabiendo lo que se hace, y que si pareciera poco, nos dice mucho. Algo muy similar al mundo de la publicidad de la que Isabel es figura destacada. Seguramente esta particular manera de plantear un programa de radio no daría para muchas repeticiones, ¿o sí?, pero de seguro admitiría varias secuelas con las que seguir disfrutando.
Podcast de R3

viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Resignación?

Resignado, por no saber que los tiempos están cambiando al suicidio colectivo. Si esto no lo remediamos y cambiamos resignación por revolución. Mientras nos estamos comiendo el tarro por leyes electorales y políticos corruptos y mirando al vecino que le va peor esperando que a nosotros no nos vaya como a ellos (ilusos), “mientras tanto ya lo ves seguiremos esperando” (leño) creo que va siendo hora de que los parias de Europa unidos por un fin común demos un puñetazo sobre la mesa y decir ¡vasta ya! Tomemos la calle unidos en una huelga general con portugueses, griegos, italianos, irlandeses y todo aquel que quiera, sin exclusión....................................................................... Oigame usted caballero, que problema tengo yo, Tengo atrasada la renta, la farmacia y el colmado, el telefono cortado, me he quedado sin trabajo y el coco se me revienta. Y si sigo cuesta abajo, no llegare a los cuarenta. Digame Sr. Siquiatra que debo hacer, He perdido a mis amigos y a mi mujer. Yo te voy a recetar, jarabe de me resbala, Un poco de una pomada y un unguento de ?a mi que? Y si tu sabes ingles, y la cosa sigue fea, Te tomas cinco pastillas de "I don't care", "I don't care" Y si la cosas van mal y la causa esta perdida, No hay mejor medicina que tener, resignacion, resignacion. CORO Resignacion, resignacion ese es el hecho! metele el pecho!, resignacion Si naciste chiquitito, gordo feo y barrigon, te miras en un espejo, no encuentras la solucion pues ten... Y para esa enfermedad, eso que llaman estres, un jarabe de paciencia, con un poco de ?a mi que? CORO El siquiatra que me asiste, me aconseja que me cuide, y el vecino mio que es un aborrecido, me dice que me suicide, bendito! Oye, que bueno es vivir la vida siempre tranquilo, que bueno siempre es contar con un amigo, sino....

miércoles, 9 de noviembre de 2011

A la mierda

Callejón sin salida. Ante la coyuntura de las nuevas elecciones generales que se avecinan, estoy más perdido que una cabra en un garaje. Por un lado los del PSOE nos presenta a un nuevo Rubalcaba candidato forjado en mil batallas, inteligente, animal político, con un CV intachable, dicen que nada que ver con Zapatero Por otro lado IU nos presenta a un Cayo Lara, que nos va a salvar del capitalismo insaciable, que nos va devolver el estado del ¿bienestar? Que lo de Extremadura es una anécdota. Por otro lado UPyD ¿Qué nos presenta UPyD? Alguien lo sabe. Por otro lado EQUO e Inés Sabanes, como bagaje de peso, que no esta mal. CIU y PNV, nos presentas mas de lo mismo a ellos no les importa la mayorías,( bueno a ser posible mayorías mínimas) están ahí para lo que digan el PSOE o PP, ya que de estas debilidades sacan sus tajadas…estos no entiendan de ideologías. Y el PP que nos presenta pues el callejón sin salida esto es lo que nos oferta, que el que mas tiene pague menos, que el que mas tiene haga lo que le salga de ahí, ellos estarán a sus ordenes ¡si señor! -- lo que Uds. digan, señores empresarios…ellos que dijeron que eran el partido de los trabajadores…ellos son los que nos van a alegrar la vida….ellos nos van a traer una sanidad de lujo (previo pago)….y de la educación no hablemos….ellos serán los que harán buenos al PSOE …y sino tiempo al tiempo Y a pesar de todo hay gente que les votara 11 millones aproximadamente. Lo dicho estoy en un callejón sin salida…malditos seáis, políticos de mierda….si yo solo quiero cobrar un sueldo de mierda, para seguir tirando, si yo solo quiero que la sanidad que tenemos siga como hasta ahora y la educación y las pensiones. No creo que sea mucho pedir…políticos de mierda, porque no os vais a la ídem. Y aunque no viene al caso ¿o tal vez si? este video es lo que nos espera con estos políticos de mierda…sálvese quien pueda, la realidad pura y dura esta a la vuelta de la esquina, el que más tiene es el que decide, el que mas tiene decidirá quien tiene que entrar a recoger su basura,”en cómodos plazos y sin recargo”.................................................................................................................................................................................................................. Que dios me libre de ser un pitoniso y no acierte con mis augurios.

martes, 13 de septiembre de 2011

Imagino una guerra y otro.

I

Imagino una Guerra
Veo en cualquier medio de información sucederes bélicos de toda índole. Que si ataques aquí, resistencia allá, rebeldes, leales, combates, daños, ofensivas, heridos, muertos, etc.…, y parece ser que todo esto viene a ser mero o puro y descarnado tratamiento informativo de los hechos con el que después de tanto y tanto uso acaban por ser palabras huecas, descontextuadas, desgastadas por tanto usarse, entonces no llegamos a alcanzar la verdadera dimensión de la catástrofe, se nos resbala sobre la pátina, el brillo que cubre la verdad.
Y no es que no sea verdad, que verdad es, las dolorosas imágenes, las crónicas representativas de lo que sucede condensado en un medio de expresión, pero la verdad, el sufrimiento, el horror, lo terrible nunca alcanzaremos a sentirlo y bien está entonces intentar un aproximarse a todo ello, aunque sea imaginándolo.
Se oye o ve una noticia, en este caso de Libia, los rebeldes, que a día de hoy ya no se sabe quienes son, declararon una tregua que provocase una rendición de fuerzas contrarias. Paso el tiempo y se reanudan los combates. ¿Por qué? Desde aquí sabemos que el tiempo se acaba, la victoria está servida, los antiguos leales al régimen, ahora minoría va a morir en la absurda defensa de nada, pues todo lo tienen perdido, ¿acaso no conocen su propia situación? O es que jamás serían aceptados bajo una real bandera de libertad y justicia que sea arbitraria y exija responsabilidades a quien las merezca. ¿Es la humanidad un vertedero de héroes? La película El Hundimiento, en la que se narra los últimos días de Hitler en su bunker subterráneo defensivo, su cementerio, junto a sus leales e infames seguidores, nos retrata a alguien que es capaz en su delirio de sacrificarse a si mismo, incluso a sus vástagos indefensos que serían incapaces de valorar su propia situación y que perecerán sin culpa. A pesar de la demencia, o mejor dicho, a causa de esta locura es lo que los lleva a sentirse héroes, o que imaginan no serán capaces de soportar el peso de su culpa o la penitencia debida.
Entonces hoy allá andarán, igualmente, infames y malvados defensores de su antiguo mandatario libio, ahora refugiado entre montañas de billetes, con los cargadores todavía llenos y miles de ellos para rellenar, creyendo proteger algo. Miedosos de su destino, atroces con su actos, capaces de provocar todavía, y hasta la última bala, más destrozos, más muertes, más dolor.
Imagino pues el miedo instalado en sus almas que les traspasa su sentir hasta el rictus de sus caras; al dedo tembloroso apretando el mortal gatillo que dispara las ráfagas de horror; la cruel oración suplicada con la creencia de provocar la liberación y la justificación que producen sus actos; el borboteo caliente de la herida sangrante por el que se diluye la vida de inocentes; el horror de la contemplación del horror, indefenso, impotente; un último abrazo al fallecido que impregna la camisa de esencia vital de quien se le difuminó la existencia acompañado de lágrimas secas; el temblor, el insomnio, el hambre, el sufrimiento de no poder sufrir más, de la propia autodefensa que es capaz de delatar al hermano, de fusilar al inocente, de la mentira…
Eso es la guerra, cualquier guerra.
RfC

II


Escucho una canción un tanto antigua, p’alla de los 80’S, es muy poética, de esas que buscan profundidades sentimentales. Debe de ser por relacionarla con una época personal pretérita lo que me lleva a pensar, o no sé por qué, que en la actualidad de este 2011, la sociedad sufre una crisis de vacuidad emocional. ¿Será esto cierto?
Contemplo a mí alrededor y me parece apreciarlo, aunque también puede ser otras cosas. ¿Tendré yo realmente la misma capacidad emotiva de antaño?, o es que, uno con los años se va perdiendo... Veo a mis hijos y pienso si ellos practicaran igualmente, como nosotros aprendimos a hacerlo, esa deriva emocional, ese camino que nos llevó al amor, si acaso ellos buscarán esos momentos de interioridad, puede que tan hippy, puede que tan cursi, en los que soñar la vida desde nuestros, sus corazones y, quiero creer que sí, que a pesar de que una generación nos separe y sea eso lo que nos limite e incomunique, sus vidas emocionales son intensas como siempre han sido así, todas las vidas, en toda la historia.
Uno, en lo que alcanza a ver, siendo esto algo tan distorsionado como la propia posibilidad de llegar a verlo, parece encontrarse con una desoladora presencia de ínfima emotividad de la que creo hablar, pero efectivamente se trata de una distorsión de la realidad, la de quien la mira desde su prisma como esperando una receptividad que no percibo, no sé si será que ni siquiera ofrezco, también quiero creer que no.
Cuáles serán sus canciones, las que les ericen el vello, las que les recorra el escalofrío, cuáles sus poemas, los que les sorprendan descubran y proyecten sus vidas, las eleven a estados de grandeza; cómo será ese arte que les afecte…
En esta evolución personal por la que parece todo el mundo debe de pasar como ese transito que nos lleva nuestro propio moldeamiento, por dónde saldrá…, a dónde ira a parar, cómo influirá…, incierto futuro, confuso presente.
RfCs








lunes, 29 de agosto de 2011

Acetre en Folk Plasencia 2011

La noche llegó como llega cualquier otra tras el transito del día, aunque en este caso esa mañana calurosa y luminosa tuvo la particularidad de consistir en un placentero viaje que incluía el recorrer la región de la Vera, parada en Jarandilla (magro y botellín) y la llegada a Plasencia, al Hotel, recorrido por las calles intramuros de la ciudad sorprendentemente monumental, y todo con un regustillo de saber que con ese deleitoso paso del tiempo nos íbamos acercando a la hora programada para el concierto de Acetre en el Festival Folk de Plasencia 2011. Yo ya me encargaba de irlo casi pregonando en cualquier ocasión que se presentaba, que si a la recepcionista del Hotel, los camareros varios, en la oficina de información y turismo... ¡qué coño! Hemos venido al concierto. En realidad puede que una de las razones de estos festivales sea la promoción turística y al menos en nuestro caso se ha visto correspondida. Henos aquí pues, gastando nuestro dinero, en todo, menos en el propio concierto que… ¡ERA GRATIS!

La noche…, muy calurosa; el lugar…, La Torre Lucía, una especie de patio de armas de un castillo rodeado de muros y torreones; la brisa…, desaparecida, lo que convertía la platea en horno aderezado de ganas de disfrutar con la música que presentíamos inminente, eso sí, antes tuvimos que aguantar a un primer grupo, gallego él, y digo aguantar pues creo que el estilo que practicaban resultaba un tanto sufrible. Consistía en una especie de folk deconstruido, o folk progresivo, o free folk que es probable tenga grandes componentes de estudio e innovación y algún día pueda tenerse como referente, pero de muy difícil escucha y atención, más bien chirriante al incluir entre sus instrumentos a la odiosa Zanfona, no eran momentos esos de interiorismos profundos y complicaciones intelectuales. La noche invitaba al movimiento, al baile, a las palmas, al coro ameno, al movimiento. Una noche de verano mágica de acción alineada con un sonido tradicional cercano y conocido. Acetre nos introduce en la fascinación gozosa de su música como quien no quiere la cosa, es fácil dejarse caer. La presentación de su nuevo disco, que tuvo especial protagonismo en el concierto, alternaba con sus reconocidos éxitos y ya vamos viendo como se manejan en los tiempos de un concierto, con maestría, no obstante, son muchos años en el candelero y, muy pocos serían los que podrían presumir de tan longeva carrera, que ellos llevan con renovados bríos, discos, conciertos, canciones, integrantes, instrumentos y lo hacen acompañados de la mano con la propia vida que transcurre con su tiempo sin olvidar el pasado, tal vez sea por eso por lo que nos vienen a parecer tan cercanos y sencillos: tradición y presente, la tradición no tiene dueño y el presente tampoco, a todos nos pertenecen. Ese presente acompasado con el sonido Acetreño, ya convertido en ayer, lo llevamos ahora en nuestros corazones sabiendo que lo bueno y lo bello va con nosotros.
Rafael Cuevas


Esta primera parte del vídeo pretende mostrar un tanto, cierto ambiente de por Plasencia y termina justamente cuando empieza el concierte de Acetre.



A continuación la 2º parte del vídeo que es realmente cuando comienza el Concierto:



y por último la 3ª parte que es el final real del concierto y un pequeño extra final.




por Rafael Cuevas

sábado, 25 de junio de 2011

Cerdos al poder




Los mercados y los bancos nos necesitan, pero al parecer ellos no piensan lo mismo.
Los gobiernos son nuestros interlocutores ya que la ciudadanía no tenemos un portavoz valido, nuestro portavoz debería ser el gobierno, y cuando el portavoz no nos vale, es de sentido común cambiarlo, parece ser que los portavoces no lo captan…. pues carretera y manta.
Porque decidme que seria de los mercaderes si no hay mercado, y quien es el que hace mercado el mal llamado populacho. Parece ser que el populacho esta enseñando la patita, y esto les pone nerviosos (a los mercados).

El órdago del pueblo lo están sopesando (o deberían) pero saben que en sus manos tienen las 31 y de mano, o lo que es lo mismo para el que no sepa jugar al mus, tres reyes y un pito, lo mas de lo mas, imposible ganar el juego, pero el juego del mus no acaba en las 31, el juego del mus pasa por ganar la grande, la chica y los pares, tres pasos que hay que dar para llegar al cuarto el juego, por lo que si en estos paso previos no hay juego.
El dichoso juego se basa en un ten con ten de faroles y marrullería, marrullería y faroles para ganar el juego, pero el juego es largo y arduo, el juego no consiste en ganar una mano, el juego no acaba hasta que una de las partes tiene todos sus “amarracos” a favor.

Y me pregunto??, que pasaría si les vemos su órdago al juego y no hacemos ningún tipo de operación mercantil o bancaria durante una semana que seria la hostia…¿no? simplemente un día. ¡eh que pasaría!
Y si no sale bien el órdago, siempre nos quedaría hacer nuestra propia “unión europea” ya, que no estamos solos ¿podríamos definirla? Unión PIIGS. ¡Cerdos al poder!

Un grano no hace granero

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