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lunes, 25 de agosto de 2014

Así va la cosa

Bueno…, da igual, estaba buscando un título apropiado como el que recordaba de una canción refiriéndose a lo que es la vida pero no acierto a recordarlo, así que eso, da igual. Y da igual porque el caso es contarlo…
Una situación sencilla. Nos encontrábamos en el trabajo cuando tras un sorpresivo aviso de nuestro jefe apareció el “mandao” que tampoco sabía muy bien lo que había ido a buscar. Nosotros sabíamos que deberíamos prestarle un material un tanto impreciso y que esperábamos la confirmación por quienes hasta aquí viniese a recogerlo. Este tío nos indicó que como el camión que lo trasportaría estaba ya de camino, con seguridad éste traería la lista de lo necesario y, nos pusimos a esperar su llegada, es aquí cuando nos lo contó.
Hay que joderse que últimamente con todos quienes hablo sufren las penurias de la situación socio-económica-laboral, o será que si acaso alguien no lo sufriera y le fuera, ya no digo bien, sino medianamente bien, se reserva su opinión como quien no desvelando su suerte pudiera aferrarse más a ella. Pues, bien, este buen hombre nos relató en el rato en el que esperábamos la llegada del camión de cómo le iba a él la vida.
Todo empezó cuando como el mismo se definió que era un mandado, alguien a quien el mundo de la farándula, en este caso la televisión en la que trabajaba le tenía como al pringado que todo lo hace, a todo le llaman, en todo le pringan por un miserable contrato de horas, por aquí y por allá, que él acepta con resignación. Vive con su madre que lleva en el paro ocho años, también ya resignada a no encontrar trabajo recibiendo la poca ayuda que le llega, luego sus ingresos poco o mucho, son el pilar de su economía. Nos relataba que cuando van a comer en los las eternas horas de grabaciones les dan de comer aparte, sin mezclarse con los verdaderos protagonistas de las productoras, a veces ensaladas cutres, a veces bocadillos en los que extienden las lonchas finústicas por un pan lacio y tampoco demasiado grande, mientras los titulares se zampan entrecotes que ellos miran hambrientos y deseosos. En un mundo en el que todo es un constante comprarse, venderse, pelotear o solicitar favores para una nueva contratación, donde impera el enchufismo, al amiguismo en el que muchas mujeres sin escrúpulos son capaces de hacer algún tipo de favor del tipo imaginable para conseguir que se les tenga más en cuenta. Ambiente laboral en el que si alguien tuviera dignidad y poder,  lo único que vería son miserias humanas que podría manejar  a su antojo o mirar para otro lado. Es un mundillo donde abundan los gays, y que él, quien se confiesa heterosexual cien por cien, conoce muchos ascensos a las listas de contratación previo paso por, nos lo dijo mediante una conocida gestualización consistente en: manteniendo la boca abierta formando un circulo con los labios a la vez que  se incide intermitentemente con la lengua en el lateral interior de la boca, de manera que se aprecie por el carrillo exterior de la cara tales movimientos linguales.
Así va el  tema.

RfCs

sábado, 28 de junio de 2014

Erase que se era



Aquel cuento de Goytisolo, que soñaba con un mundo al revés.
Cada vez más certero tenemos un mundo al revés. La derecha española ya no se parece a aquella de antaño donde los derechos eran papel mojado o simplemente no existían. Hoy son papel mojado.
La izquierda con el felipismo traía la esperanza  de soñar un mundo al revés, y así no lo creímos durante décadas, hasta que hartos de promesas llego otra vez la derecha, y el mundo volvió a su sentido del cual nunca salio aunque los tahúres del Missisipi  nos querían hacer ver lo contrario y otra vuelta al espejismo y otra vuelta mas a la realidad.
Y así llevamos  girando 39 años, un giro que nos hace volver al punto de partida.

Sea como sea yo sigo creyendo en lo que un día nos contó Goytisolo, algo bastante saludable (por otra parte) para una buena salud mental.

El sueño puede cumplirse en el pirata honrado con coleta y mostacho.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Primavera


La primavera llega también a este blog.
Una de las estaciones mas vistosas, con mas vida, donde lo que parece dormido estalla en mil colores, para mi la estación de la esperanza (esa que nunca se pierde)
Iba a poner bellas fotos de paisajes en explosión, pero me ha venido a la memoria una bonita historia de estos madriles tan impersonal tan ruidoso, tan estresado.
Que las alergias sean síntomas de vida….


jueves, 22 de marzo de 2012

Patatas a la Riojana

A continuación una receta más por vía de audio, pinchando en el reproductor con conexión a interret se puede escuchar. Acordándome de Juventud y Pitanza de Radio Juventud
Rafael Cuevas





domingo, 2 de octubre de 2011

1958, mi año

Resulta, que me han mandado un e-mail de esos que dicen: quieres saber que sonaba por aquellos años de tu nacimiento.
Ya se que se podría ver en la Wikipedia y tal, pero como soy un vago y me han dado el trabajo prácticamente hecho…pues eso que de unas cuantas canciones, documentos y melodías…corría el 58, generación de los Epi, Abascal,, triunfadores en el deporte, Javier Bergia y Luz Casal, en lo musical, Tim Burton o Kevin Bacon, en lo escénico….y Pepe Carrol que en paz descanse, en lo que al humor y magia.
Para todos ellos, para ti y para mí en especial va dedicado este post.

Se puede hacer peticiones, solo tenéis que mandar vuestro año de nacimiento y se hará lo que se pueda.

En España, Franco proclama en las Cortes españolas la Ley de los Principios del Movimiento Nacional y, mientras los niños descubren el “Chupa-Chups”, los estadounidenses se instalan en Rota.
El Gobierno español otorga a Ifni y al Sahara la condición de provincias.
En Cuba, Fidel Castro anuncia en una emisora de radio la guerra total contra el régimen de Batista.
En USA, se crea la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA).


Mientras tanto esto sonaba por el mundo.




Espero os guste

miércoles, 29 de junio de 2011

De verdad lo digo

Fue entonces cuando descubrimos la realidad, cuando en nuestra conversación él concluyó, que nadie se muestra, o nadie se ofrece o se entrega y que por eso ya no hablaba con nadie pues todo se resumía a una constante demostración de vacuidad y rutinas que no llegaban a nada.
Él buscaba siempre esa carga de emotividad que pudiera venir de quien fuera, ahí si que no tenía ningún reparo, lo importante era quitarse la máscara, y hablar desde el corazón, es entonces cuando ya no quedan dudas, todo se aclara y se descubren las verdaderas personalidades; la de quien se encarga de engrandecerla y la de quien se comprimió y se ajó, se le arrugó. Entonces, no importaba otra cosa pues, es cuando ya no caben falsedades ni imposturas, todo se desvela. Pero los tiempos eran estos, los que nos arrollan a todos, los que nos ha tocado vivir, en los que se imponen la falsedad, el gesto, la impostura, lo antinatural o, ¿o tal vez a sido siempre así?, ¡no! Él no puede creer que sea así. Al brotarle la añoranza, se lleva la mano al estómago en un gesto físico de tocar lo emocionante de aquella vivencia. Yo observo su entusiasmo, que quisiera compartir como comprendo y comparto su inquietud, la de ahora, la de lo feo y lo vano de las relaciones humanas con las que nos estamos topando y que deseáramos, fuesen de otra índole, más verdaderas.
Rafael Cuevas

sábado, 14 de mayo de 2011

Alegato Ciclista

Alegato ciclista

Siempre, desde que el mundo es mundo (para mi) he vivido condenado al grillete que me obligaba a arrastrarlo allá donde fuera. Nuestra generación lo marcaba así como algo innato a la existencia de toda aquella época, sin él no eras nadie. Bien es cierto que entonces, había quien no se dejaba dominar y vivía, no sé cómo, pero ¡Vivía!
Entre otras de sus muchos condicionantes era que esa condena, ese castigo buscado por uno mismo, no te permitía el desarrollo de una cierta actividad física puesto que restaba gran cantidad de potencial. Recuerdo un día, en un concierto de rock, en un amplísimo graderío que tenía ubicado los wateres en lo alto del mismo. Nosotros, grandes festivaleros solíamos situarnos en la platea cerca del escenario, por eso cuando después de algunas birritas había que descargar la “agüita amarilla” necesitabas armarte de valor y energía para llegar al tan lejano desagüe. Aún así la opresión te obligaba, y tras tortuoso recorrido alcanzabas la cima arrastrando la lengua. Allí tuve una revelación, el maldito TABACO me estaba pasando factura. Pasaron muchos años y alguna seria intentona, no exenta de insufribles sacrificios adictivos, para alcanzar, hoy: la desintoxicación, que no es sino la libertad.
Atrás quedaron síndromes de abstinencia cada media hora y un desmesurado gasto económico para volver de nuevo a renacer a la vida del respirar, del sabor, de la potencia, del vigor, de la solvencia. Y poder decir lo que por otro lado todo el mundo sabe: El tabaco es una Puta mierda.
Con esa libertad que te permite, sin el sufrible castigo perpetuo, actuar de acuerdo a una disposición física que se puede entrenar, luego mejorar, y te capacita a ejercitarla, he recuperado la bicicleta en su gran expresión. La que me acorta distancias y cualquier recorrido por la ciudad de Madrid que contiene grandes desniveles (de 710 metros por Sanchinarro, a 570 en la rivera del Río Manzanares), se puede hacer sin demasiados problemas. Luego, no era tanto las cuestas, sino la mínima capacidad física para poder subirlas bajo la afección continua del humo en los pulmones. Hay veces que llego a pensar si esto no ha ocurrido demasiado tarde y tal vez todo lo que me he perdido, pero bueno también uno ha vivido a su manera y no vamos a lamentar lo que podía haber sido y no fue; o lo que es peor, si el daño ya esta hecho para siempre, que así será, pero de momento me voy defendiendo, en las cuestas arriba y en las medias distancias.
Cada día y a cualquier hora arranco a pedales hacia los quehaceres cotidianos, voy al banco, a la compra, para lo que he acoplado un trasportín y una cesta que llevo a cualquier supermercado por lejano que pueda parecer, a pasear al perro. Además me invento recorridos urbanos que me llevan un tanto más allá de lo normal o próximo, una biblioteca nueva inaugurada en el centro, un atardecer en el templo egipcio de Debod; un delicioso paseo con R. en el que ir hablando de nuestras cosas, imposible de otro modo…
Repaso mentalmente las distancias y los recorridos en la cama y me sorprendo cuando descubro alguno que intuyo especial. Huyo de las calles con coches humeantes y peligrosos, disfruto cuando circulo entre parques y caminos. Hay veces que por presentarse vistas, perspectivas o lugares poco acostumbrados desde esta nueva postura, sobre el sillín, creo encontrarme en otras ciudades desconocidas. Me resulta muy curioso haber alcanzado otra dimensión del tiempo que se ha agrandado para el deporte y el ocio, incluyendo obligaciones.
Un mundo maravilloso que está ahí para todos, alcanzable y al que los malos hábitos, lo presupuesto y prejuzgado imposible, las inercias y las modas nefastas, las alienaciones y dejadez invasiva, nos lo ocultaron haciéndonos creer que no era posible y no es así, hoy me he dado cuenta.
Rafael Cuevas.

A continuación un delicioso paseo por Cenicientos en Bici. Un vídeo que hice hace un tiempo y que estaba en el armario esperando salir y mostrarse. Espero que os guste, al menos la canción, seguro!



miércoles, 11 de mayo de 2011

1886-2011


Corre un anuncio por la tele de un producto que cumple 125 años.
Cuanto anuncios, sorprendentes y algunos con mensaje, nos han hecho pasar segundos agradables.
Cuantas competidoras han intentado desbancarla sin conseguirlo, ¡empresa imposible!, leyendas, desprestigio, guerra sucia, tan difícil de descifrar como su formula…que tendrá, que se ha conseguido antes saber en que consiste el ADN, que el secreto de su contenido.
Cuantos paladares saciados por su sabor, inconfundible, cuantas sinergias, en combinación con el éxito del que la experimenta.
Cuantas relaciones ha llevado en complicidad, como si de un trío se tratara….que hasta la política la ha usado, para justificar el anti-americanismo.
Que tendrá esta bebida que algunos profesionales la recomiendan para aliviar el dolor de tripa o bien subir la tensión arterial, imprescindible en las donaciones de sangre.

Solo tengo que reprocharle, que mi hija aprendiera a decir antes que papá y mamá ¡COCA COLA!

Así que desde este rincón, paso de las leyendas que nos llega de EE.UU, todo es dudoso o engorda. http://es.wikipedia.org/wiki/1886
Juan Antonio

miércoles, 20 de abril de 2011

...Una vida tan bella como cien televisores apagados

Corrían años pasados y alguien (mi juanan.) nos descubrió a este "pedazo" de genio, a lo mejor entonces no apreciamos su verdadero valor o como vino de crianza el tiempo lo ha cubierto con la pátina de importancia. Esta canción de enorme lucidez a la que uno no alcanzaba fácilmente aunque comprendiera su significado, trasmite una gran tristeza resignada, opresiva y casi depresiva. Quizás sirva hoy para saber valorar en su justa medida los logros personales de cada cual. La vida fluye, nosotros con ella y debemos adaptarnos, comprendernos, querernos,  luchar contra lo indeseable y porqué no, buscar la belleza en lo cotidiano, aunque a veces se semeje a la canción.
Rafa

Vio secarse el sudor de sus sábanas
y apagarse poco a poco su candil.
Planeó una huida despacio, lentamente
para una noche, por ejemplo en abril.

Ahorcaría su corbata y dejaría colgado
su horario en la pared.
Y esa tela de araña que se metió en su frente
le dejaría, posiblemente, de doler.

Tenía ganas de luchar... yo que sé,
de hacerse una remuda en el alma cualquier sábado
y emprender una vida tan bella como cien
televisores apagados.

Ella tenía un libro abierto entre las manos
y la mirada prendida entre dos páginas.
El reloj daba la hora por costumbre
y no pasaba nada, nunca nada.

"Ya sé, mujer, nos preocupan los niños
el colegio, los plazos, la casa en el campo"
y se hundía en el sillón, sintiéndose vencido
como letras de cambio.

[Planeó]




El caso es que una cosa no quita la otra y perfectamente encajan la anterior con la siguiente:


Hoy que te amo, mujer, amiga y compañera,
vamos a creer que nuestras manos crecen,
que tenemos mil dedos o diez mil, y que todos
son como antorchas que a la noche amanecen.
Hoy que te amo, voy a incendiar el aire
con la risa y el beso de tu voz y la mía.
Voy a aventurar lo que de bueno tenga
con tu contacto de piel amanecida.
Hoy que te amo, dejaré de ser
la libertad una palabra escrita en la pared.
Hoy que te amo, al mundo, tú y nosotros
baila en corro una danza solidaria
y se buscan las manos y nuestro amor de golpe
como una lluvia fértil se derrama.
Estaba yo, ¿te acuerdas?, cantándote estas cosas
junto a la puerta del Museo del Prado.
Un hombre se acercaba, muy amable nos dijo:
"Está prohibido que estén aquí sentados."
Hoy que te amo, dejará de ser
la libertad una palabra escrita en la pared...

domingo, 3 de abril de 2011

Libre en bicicleta

Una cierta manera de sentirse libre… ¡en bicicleta!
Tenemos asociado con la libertad los grandes espacios abiertos, esos de gran componente natural o paisajístico. Uno circula por cualquier campo con sensación de libertad, sintiéndose dueño exclusivo de sus actos, de su deambular, de su mente a la que puede dejar volar e imaginar cualquier cosa, no obstante, es desde donde surge la idea, el momento, si cabe, más libre. Luego vendrá, si es menester, el ponerla en práctica, una expresión, una dirección, una acción…, ese es otro cantar, donde la libertad puede quedarse coaccionada, limitada, frustrada, reprimida.
¿Cuándo se siente uno libre de verdad? Tal vez sea un instante, una abstracción, algo espiritual imposible de definir, de traer aquí. Sería algo mas concreto cuando definimos sus límites… ¿libertad de elegir?
Circulaba hacía una dirección, por la ciudad, entre las calles, los coches, las aceras, los semáforos. El recorrido era largo, pero podía recortarlo o alargarlo a mi gusto, incluso embellecerlo. El mundo, ajeno a mi, pasaba a mi lado fugaz, sin importarme y, elegía y elegía a mi gusto con el convencimiento de saber que nadie me lo impediría. Subía y bajaba, luchaba en una pelea de supervivencia urbana en la que siempre salía airoso. La policía represora, esa que ve en cada vehiculo y su conductor a potenciales infractores de algo, que cada vez se pone mas fácil de infingir debido a la multitud de imposiciones, se me antoja indiferente, ajeno a mí.
Mi mundo…, “la piel que habito” en esos momentos, pertenece a otra dimensión que no se da por aludida en nada, es otra historia…La velocidad en las decisiones es importante, pues un giro acá o allá, me salva, o me lleva a una encrucijada, a una nube de repulsivo humo, a un problemático roce…, por eso mismo, decidir y elegir es importante y es la intuición, el instinto de supervivencia, la experiencia, la inteligencia, ¡yo mismo! es quien lo hace. Se busca el espacio, el sitio y el tiempo que no está donde los otros vehículos motorizados. Estos son fieras siempre amenazantes, por eso mismo, subo y bajo aceras a conveniencia siempre huyendo, siempre buscando el camino apropiado en una mezcla entre la carretera, terrible, y la acera, ocupada. Los bordillos son salvajes barreras naturales, domesticadas en las esquinas, vados y pasos de cebra, con su baja talla, entonces, se busca siempre esos cómodos accesos en el ir y venir. Decido cambiar de aires, cerca hay un gran parque, a él me dirijo donde el paso es más tranquilo y elijo igualmente caminos a mi conveniencia. Lo mismo pongo el pie en tierra, que me vuelvo sobre mi, que viro acá o allá.
Todo converge en una cierta manera de sentirse libre.

Rafa, uno de los dos.

Aquí un bonito tema reivindicativo del uso de la bicicleta que se uso para una convención ciclista:




martes, 22 de febrero de 2011

Cosas que pasan

Sí…, me acuso… ¡ya no compro ningún disco! El último, si descartamos alguno del Top manta o los que se venden por los bares, o incluso en algún periódico, debe de hacer un par de años. Pero lo mejor de todo es que…, que nunca jamás he oído tanta, que digo tanta, ¡tantísima! música. Me he convertido en un melómano en el que no pasa día sin escuchar del orden de dos o tres horas en adelante; en uno u otro lugar, en el coche, en el ordenador, corriendo, en bicicleta, andando, en la compra, en la cama… Ahora mismo, mientras escribo esto, llevo “lo menos” cuatro horas oyendo lo último que me he descargado, que han sido cinco discos de folk. Y digo todo esto pues sería de todo imposible para mi economía el mantener esta afición. Hasta en los mejores tiempos en el que me gastaba dinero en discos, no pasaba de tres o cuatro al mes, cuando lo normal sería tal vez uno, o dos incluyendo alguna oferta. Aún así conseguí acumular una nutrida colección que guardo en el baúl del pueblo por pura nostalgia, ¿qué se puede hacer con tantos discos de vinilo?
Llego luego “el tangue” de los cd’s con el ridículo coste de edición y portaditas enanas a un precio increíble, (hoy me resulta incomprensible aquellos tiempos de bonanza de tiendas enormes llenas de gente comprando música) aunque con la ambición llegaba pecado y también la penitencia: los cedes incluían el master original capaz de crear copias idénticas de calidad de sonido y no te digo “ná”, cuando esto se pudo comprimir con bastante, o al menos aceptable, buena calidad y se pudo distribuir por la red. Como bien dijo hace poco el ilustre Diego Manrique: ¡El salvaje oeste para los derechos de autor! ¡El dorado para los melómanos! Aunque añadía algo más, “la reducción del mundo que ha provocado Internet por tenerlo todo al alcance, no resulta necesariamente más enriquecedor…”
“L’otro dia” (que dirían Les Luthiers) andaba rebuscando para encontrar un Cd de Supertramp (este original) en el archivador al que voy incorporando una segunda fila de ellos, de manera que me tapa por completo el bloque de atrás con un montón de discos ocultos, que era donde yo suponía se podría encontrar el que buscaba. Debía entonces retirar unos para rebuscar entre los otros, y lo mismo, en todos los estantes que completan el mueble, ¿y si está en el otro? ¿Y si está en el pueblo? ¿Y si lo tengo prestado?... Ardua tarea que no me resultaba de agrado a pesar del deseo ansioso de oír la canción. ¿Qué se me ocurrió…? Pues descargarlo de Internet…, algo que no me llevo un instante. Conclusión: ¡es más cómodo descargar un disco que buscarlo!

Pero aún hay más. Recientemente quise comprarme un disco, de esos que no tienen en el Corte Inglés o la Fnac, y además, me encontraba con demasiada pereza para intentarlo por Internet (ya sabemos, que si registrarse, completar formularios, acceder a cuentas varias y esperar tres o cuatro días para recibirlo, si te pilla en casa, porque si no…, tener que ir a correos… etc…) tenía demasiada prisa –pues, todo aquel que ansía oír un disco, no puede esperar tranquilamente sentado a que se lo traigan, ¡lo quiere ya!-, en fin, que opté por acudir yo mismo a por él, donde fuera, que no era muy lejos. Se trataba de una librería “Librería Fuenlabrada” que es donde se supone distribuyen los discos de estos tíos -La Ronda de Boltaña- Allí me presenté, y descubrí sorpendido que esa tienda debería estar cerrada hace un par de años por lo menos. Estamos hablando de una gente que no lo puedes encontrar en cualquier parte, este era el único sitío en Madrid. Decepcionado volví al ordenador con renovados brios y rebuscando, rebuscando, encontré el deseado link, pulsé download y…, vengo disfrutando de su sonido, ¡eso sí! El disco, estando bien en general, no tiene la calidad de otros, lo que viene a decir, que si acaso lo hubiera comprado, estaría un tanto decepcionado. En fin… cosas que pasan.
Rafa C.

lunes, 7 de febrero de 2011

LA PERFECTA CUÑADA

En estos tiempos que corren en los que nada nos sorprende porque lo tenemos todo visto, está bien encontrarse con vídeos como este, en el que en la calle, como un Juglar, Ana López Segovia, hace un recitado que incluye todos los tópicos de una relacíón entre cuñadas de lo más gracioso, grabado en los carnavales de cádiz en 2006.
Merece la pena verlo entero, está todo graciosisimo, hasta el niño que se saca los mocos...
Rafa, uno de los...

martes, 1 de febrero de 2011

En la misma línea


Lo que está claro es una cosa.
Pensemos en todos aquellos que se lo están montando “dabuti” disfrutan o gozan de su montaje a tutiplén, pueden, o no, haber invertido parte o gran parte de su esfuerzo en conseguirlo, se han enfrentado con sistemas, han desafiado a gentes o estatus para colocarse en esas posiciones de logro personal, ventajoso o beneficiado.
¿Qué de quién hablo? De todos y de nadie, de aquellos que se dopan, de los que invierten en bolsa y en la banca, de los que plantan la sombrilla y la toalla en la playa, del sindicalista vendido, del político vendido, de los que circulan con las luces largas de frente al otro…, el espectro es grandioso. Siendo claro, de quienes sin importarle nadie más que ellos o sus ventajas, creen, porque así lo establecen ellos mismos, estar por encima de los demás.
Pero el choque viene cuando “los demás” reivindican su parte, a si mismos igualmente, y esto sin necesidad de subirse a la chepa de nadie, tan solo, reclamando justicia homogénea. Es entonces, cuando los ventajistas llaman a los otros “tocapelotas” simplemente por creerse que pueden perder parte de su privilegio.
Esto es así pues, siempre ha habido “aprovechaos”, de la indolencia, del pasotismo, de los que huyen del conflicto, de la pereza, de la desgana, “aprovechaos” que superan o quedan por encima de los otros que de inocente manera se dejan casi manejar y cuando la cosa toma visos de ofensa evidente, parece ser ya tarde, dado que aquellos no están dispuestos a perder posiciones, a renunciar de su provecho, por mucho que hayan sido unos abusicas y lo sepan, entonces aparece la pelea  al pretender defender su indefendible postura.
Se puede tener morro, eso es, el Jeta, el Caradura, el Fresco, el Sinvergüenza, el que merece nuestra reprobación, porque esta gente debe de saber que la cosa no quedará así por mucho que ellos lo quieran seguir manteniéndolo, el mundo es de todos y todos somos merecedores de igualdad en el reparto de posibilidades sin que nadie se adueñe de ellas. Esta reclamación no es para ellos, que sería hacerlos un elogio al tomarlos tanto en cuenta, sino para aquellos afectados por su práctica abusiva. ¡Quejémonos! ¡Denunciémoslos! ¡Incomodémoslos! ¡Reclamemos nuestro derecho! ¡No se lo permitamos!  ¡Es nuestro derecho! ¡Es nuestro deber!
He dicho. 

Rafa, uno de los dos.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Revolver, El Punto, Revolver


A veces uno no sabe porque tiene en el subconsciente ciertos recuerdos que de te llegan a la memoria. A mi me pasa con un tipo como Carlos Goñi
Yo lo descubrí un poco por casualidad (como debe de ser todas las cosas que te acompañan luego en el devenir de tú vida), la casualidad…no lo descubrí en una radio que seria lo mas lógico, donde el músico, mas se hace oír.


A las seis de la tarde el menda que os habla salía a merendar de su trabajo, o lo que es lo mismo a su media hora de asueto, podría haber llevado la tartera al curro pero para mi comer en mi rato de recreo en el trabajo ¡como que no! necesito salir y desintoxicarme con otro ambiente.

Uno de esos días que buscaba por los alrededores del trabajo, me encontré por azar con un bar de copas que en esos momentos, estaban haciendo el trabajo de preparación para cuando llegase la noche, oí música dentro del garito y empuje la puerta (casi con el convencimiento de que me echarían) pues no eran horas, allí estaba una mujer peleando con las neveras intentando llenarlas…..-esta abierto,- si pasa,- quería tomar algo, -bien tú dirás, pedí mi copa y al rato me marche…..unos días después volví, y la rutina del bar seguía siendo la misma, y la mía pues igual, tomaba, pagaba, y adiós….pero algo tenia el bar y su dueña que seguí yendo un día si y otro también….mas tarde me di cuenta que era su música, tranquila….-¿me puedes decir que es lo que suena?,-Revolver, me dijo,- que bien suena, comente, - si a mi me encanta, lo pongo a estas horas que no suele venir nadie, -bueno nadie, nadie, yo pienso venir todos los días…y así fue como yo conocí a este valenciano, y a una maravillosa camarera.

La complicidad por los dos compartidas, duro días y años, yo llegaba a tomar mi copa y siempre me hacia la hora feliz…es decir pagar una y tomar dos. El día que faltaba, siempre al día siguiente, mi “camarera” me decía ¡ayer no viniste!, y eso me “ponía”, pues sabia que ella me echaba de menos…si ya se que podría ser por que estaba acompañada.

Llego un día que tuve que cambiar de curro, y con ello mi hora feliz, no volví por el garito, no le dije ¡adiós! Pero creo que siempre nos acordaremos, el uno del otro, por eso muchos años después, me encuentro con lo ultimo de Revolver, y quiero dedicar este tema a todo aquel que un día, vivió o vivirá, en complicidad historias que dejaran huella.
Juan Antonio

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