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lunes, 25 de agosto de 2014

Así va la cosa

Bueno…, da igual, estaba buscando un título apropiado como el que recordaba de una canción refiriéndose a lo que es la vida pero no acierto a recordarlo, así que eso, da igual. Y da igual porque el caso es contarlo…
Una situación sencilla. Nos encontrábamos en el trabajo cuando tras un sorpresivo aviso de nuestro jefe apareció el “mandao” que tampoco sabía muy bien lo que había ido a buscar. Nosotros sabíamos que deberíamos prestarle un material un tanto impreciso y que esperábamos la confirmación por quienes hasta aquí viniese a recogerlo. Este tío nos indicó que como el camión que lo trasportaría estaba ya de camino, con seguridad éste traería la lista de lo necesario y, nos pusimos a esperar su llegada, es aquí cuando nos lo contó.
Hay que joderse que últimamente con todos quienes hablo sufren las penurias de la situación socio-económica-laboral, o será que si acaso alguien no lo sufriera y le fuera, ya no digo bien, sino medianamente bien, se reserva su opinión como quien no desvelando su suerte pudiera aferrarse más a ella. Pues, bien, este buen hombre nos relató en el rato en el que esperábamos la llegada del camión de cómo le iba a él la vida.
Todo empezó cuando como el mismo se definió que era un mandado, alguien a quien el mundo de la farándula, en este caso la televisión en la que trabajaba le tenía como al pringado que todo lo hace, a todo le llaman, en todo le pringan por un miserable contrato de horas, por aquí y por allá, que él acepta con resignación. Vive con su madre que lleva en el paro ocho años, también ya resignada a no encontrar trabajo recibiendo la poca ayuda que le llega, luego sus ingresos poco o mucho, son el pilar de su economía. Nos relataba que cuando van a comer en los las eternas horas de grabaciones les dan de comer aparte, sin mezclarse con los verdaderos protagonistas de las productoras, a veces ensaladas cutres, a veces bocadillos en los que extienden las lonchas finústicas por un pan lacio y tampoco demasiado grande, mientras los titulares se zampan entrecotes que ellos miran hambrientos y deseosos. En un mundo en el que todo es un constante comprarse, venderse, pelotear o solicitar favores para una nueva contratación, donde impera el enchufismo, al amiguismo en el que muchas mujeres sin escrúpulos son capaces de hacer algún tipo de favor del tipo imaginable para conseguir que se les tenga más en cuenta. Ambiente laboral en el que si alguien tuviera dignidad y poder,  lo único que vería son miserias humanas que podría manejar  a su antojo o mirar para otro lado. Es un mundillo donde abundan los gays, y que él, quien se confiesa heterosexual cien por cien, conoce muchos ascensos a las listas de contratación previo paso por, nos lo dijo mediante una conocida gestualización consistente en: manteniendo la boca abierta formando un circulo con los labios a la vez que  se incide intermitentemente con la lengua en el lateral interior de la boca, de manera que se aprecie por el carrillo exterior de la cara tales movimientos linguales.
Así va el  tema.

RfCs

martes, 27 de marzo de 2012

Quien lo podía imaginar I y II

Uno

Quien lo podía imaginar que tras aquellos tiempos de bonanza, de vacas gordas, de esplendor, de ese crecimiento que nos llevó a estados de bienestar, el que nos aportaba, en nuestro caso, de dos sueldos, los de dos universitarios que nos hacía comportarnos como si fuésemos millonarios, piso en propiedad en una opípara urbanización a las afueras de Madrid, eso sí, al suroeste, que es lo que la bajaba; mobiliario casi de lujo, ropajes abundantes y de calidad, segunda vivienda en el pueblo, dos vehículos, hijos en colegios y universidades privadas, viajes a tutti pleni, del orden de tres cuatro escapadas anuales, muchas internacionales. Todas nuestras propiedades nacieron y crecieron desde nuestra unión en matrimonio. Tras pasearnos durante unos años entre el agnosticismo y lo antitaurino, acabamos casados por la iglesia y defendiendo la fiesta además de aficionado de un club “señor”, -¿señor?-
Muchos fuimos los llamados y muchos también los elegidos del mundo laboral que con mayor o menor medida gozábamos de las ventajas de poder pagar una cómodo hipoteca a pesar de ser ésta lo aceptablemente inflada por los medios especulativos, banca y beneficiados varios, teníamos una vida por delante y cuantiosos, o al menos, suficientes sueldos con lo que nos lo podíamos permitir. Mientras tanto en mundo económico crecía y crecía de acuerdo a nuestra codicia consumista a la que con voracidad nos dejábamos caer, pensando incluso, que era bueno para todos.
El lujo entendido como todo aquello que nos rodea, que sin ser especialmente indispensable, lo convertimos en algo necesario y que colmaba nuestras íntimas satisfacciones, campaba a sus anchas en aquella orgía de materialismo desmesurada. Todo lo podíamos tener casi todos, nadie renunciaba a casi nada; la calidad, claro, es apetecible y objeto de deseo e intercambio, que efectos de consecuencias nos traía un deterioro predecible de equilibrios naturales, imparable, inmenso, y visto hoy, aterrador.
Llegado el momento, el crecimiento exponencial de la economía y con ella, el de la producción y con ella, la sobre-explotación de materias primas y con ésta, el desastre ecológico, el deterioro de la mano de obra y con éste, las desigualdades, e instaladas, el malestar, el desorden, la injusticia, el desánimo, la revuelta, la represión, el rencor, el odio, la guerra, el caos, el fin…


Y otro

Quien lo podía imaginar que fuesen los andaluces quienes rompieran la tendencia, quebraran la consistente fuerza conservadora, ablandaran la “demoledora” corriente de liberalismo, ese que está muy , muy, muy cómodo junto a grupos de poder del capital, grupos de poder religiosos, grupos de poder empresarial  y otros que sabemos, que habían hecho creer a tantos trabajadores que también estaban junto a ellos, y sí, lo estaban, pero para cogerlos de los güevos, apretarles el cinturón, tratarlos sin consideración y convertirlos en sus peones, y esto lo hicieron agarrándose a cuatro tradiciones,  y cuatro eslóganes que como bien se dice por ahí, aplicando el principio de simplificación es como más se convence. Pero mira tú por donde han sido los andaluces los primeros en saberlo y querer cambiarlo. Gracias por la lección.

Rafael Cuevas

domingo, 9 de octubre de 2011

Hoy, igual que ayer

Corrían los 70´ y yo tenia aproximadamente 12 años, las economías familiares no estaban boyantes sobre todo en una región olvidada por el franquismo y la gracia de dios. En aquellos años la escolaridad era optativa eso si gratuita en los primeros años, tus padres te mandaban al colegio no para hacer una carrera sino para saber leer y escribir (ya que ellos no pudieron, tú si). Si en ese periodo tenias la desgracia de que te faltara el (cabeza de familia) así se le llamaba entonces al padre, solo te quedaba la emigración o en su defecto ponerte a ayudar a la no cabeza de familia (la MADRE). Ya con 12 añitos algo podías hacer, en mi caso me salio un curro, de repartidor de periódicos, se me compro una bici de segunda mano, pagada en cómodos plazo y a patear el pueblo, empecé a descubrir casas que en mi vida se me habían pasado por la imaginación, empecé a descubrir que había otros mundos y que estaban en el nuestro, (que cerca lo tenia y que lejos a la vez) Han pasado muuuuchos años, como no podía ser de otra manera, yo emigre en cuanto pude, (que remedio) hoy curiosamente así se llamaba el diario que yo repartía (HOY) hoy voy de vacaciones a mi pueblo y he de decir que me paso por esas casas por curiosidad y siguen tal y como las deje allá por los 70´. Ellos no necesitaron mandar a sus hijos a la emigración, ellos pudieron pagarles estudios superiores a sus hijos, ellos siguen manteniendo su status, ellos se sirvieron de sus paisanos explotándolos para mantener su bienestar, ellos nunca dicen nada, actúan. Ha pesar de todo algo se consiguió, sanidad publica, educación publica, derechos de los trabajadores, etc, etc, muchas mejoras que ellos nunca perdieron y que siempre tuvieron y tendrán. Poco hemos conseguido y ese poco no lo quieren arrebatar. ¿Por qué si somos tantos no podemos contra unos cuantos?. Módulos...realidad

martes, 27 de septiembre de 2011

Morito malo, morito bueno.

Morito malo, morito bueno.
Da igual como se llegue al conflicto, cualquier escusa simple podría valer, incluso tener o no tener razón. También, y me sorprendo por ello, que esta gente sean siempre los que se involucran en las movidas raras, en las que aparecen los mismos, una y otra vez, como perseguidos por su propia fatalidad, atraídos por la negritud, el lado oscuro…
Abandonaron los estudios hace tiempo, y el tiempo en que los mantuvieron, no fue sino boicoteando las clases y provocando más conflictos que las atropellaban. Un placer oculto para los profesores el perderlos de vista, y al colegio su desaparición de la que todos salieron ganando. ¿Todos…?
Todos no, pues ahora con un déficit educativo y con esa edad de su propia búsqueda personal en el atolladero de su realidad social, se dedican a deambular sin preparación en el submundo de la marginalidad, buscando su satisfacción con drogas y demás vicios. Difícil combinación, por un lado el de la sociedad quien dicta quien es el marginado, y por otro la del individuo al que le ha tocado serlo como imagen de si mismo, luego, no es difícil que salten las chispas ante cualquier sucedido, con o sin importancia, en cualquier momento del mismo espacio de convivencia.
Han crecido donde han tenido oportunidades, admitidos, integrados, casi mimados. Puede que su problema esté ya enquistado incluso en sus propias familias, de las cuales ellos mismos son ya un tentáculo de el terrible molusco, del que es imposible desprenderse.
En la película West Side Story se presenta como representación de los conflictos marginales a quienes se ven arrastrados aún a su pesar hacia choques y enfrentamientos varios. Robert de Niro dirigió Una Historia del Bronx, con una temática similar al respecto, a quien crece en ambiente hostil y se involucra en terribles tragedias sin quererlo. Estos ejemplos y otros muchos, que tan bien se prestan a la cinematografía, vienen a descubrirnos a ese mito de la persona noble, envuelta en circunstancias nefastas que le acaban succionando como va un desagüe a la cloaca y, que en la realidad, dado el caso, difícil solución tendría si nos lo queremos llevar a terrenos de satisfacción última. Porque vamos a ver…, construyamos ese guión esbozado.
Nuestra historia se desenvuelve entre personas de distintos arraigos culturales, como recién llegados, con otra lengua, que huyen de un lugar que les asfixia y se atreven con el reto. Algunos buscan simplemente una vida mejor, más digna, otros creen llegar al dorado en el que piensan que pueden establecer la existencia a su medida, sin apenas contar con los demás. El lugar de todos es al otro lado de la raya, desde ahí tienen que defenderse como han aprendido, como les dejan y como desearían. Algunos…, pocos…, son capaces de pasarse al otro lado, y esto sin renunciar a si mismos, a su propia historia. Uno en concreto, sufre de terribles desgracias, como la muerte de su madre y hermana pequeña, lo que puede dificultar aún más su conducta orientada al aprendizaje y la integración, o al contrario, le convierte en visionario de una realidad temprana. De muy joven sabe de selva y sus leyes, pero empieza a comprender como defenderse de ellas, con educación. La que le permite en igualdad de condiciones acceder a unos estudios que el intuye valiosos e importantes y, a los que a base de tanto y tanto sacrificio, se empeña en conseguir. Ahí tenemos entonces a nuestro héroe universitario convertido en hombre sensato, su lucha entre tanta mala hierba que le impedía el paso empieza a aclararse.
En estas, la cámara nos lleva a las pequeñas fiestas de un barrio de Madrid. Una orquesta pachanguera divierte a la gente entregada en el repaso de éxitos manidos en un coctel demencial para todos los públicos.
Ahí están los que caminan entre la delincuencia y su condición de ciudadanos libres para la diversión, esa que les nubla la vista y la perdida de equilibrio con excesos alcohólicos o distintas sustancias, que hoy les puede llevar a cualquier sitio, y mañana amanecer como si tal cosa. Es cuando salta la chispa que provoca el incendio, la bronca, la pelea; no importa el porqué, cuando se mete la pata en el lodazal, este te embadurna sin remedio. Entonces se produce el milagro, el que salva la situación de peores resultados. Es quien agarra y abraza a su paisano para convencerle con gritos y corazones juntos; el que le aparta la botella a quien no dudaría de usarla como arma pesada; es quien arrastra a la paz el conflicto seguro; es nuestro chico que disfruta de una diversión serena a la que vuelve tras su mediación. Nuestro morito bueno.
RfCs

jueves, 16 de junio de 2011

Spanish revolution

El romanticismo va ligado a la revolución, o mejor dicho sin romanticismo o quizás, sin una cierta dosis de Utopía la revolución nos queda más lejos. Este vídeo aporta una emoción que nos lanza y nos anima a seguir. A mi me encanta.

Rafael Cuevas.


Let the SOL in from Arianne Sved on Vimeo.

viernes, 10 de junio de 2011

Sangre de mi sangre


Últimamente están pasando cosas muy raras.
Resulta que la fiscalia ha abierto una causa de la que un servidor no tenia ni idea que podía haber pasado, en esta nuestra entrañable España, uno, pensaba que estas cosas eran de dictaduras sud-americanas, ahora resulta que hemos sido los pioneros en este tipo de salvajadas. La venta de niños.

Con el beneplácito de la iglesia y en asociación con ciertos “profesionales” de la medicina. Desde la posguerra y hasta bien entrada la democracia, aquí se habían hecho muchas ilegalidades que más o menos se podían entender, ya que en el periodo donde estábamos inmersos era cultivo de oscurantismo, mentiras y censura, acallando cualquier voz que pudiera revelarse, voces mudas ante el miedo de la bota opresora.

Madres que sabían que algo raro les estaban contando, su intuición les decía que su hijo estaba vivo, y no muerto, madres que en su desprotección jurídica, no podían levantar la voz, sin atenerse a las consecuencias, padres que ante la incultura (pues esta interesan según a que regimenes) tenían que tragarse a palo seco lo que les quisieran decir.
Pero la mierda es fácil de ocultar, su olor, no, y ahora ese olor esta ante nuestras selectivas pituitarias, ¡ay! dios mió, cuantas cosas no quedara por ver, oler y oír.
¿seré hijo del negocio?

http://lamemoriaviva.wordpress.com/tag/agenda/


Una canción para esos padres..Merceces Sosa y Lila Downs, Razón de vivir

sábado, 21 de mayo de 2011

¡¡¡mi vecina no reflexiona!!!

La reflexión para los banqueros, que estarán comiendo en grandes restaurantes y haciendo cabalas para ver a quien corrompen.

Hoy mi vecina “octogenaria”, en el rellano de la escalera, me ha dicho ¡a ver a quien votas! Y yo le he dicho que la duda ofende, nos hemos echado a reír, y me dice que al Rajoy ni se te ocurra…. Que, porque soy muy mayor sino estaría en la puerta del sol.
Y yo que a esta mujer la conozco de hola y adiós, (vamos que no se ni como se llama) me he dicho ¡hostia! la cosa no parece ser de snob y cibernautas, el movimiento esta calando ¡y de que manera! Así que si me vecina que seguramente la mujer solo ve las televisiones generalitas, donde han obviado el movimiento cívico, esta al tanto de lo que se esta cociendo en este gran pueblo que es Madrid y por ende España….
Quiero decir que me ha manipulado en el día de reflexión, me ha condicionado el voto, ¿no se si llamar a la junta electoral? Para que la encarcelen.
Lo que si se es que desde hoy cada día que la vea en el rellano, le daré un beso

Juan Antonio “uno de los dos”

sábado, 30 de abril de 2011

Pobrecitos



En los USA parece ser que hay una demanda de unas 50.000 personas para cubrir puestos de trabajos y todos en la misma empresa.
¿Qué esta ocurriendo? ¿Que empresa es la demandante de trabajo en los tiempos que corren?….será una fabrica de autos, o tal vez una constructora, que va, que va, es una empresa de restauración y para mas señas de comida basura…así es, un burger de estos que todos conocemos y que alguna vez hemos visitados.

¿Cómo puede ser? Pues si resulta que la clase media esta en extinción por lo que cada vez hay mas demanda de comida barata. Ellos recurren a este tipo de establecimiento para poder comer, como si de un comedor social de estos que hay por nuestra España se tratara.
Esta es la explicación de un analista Americano
Juan Antonio. Uno de los dos

miércoles, 13 de abril de 2011

La evidencia

España, Polonia, Grecia y Portugal
Este es el ranking de los países que menos salario perciben sus trabajadores de la UE. Tenemos el honroso 4ª puesto empezando por la cola.

Este estudio no se porque pero ya lo intuía, o lo que es lo mismo (para este viaje no hace falta alforjas)
Y en esta tesituras estamos, cuando las reformas llevada a cabo por este gobierno (con esto no quiero decir que con otro no hubiera sido peor) pues eso reformas contra la clase trabajadora…congelación salarial a “sine die”, despido libre, prioridad a la banca, y a los hipotecados que le den, jubilaciones inalcanzables.
Con servicios básicos de los más caro de la UE, aquí me temo que somos de los primeros (y si no que algún estudio me lo rebata)
Conclusión: que como diría aquel un optimista es un pesimista mal informado…pues eso, que nos puede pasar ya….ah!!si, que los Chinos nos absorban y nos borren del mapa europeo…total ya estamos en parámetros parecido a ellos, ya que hay otro estudio que dice que somos los que mas trabajamos…eso si los que menos producimos ¿será culpa nuestra? Trabajamos y trabajamos y cobramos una mierda, blanco y en botella….chinos…
Juan Antonio
Aquí dejo esta canción de Antonio Machin, pues así me considero, desprotegido por estos politicuchos de mierda.

El huerfanito

domingo, 20 de marzo de 2011

Mi perro no sabe lo que es un hueso


En los años de la pos dictadura militar, España era un hervidero de nuevas sensaciones, de nuevos horizontes, de nuevos descubrimientos.
Y como no podía ser de otra manera este que os escribe no era ajeno a esta nueva España, a este nuevo olor; fresco y lleno de libertad…(uno, se abre en el ámbito del barrio, una especie de hueco,) conociendo a gente de tú edad, gente con la que poder compartir experiencias, juegos y confidencias.
Las bandas callejeras surgían como setas, la “filiación” a alguna de ellas era fácil, solo tenias que seguir al líder, las había de todas las tendencias ( eso si no tenias que demostrar ni hacer ninguna heroicidad ) simplemente ver, oír y participar.

Muchas había en el barrio de distintos pelajes… y en mas de una estuve tonteando, la suerte quiso que cayera, en la que a la larga definiría mis tendencias políticas y de ocio, donde el líder era cambiante, una especie de anarkia donde de alguna manera todos éramos complementarios y a la vez un bunker que se empapaba de vivencias ajenas cogiendo lo salvable de otras tendencias….(no había Internet) La red consistía en intercambios de comic, música e ideas.
Otras, como la nuestra, en aquella explosión juvenil, también coqueteamos con las experiencias que nos podían aportar las drogas, pero la nuestra era más racional, mas de los pies en la tierra, y aunque la información era escasa o nula, sabíamos que ciertos huesos no se podían roer. Que nuestra especie de isla estaba azotada por tsunamis intentando romper los diques de la racionalidad, que los cantos de sirenas eran muy atractivos, pero había huesos que no se podían roer.

Hoy he visto después de muchos años a uno de esos perros que tuvo la mala fortuna de sucumbir a ese “maravilloso” hueso que después de una dura y larga digestión parece ser que ya se dio cuenta de que había huesos que mejor ni olerlos. El lo puede contar.
Juan Antonio


Perros callejeros Alter ego

martes, 1 de febrero de 2011

En la misma línea


Lo que está claro es una cosa.
Pensemos en todos aquellos que se lo están montando “dabuti” disfrutan o gozan de su montaje a tutiplén, pueden, o no, haber invertido parte o gran parte de su esfuerzo en conseguirlo, se han enfrentado con sistemas, han desafiado a gentes o estatus para colocarse en esas posiciones de logro personal, ventajoso o beneficiado.
¿Qué de quién hablo? De todos y de nadie, de aquellos que se dopan, de los que invierten en bolsa y en la banca, de los que plantan la sombrilla y la toalla en la playa, del sindicalista vendido, del político vendido, de los que circulan con las luces largas de frente al otro…, el espectro es grandioso. Siendo claro, de quienes sin importarle nadie más que ellos o sus ventajas, creen, porque así lo establecen ellos mismos, estar por encima de los demás.
Pero el choque viene cuando “los demás” reivindican su parte, a si mismos igualmente, y esto sin necesidad de subirse a la chepa de nadie, tan solo, reclamando justicia homogénea. Es entonces, cuando los ventajistas llaman a los otros “tocapelotas” simplemente por creerse que pueden perder parte de su privilegio.
Esto es así pues, siempre ha habido “aprovechaos”, de la indolencia, del pasotismo, de los que huyen del conflicto, de la pereza, de la desgana, “aprovechaos” que superan o quedan por encima de los otros que de inocente manera se dejan casi manejar y cuando la cosa toma visos de ofensa evidente, parece ser ya tarde, dado que aquellos no están dispuestos a perder posiciones, a renunciar de su provecho, por mucho que hayan sido unos abusicas y lo sepan, entonces aparece la pelea  al pretender defender su indefendible postura.
Se puede tener morro, eso es, el Jeta, el Caradura, el Fresco, el Sinvergüenza, el que merece nuestra reprobación, porque esta gente debe de saber que la cosa no quedará así por mucho que ellos lo quieran seguir manteniéndolo, el mundo es de todos y todos somos merecedores de igualdad en el reparto de posibilidades sin que nadie se adueñe de ellas. Esta reclamación no es para ellos, que sería hacerlos un elogio al tomarlos tanto en cuenta, sino para aquellos afectados por su práctica abusiva. ¡Quejémonos! ¡Denunciémoslos! ¡Incomodémoslos! ¡Reclamemos nuestro derecho! ¡No se lo permitamos!  ¡Es nuestro derecho! ¡Es nuestro deber!
He dicho. 

Rafa, uno de los dos.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Cantona

Que hacer para que nos hagan caso?? Pues bien aunque esta tesitura que nos propone Cantona, es algo que siempre ha estado rondando en nuestras cabezas.
Pero como llevarla a la practica?? Cantona nos da la solución ¿os imagináis? Que grande Eric Cantona
Juan antonio

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Satisfacción garantizada


En este mundo de ciber virtual contactos, de fría información instantánea, ¿quién trabaja? todo esto que estamos hartos y acostumbrados a manejar ¿de dónde sale? ¿Es nacional o supranacional? ¿Afecta a la producción? Y digo esto porque en la jornada de huelga general que se supone influye en el tejido productivo variado, pues no sé si tiene algo que ver Internet.

Mi primera intención en el día de la huelga es parar, no consumir, no producir. Claro, que previamente he adquirido los productos necesarios para pasar la jornada, ¡hay que comer!

¿Qué pasaría si se produjese algo extraño que rompiese la actual e increíble cadena de relaciones sociales que son las que mantiene a una sociedad cohesionada y funcionando? ¿Podría una huelga como esta conseguirlo? ¡Sería algo caótico!

La verdad es que los ciudadanos nos empeñamos en relacionarnos con convenciones, acuerdos, convenios, esto es, algo que se pacta, se ajusta porque conviene, a unos y a otros; esto sin darnos cuenta que son solo eso... ¡acuerdos!, y esos convenios se pueden parar o romper. Un clavo saca otro clavo, una ley, quita legitimidad a otra ley. Cuando se camina por el terreno de la improvisación y se entiende que razones de índole superior obligan a efectuar reformas que nunca imaginaba ZP ni en sus peores pesadillas, las cosas salen por donde tiene que salir, o pasa lo que tiene que pasar. Ha perdido credibilidad, se convierte en un fantasma político que corpórea-mente transitará sin dimisiones estropeando más si cabe sus despropósitos; pretenderá seguir convenciéndose a si mismo y a los demás de sus meteduras de pata en un camino sin solución ni retorno a perder las elecciones. Tal vez alguien diga,- bueno, esta bien eso de la alternancia, así es la democracia. Lo malo es que esa alternancia pueda resultar insufrible y de terribles consecuencias, como fueron antes guerras, prestigies, jakolevs, trajes, espías, tramas… o sirvan para inflar más los globos o las burbujas que nos explotan en la geta.

El día de la huelga, me van a descontar, ¡no se sabe cuanto! pero a mi me va a servir de homenaje. Igual que me voy a cenar, al cine, de concierto, de copas o de finde, me pego el gustazo de pagar ese descuento del salario como una satisfacción cumplida, un poco cara, pero gustosa.

La de no ver la cara de mi espantoso jefe mientras se firma la oficialidad de mi presencia en el puesto de trabajo; la íntima satisfacción del orgullo personal; la sensación del deber cumplido; la de no tener, al menos ese día, que convivir con tanto esquirol encerrado en su jaula y que sabe que sólo él guarda la llave, la de su propia celda.

Rf RC

martes, 21 de septiembre de 2010

Otra Huelga General

Otra Huelga General

Ya se dijo en una anterior entrada La huelga por pura dignidad trabajadora (http://paelladegazpacho.blogspot.com/2010/07/cara-dignidad.html)

Evidentemente las actuales sutilezas sindicales se alejan mucho de la visceralidad de una huelga entendida en términos de opresión y explotación, de esos abusos escandalosos que obligaban la acción obrera contundente como respuesta.

Unión, solidaridad, compromiso, eran términos de uso cotidiano, de cercanía entre la clase trabajadora, el miedo como elemento igualmente de movilización, miedo a la perdida de dignidad como esquirol, a las acciones de piquetes, a lo que afectara por opresión, a la perdida de trabajo.... Asuntos estos que servían para fortalecer los movimientos sindicales con multitudes de apoyos y seguimientos masivos. Hoy el divorcio, (sí, reconozcámoslo, mal que nos pese) producido en la sociedad entre la ciudadanía y las clases, política, trabajadora, sindical, nos ha llevado a esta situación actual, en la que poco parece importar el compromiso y la concienciación, o recortes de derechos en aras de no se sabe qué, vamos que se podría decir eso de “metérnosla doblada” y rebuznar de gusto, pecando de indolentes e indiferencia. A la gente “se la suda” la generalidad, si su particularidad aparentemente no se ve afectada, cada vez se vende uno más mezquinamente a las empresas cediendo parcelitas de dignidades, el contrato laboral va reduciéndose a mínimos cercanos a la esclavitud que se acepta gustosa a cambio de unas posesiones o la posibilidad de poder alcanzar a ellas. Feo panorama se presenta andando por esos andurriales. Son los tiempos, que nos escoran hacia ese terrible lado de falta de ideologías.

Pero es que parece ser que no se vive tan mal, ¡otros están peor! La vida es happy y en tecnicolor, cuando dejo atrás la fabrica, la oficina, “Il laboro”… dejo la penuria, el disgusto, salgo a contemplar el coche que nunca podré tener, la casa, o el viaje que nunca podré hacer, pero esa ilusión es suficiente motor aunque no para algunos, otros para eso cruzan mares en barquichuelos y fronteras practicando el contorsionismo, claro, que estos tienen una punzada aguda en el estómago.

Bueno, el caso es que llegado a este punto se puede pensar igualmente que por un lado están los sindicatos, que son unos “jetas”, que en su desfachatez se liberan, que pasan su vida laboral entre despachos, con regalitos sobre la mesa, unos privilegiados de las empresas, y que como están cabreados por que no se les ha tenido en cuenta cuando otros decidieron eso de la Reforma Laboral, nos piden a los demás que vayamos en su auxilio, que quieren seguir igual que estaban, siendo influyentes. Y por otro los trabajadores, que viendo todo esto, lógicamente están al margen, estos que mantienen el yugo sobre su cuello, que no entienden nada, están a expensas de lo que les digan por aquí y por allá. (inocentes ellos…) y generalmente suelen hacer caso a el que escupe más veneno.

La realidad es otra. ¡Sí, otra! Y no es ni más ni menos, que el recorte es real, efectivo y aplicable. Que los sindicatos, lo quieran o no lo quieran aquellos a los que no hacen más que desprestigiarlos (generalmente en beneficio propio) son imprescindibles a día de hoy, porque lo hemos pactado así, nos representan, aunque obtengan beneficios especiales (forma parte de su idiosincrasia), que en la mayoría de los casos su trabajo no está reconocido y que se debieran de haber tenido en cuenta como una de las partes imprescindibles de las negociaciones que afectan a las relaciones laborales y, que sin ellos la perdición obrera estaría asegurada.

Mal que nos pese (nadie desea una huelga) esta, es justificable, aunque nos queramos olvidar de ella al día siguiente.

Recordémoslo una huelga se sale de lo normalidad en la convivencia social, es una rareza, casi incontrolable, no se puede regular aunque se intente, puede pasar cualquier cosa, nunca es inocua. ¿digo yo?

Rf Rc

Este vídeo es de CCOO que cada uno lo valore como quiera, es un vídeo.


viernes, 25 de junio de 2010

No nos menospreciemos



Hoy casualmente he oido una canción, de hace muuuuucho tiempo, es una canción por todos conocida de Pablo M., en una parte de la letra dice:
"...solo te pido que tu quieras las palomas que suelo mirar (...) Solo te pido que mi espacio llenes con tu luz". Esto es, una canción de ruego, de querer convencer, de traer a uno mismo, casi de súplica, también de desamor de relaciones complicadas que requieren de entrega mutua, que uno reclama y el otro ignora.
Hoy traigo una canción de el grupo catalán Facto de la fé y las flores azules, (por cierto hoy me he enterado que cada uno de tres los miembros del grupo se repartían la parte correspondiente del nombre; uno, Facto, otro, de la Fé y las Flores Azules para ella) Más tarde, cambió el nombre por: -Facto de la Fe-, no se muy bien porqué, (wikipedia nos lo dirá, llegado el caso) puede que por acortar o resultar mas propicio para las relaciones comerciales. Recientemente, en este año, han publicado otro disco en el que ha habido variaciones en la formación e incluso,creo, que en el nombre, bueno, no importa para el caso, pues, éste caso, es el de esta canción publicada en el 2º trabajo de los chicos, titulada, "La Fuerza" y debiera de ser allá hace cinco años aproximadamente.
Les descubrí en el programa de R3, Siglo XXI. La habré seguramente oido mas de cincuenta veces desde entonces, ¿por qué?... ¡me gusta!..., me parece que dice las cosas sin tapujos ni vergüenzas o falsas posturas, con un orgullo sencillo e inocente, divertido y con el convencimiento de saber lo que se hacen. A pesar de todo reclama no menospreciarse. Humildad y orgullo, sencillez y convencimiento. No es un gran discurso que permanezca en el tiempo, o sí, esto ya va cada uno.
Hacer una mezcla, entre pop, hip-hop, electrónica, cantautorismo, poética, que resulte creíble, sin imposturas ni pretensiones, nos viene a decir la calidad humana de sus creadores, al menos es lo que descubro en sus canciones, evocaciones, originalidad y sincronismo con una época y sensibilidades afines, que sabemos existen sin ser moñas aunque hay quien lo pudiera pensar.
Estas son las palomas que suelo mirar... Queredlas.

Aquí la letra:

Hoy llego con la fuerza
de muchas manos juntas,
de un lunes en el parque
de poderosas musas,
como una flecha en llamas,
un beso, una llamada,
hoy uno lo que toco,
hoy tocaré tu alma.
Yo no soy arquitecto,
lo eres tú perfecto,
diséñame un buen templo
que yo le pongo el resto,
esta gente de bien
está buscando techo
donde invertir su tiempo,
donde mover el cuerpo.
Las noches de febrero
siempre fueron frías
para este copiloto
experto en caídas.
Ahora estoy preparado,
estamos aquí juntos,
nosotros somos jóvenes
nosotros, únicos,
como el amanecer,
que es todo una ilusión,
es la tierra que gira,
¿te suena la canción?
Pues esto es lo que importa,
es vivir cada minuto,
sentir el universo,
es esa tu misión, ser un don.
Atrévete mi niño,
el tiempo no se para,
mañana será pronto,
consulta con la almohada,
los sueños no se han roto,
lo veo en tu mirada,
tomatelo con calma.
Las obras en palacio
siempre van despacio,
requieren perspectiva
paciencia e ilusión.
A veces algo falla,
a veces el motor,
es cuando tú te encallas
si pierdes la razón.
Está saliendo el sol,
parece el paraíso,
dame un abrazo, amor.
Hoy tengo compromisos
con Jaume y su sonrisa,
Tira y su sonrisa,
Elena y su sonrisa,
Farda y su sonrisa,
mamá y su sonrisa,
Facto y su sonrisa,
Kiara y su sonrisa,
Jordi y su sonrisa,
con mis queridos
Mishima, Ramir, papá,
Yenna, Mapi, Tate Tati.
Bueno,
tenemos una cosa en común
y es que nosotros sí
amamos la sorpresa,
no importará el formato,
excusas por paisajes,
son cómplices abstractos.
Hoy prendo esta llama,
resbalo por tus cascos,
no sé por cuanto tiempo,
si sé que soy de agrado,
también yo soy devoto
de esta sensación.
Este mi homenaje,
esta mi aportación,
que chico compre discos,
historias de sucesos,
hoy plancho ya los míos,
no muero en el intento,
y lo intento porque siento
que cuento con expertos
capaces de cagarla
y reírse en el intento.
No nos menospreciemos,
no nos menospreciemos,
no nos menospreciemos,
no nos menospreciemos.
Y lo intento porque siento
que cuento con expertos
capaces de cagarla
y reírse en el intento.
No nos menospreciemos,
no nos menospreciemos,
no nos menospreciemos,
no nos menospreciemos,
no nos menospreciemos.

Rafa Rice.

sábado, 15 de mayo de 2010

Construccionismo


Lecciones de economía

Eso, eso que nos den unas lecciones, eso sí con la seguridad de saber que no van a valer de nada.

Los tiempos corren cada uno con su modernidad que se ajusta coyunturalmente al momento de su fluir y hoy toca “ajustes presupuestarios con respecto al déficit”. Porque vamos a ver, de dónde ha salido esto para que haya que ¡reducir! el sueldo de quien sea, y en este caso de los funcionarios, digo yo que habrá algún otro camino para afrontarlo y no recurrir de los de siempre, lo que provoca la extraña sensación de que son ellos los que de alguna manera tienen la capacidad de poder corregir los desvaríos a los que se ha llegado, amen de presentarse una vez más como los suertudos inoperantes merecedores de tal castigo.

Y digo yo, cómo es posible que porque unos cuantos prestamistas en EEUU, se dedicaran a prestar dinero a quien podía tener problemas en devolverlo con sus perversos intereses, se llegue a tener que rebajar el sueldo a los funcionarios en España. Eso es, que me lo expliquen. Igualmente que me expliquen que cómo es posible que aquellos que se dedican a analizar y valorar la solvencia de tal o cual grupo, países o entidades; empresas éstas en los que abundan gran cantidad de economistas (licenciados) por metro cuadrado, y un sinfín de expertos, no sean capaces de preveer crisis o catástrofes financieras o bursátiles, dando solvencia a empresas hoy, que mañana quiebran.

Pero lo peor de todo es los efectos que se consiguen con respecto a todos estos movimientos o no, de los dinerales, se podría decir tiránicos movimientos, o peor aún satánicos. Porque a fin de cuentas todo se resume a la avaricia del dinero (quien lo tiene) en el que todo, absolutamente todo se la pela, su único fin es duplicarlo, aumentarlo, agrandarlo, beneficiarlo, cuanto más mejor, su única inversión es aquella que le puede reportar ganancias, y probablemente de vez en cuando caiga quien caiga, provoque lo que provoque, retirarse con ellas a sus mansiones, y bañarse en una piscina de oro, para volver una y otra vez a lo mismo. Esa es la tiranía del capital, no hay otra. El dinero tiene un comportamiento de acuerdo a sus propios intereses, todo lo que se plantee en función de la necesidad de su mantenimiento como generador de riqueza es una falacia, pan para hoy. Porque este sistema de funcionamiento económico de la mayoría de los países en los que el capital es la base fundamental del siempre terrible crecimiento, que constantemente planea sobre todo como una amenazante presagio, que si no se cumpliese provocaría, ( y provoca) tormentosas catástrofes en la vida de tantos, principalmente los indefensos y humildes (estos nunca cuentan).

No son estos tiempos de ningún cambio, estos para que fueran importantes con respecto a la raíz del problema se verían necesitados de una revolución, y ya todos sabemos que la revolución ni vendrá, ni va a ser televisada. Nadie quiere una revolución, es el peor, por ser el más virulento de los cambios. Todos nos conformamos con nuestras cobardías y migajas como mal menor.

Pero algo tiene que suceder, como mañana amanecerá, algo que sin ser radicalmente cambiante, sea una especie de revolución silenciosa, lenta pero dinámica, para ello es necesario gobiernos de izquierdas como los únicos que pueden avanzar, con la derechas sabemos que siempre son pasos atrás, cerrar puertas y mantener estados de conservadurismo pretérito, a ese momento de revisiones y reestructuraciones de los pilares, en los que ir poniendo uno nuevo y mejor mientras el otro va diluyéndose, lo vamos a llamar algo que todavía no tiene nombre, con el sufijo de “ismo” al que le falta el lexema que le de significado que debemos construir entre todos. ¿Construccionismo?

He dicho.

Rafa Rice. De uno de los dos. El otro, quién sabe…

lunes, 22 de febrero de 2010

Por la defensa del sector público


Y me dice: -hasta que no vine a Madrid no lo había notado, como… que aquí se vive otra realidad, o es en otros lugares donde se viven otras realidades diferentes a las de aquí-, se refería indudablemente a, La Educación, y la Sanidad, de eso estábamos hablando.
Uno que está instalado todavía en la generación de las ideologías, sabe que estas pueden resultar perjudiciales, pero aún así, cree en ellas, con ellas convive, ellas le dirigen.
Si hay una frase que odio rotundamente y que además pulula instalada en el imaginario popular es la que dice eso de “hay que tener amigos hasta en el infierno”, igualmente existe otra creencia que piensa que todo aquello de lo que uno pueda salir beneficiado personalmente es lo correcto, e incluso susceptible de mostrarse alardeando de ello. A mi todo esto me resulta obsceno y más que criticable. Lo mismo me parece la huida hacia delante en lo que se refiere a la educación privada o concertada y los seguros sanitarios, que no es más que un pretendido beneficio personal, así como en espantada, sin preocuparte de lo que dejas detrás; y todo desde una posición de poder, de poder permitírselo además, incluso, resultando para algunos un esfuerzo que piensan, merece la pena.
Existe una percepción en la ciudadanía española en la que la mayoría pertenece o se define como de clase media.
Ante una encuesta en la que preguntaban en que clase social se sentían instalados los ciudadanos, tal que alta, media o baja, la mayoría de los encuestados se decidía por la clase media, que dicho así puede parecer lógico en este país de manipuladores y manipulables, en el que parece disfrutamos de una abundancia de la que nunca antes se disfrutó por aquí, y gracias a ello, nos afecta de manera que parecemos privilegiados. Pero entonces, y ahora viene lo interesante, la pregunta se planteo en sus justos términos que no depende del nivel de renta o estándar de vida, sino la distancia social entre los colectivos que la forman, distancia que según parece no solo no ha disminuido sino que ha aumentado, y no es otra que si en realidad se sienten porque lo son, burguesía, pequeña burguesía, clases medias, y clases trabajadoras, la respuesta mayoritaria es obvia.
Las fuerzas políticas de derecha tienen como ideal claro, defender los privilegios de los que gozan, no se si decir, heredados o conseguidos, e insisten en seguir beneficiándose de ello para sí, y para algunos de sus afines que son una serie de aliados a los que se aferran y los que a la vez, bajo su auspicio, pueden resultar también ellos beneficiados (llámense iglesia, ejércitos, capital-banca) además se sienten muy cómodos en las ideologías moralistas, pero no por ello cínicas o hipócritas, (como esa defensa a ultranza de la familia siendo aquellos gobiernos democristianos los que menos ayudan a las familias, a efectos prácticos como guarderías, ayudas a domicilio, a dependientes, residencias, etc.), con las que convencen a tantos, que les sirve de palo de pastor, esto es, para que no “se nos despiste nadie” y tenerlos bajo su dominio y control. En base a esa rueda que aplasta y machaca, continua y repetidamente, por fin se consigue instalar en la sociedad un tipo de pensamiento católico-conservador, distante de la calle y su realidad, temeroso, egoísta, luego anti social, en el que los perjudicados y excluidos son repelentes, vagos, extraños, ladrones, y no merecedores de los servicios públicos. Esa rueda también practica no solo el rechazo pasivo de los servicios públicos, sino, activo, esto es, desprestigiándolo, ¿cómo?, no dotándolo de mejores o mayores presupuestos, practicando recortes constantes, ofreciendo la alternativa privada que constantemente se promueve, como solución al caos. Todo esto mina la sociedad en un constante descrédito de lo público, que parece huir despavorida hacia lo privado y que además produce autoelogio como logro personal.
Luego que somos clase trabajadora, y con muy escasa cuota de poder influir en las decisiones políticas que nos resultasen beneficiosas y mayoritarias, debiéramos buscar los cauces de actuación para conseguirlo y entre ello se encuentra la defensa de los servicios públicos: Sanidad y Educación. No contratando seguros Médicos y Matriculando a nuestros hijos en colegios públicos, y para aquellos concertados (que reciben ayuda pública), exigiendo que igualen la misma cuota de alumnado teóricamente conflictivo que cualquier centro dependiente del Ministerio de Educación.
¡Viva la Clase Trabajadora!
¡Por la defensa del Sector Público!


Rafa Rice desde Radio Lucientos

martes, 16 de febrero de 2010

Celda 211, y II


Celda 211, celda 211, todo el mundo con la celda 211, tanto Goya, tanto Goya...

Vamos a ver...

Realmente cuando se planea ver una película, excepto cinéfilos o snob, con lo poco o mucho que se conoce de algunas, se suele uno decidir por géneros que resulten afines a nuestra sensibilidad o estados de ánimo. Luego así, de entrada, a pesar de su boato publicitario que incluye el boca a boca, no es que fuera una de especial agrado, pues, entre lo conocido se vislumbraba una notable violencia, y he de reconocer que no me suele apetecer. Además, el tan cacareado cine español, siendo personalmente el que más me apetece, disfruto, es más, necesito de él, había perdido crédito, por resultar poco creíble. Que cualquiera se invente cualquier historia, esté interpretado, producido, dirigido, etc, por los mismos clanes de siempre, y que tengamos que tragárnoslo como “cine español” por que es nuestro, cercano, patrio, y eso, aún sin calidad, o un tanto limitadito, uno no estaba dispuesto a no poner reticencias por su parte, dejándose convencer fácilmente.

Pero esta es una película que calla bocas (al menos la mía), en todos los sentidos, no admite peros, o más bien livianos, porque convence, sorprende, entretiene, ilustra, cuestiona, emociona…

¡Y cómo convence! completando un metraje de escenas corales, de acción, vestuarios etc, con un tratamiento de voz, sonido e imagen que arrastran al espectador meterse y comprender la trama de una manera fluida, así, como de golpe, ¡sorprendiendo! Con giros inesperados de guión que alertan al público y le invitan a establecer esa relación de las grandes obras con sus admiradores, la que hace sentir al espectador inteligente, en retórica esto se llama, “elocutio” (La elocutio o lexis adorna el lenguaje para seducir al auditorio y busca ejemplos que puedan deslizar su opinión a nuestra conveniencia mediante el placer que produce la forma sensible y elegante ) y esto es algo muy ¡entretenido! Pues, el marcar los tiempos en esos juegos filme-público, y conseguir ese trato de complicidad entre ambos, es gustosamente ameno. Por otro lado, si se consigue mostrar una serie de actitudes desaprensivas en esos estilos de vida carcelarios, comportamientos excesivos de sus vigilantes y demás, es algo que nos ilustra para buscar el fondo de un problema que si bien no justifica los hechos, si los ubica en una circunstancia que los condiciona, empezando por la primera imagen que tendrá un gran valor simbólico como consecuencia de las condiciones de vida.

Allí donde surge el miedo, el horror, la desconfianza, la traición…, también aflora, la valentía, el honor, el heroísmo, el compromiso…, aunque suela escasear la inteligencia, que se diluye en la orgía de rabia contagiosa. Es ahí, donde aparece el contrapunto que redondea la cinta, en un cierre perfecto de emotividades variadas.

Que no se nos olvide, hay gente mala, muy mala, ¡malamadre que los parió!

Rafa Rice desde Radio Lucientos.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Realidad Social


Voy por la calle, me cruzo con alguien que conozco, es M.
-Hola ¿qué tal?
-¡Hombre, hola! ¡Cuánto tiempo! ¿Cómo os va? ¿Qué tal? ¡Como ya no coincidimos casi nunca…!
-Eso es, bueno…, bien,… por aquí a ver si compro algo. ¿Y vosotros?, ¿qué tal?
Me mira por encima de las gafas de ver, tiene esa costumbre. Baja la cabeza y mira por encima. Ella es bajita…
-J. está sin trabajo- me dijo sin rodeos-, le han despedido y ya no le llaman lleva así cinco meses, y J.M. ahora está cuatro horas, antes estaba doce, y le ha dejado cuatro. Él está sin contrato ni seguridad social, pero por lo menos tiene algo. El miedo me da, que se pasa el día en la carretera y claro ¡con las cosas que pasan…! Así que sí te enteras de alguna casa para ir a limpiar…
-Bueno, la verdad es que no se nada de eso…
-Lo que `pasa es que te llaman una vez, le haces lo gordo, y no te vuelven a llamar hasta dentro de seis meses.
-Si, es la putada, pero vamos, si me entero de algo se lo digo a R. y te lo haga saber.
-Eso es…
-Venga… pues...-me quedo sin saber que decir-, pues nada..., me voy..., a ver si se soluciona el tema cuanto antes…
-Es lo que hace falta..., está la cosa jodida… Vale ¡adiós!
-¡Adiós!
Sigo caminando dirección hacia la tienda donde tengo que comprar. Suelo ir allí, aunque pueda parecer un tanto lejos de casa, te ahorras unos centimillos, aunque como dice aquel: “mira tú que ahorrar en alpiste p’al canario”. En la puerta me encuentro a un negro “vendiendo” La Farola. El gorro cubriendo su cabeza, el cuello del abrigo levantado. Hacía frío y se resguardaba bajo el umbral de la puerta automática, supongo que no le permitirán estar dentro de la tienda. A este supermercado, no viene mucha gente; generalmente somos amas y amos de casa a hacer la compra del día, que como yo, vamos con diez o veinte euros. Leche, pan, yogures, algo de carne y cosas por el estilo, vino, cerveza, queso, aceite, etc. Por eso, sorprende que a este tipo de sitios tan “humildes” vengan a practicar la mendicidad. Es como si en cada portal de cada casa, tuviese un mendigo esperando el paso de cualquier vecino. La novedad ahora, viene dada por el cambio sustancial del tipo de pobre. Si antiguamente te solías encontrar pidiendo a alguien, podríamos decir que “de mala vida”, borrachos, drogatas y un tanto de desahuciados sociales, hoy, en cambio, son personas normales y aparentemente válidas para ganarse el jornal. Gentes que encuentran la exclusión en su condición de “ilegales” o de parados, y que perfectamente podrían, si se diera la adecuada circunstancia, participar en el sistema laboral y económico de este puto país.
Que cada cual saque conclusiones.

Rafa Rice desde Radio Lucientos.

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