viernes, 15 de enero de 2010

Haiti



(Al perro flaco todo son pulgas) en este mundo lleno de egoísmos y “bienestar para alguno” tenemos que volver a hablar de la tragedia, ahora todo son lamentaciones.
¡Pobrecitos! ¿es que algún día dejaron de ser pobres? Ves sus caras por televisión y te son conocidas por viejas, son las mismas caras de antes de la tragedia, son caras que las teníamos olvidadas pero que la catástrofe causada por el seísmo nos la vuelven a traer a la memoria, son caras entre escombros que no sienten el dolor de lo nuevo pues ya la llevaban, el dolor les venia de atrás.
Yo no siento pena ¡la verdad! Yo siento rabia, asco, impotencia, ¿Por qué esto pasara?
y ellos seguirán en el limbo de los olvidados, seguirán con su rutina de hambre, con sus mismas caras de tristeza, y nosotros el primer mundo estaremos con una nueva vacuna para el próximo zarpazo que nos vuelva a deparar la naturaleza…nada mas.

Gazpacho

1 comentario:

rafa rice dijo...

Lo malo, lo realmente malo, es que esto se veía venir. Sabíamos que este era el país más pobre de américa, ¡lo sabíamos! que esa pobreza los hunde en la incultura, esta a rituales extraños y dementes (budú), en hambres, desolación, desesperanza. Y el colmo se tanta penuria se ceba ya en la vida. Terrible, incomprensible.
Parece ser que la la respuesta solidaria de todo el mundo es importante, de alguna manera puede valer como reparadora, veremos a ver.