lunes, 18 de enero de 2010

Atletico 3, Sporting 2


Dicen, que algo se muere en el alma cuando un amigo se va, ¡gran mentira!, pues, un amigo, si es amigo, nos deja con su marcha los posos de su recuerdo, de su influencia en nosotros, que por siempre nos afectará, ¡nada se muere en el alma! Al contrario ese amigo se habrá encargado de agrandarla, de enriquecerla, es así.

Maxi no es mi amigo, sí un íntimo desconocido y hoy, en el día de su despedida del atleti, puedo decir eso de: “yo grité y reí por su grandísima culpa, por sus goles”. Cuando la emoción de su visión fugaz de su paso, que dejó surco el él y en los tantos que supieron apreciarle, destila lágrimas de congoja, estas vuelven el Manzanares más caudaloso a su paso por el Calderón siendo capaces de arrastrar, río abajo, miedos y fantasmas ¡hay tanta necesidad! Su fiereza, que hoy nos abandona, quedó desperdigada en los afectos de sus amigos, sus compañeros, siendo capaces de una remontada y de afrontar el partido de hoy bajo sus influencias, la de Maxi, la de la remontada, la del público entregado y confiado… Por eso, la cosa se presentaba con buenos augurios, ¡si somos capaces de tanto! ¿qué no podremos afrontar con éxito?

Después de ir ganando y aparentemente tener controlado el partido, el trastoque se produjo cuando la incertidumbre de los últimos diez minutos de rigor se trasladaron a partir del minuto 30’ de la primera parte, tras el también minuto fatídico, penalti incluido, lo que provocó el empate y el dominio contrario, haciéndonos temer lo peor, dejando solamente para el final un par de minutillos de angustia, que por breves y bien resueltos, no fueron tanto.

Goles fallados a mansalva, contragolpes resueltos, dibujados y guardados en la memoria, rutinarios despropósitos, escandalosas jugadas de excelencia, en fin, un partido en el Calderón, no te deja indiferente, te forja, te malea o se convierte en un privilegio que te marca igualmente.

Una insólita serie de alegrías encadenadas esta temporada (tres en liga y la última en copa) más los nuevos y esperanzadores fichajes, parecen querer devolvernos la serenidad, que andaba por ahí, saltando como una cabra de monte en monte, a estados de menores sobresaltos, lo malo es que la adrenalina tan acostumbrada a ebulliciones desbordantes, por su abstinencia nos provoque el síndrome del aburrimiento ¿será que lo que nos gusta es sufrir? yo creo que no, pero el Atleti, es el Atleti ¡Aupa hoy!

Sr. Rafa Rice para paelladegazpacho

Pd. Dedicado a R. que sé que en estos días de castigo, el atleti, nos aporta otras razones.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

hay que guardar un poquito de esta alegria que nos da ahora nuestro equipo ,para cuando vengan malos tiempos, pero tenemos reserva para rato y esa entrega esos contrataques con los que yo me enamore de mi atleti hace ya algunos años me han hecho sentir que merece la pena ser del de este equipo

Mascherato viola dijo...

Lo siento, pero yo siempre recordaré a Maxi, cuando tiró al suelo el brazalete de capitán al ser cambiado. Ese brazalete, lo han lucido con dignidad jugadores de la talla de, Fdo. Torres, Paolo Futre, Ayala, Pereira, Adelardo, Rúben Cano, Ruiz, Arteche, etc.. jugadores que nunca hicieron ese feo gesto que si se atrevió ha hacerlo este mercenario del fútbol