lunes, 14 de diciembre de 2009

Once mantas, Atletico 1-Villareal 2




Llegado a este punto un equipo tan dado tanto a la épica como a la risa, se pasa del asombro a la carcajada, en un continuo festín para las sensaciones que no dejan de aparecer en un alocado flujo como el de un globo “gordo” al deshincharse, que lo mismo sube que choca aquí o allá, zigzaguea sin poder nunca saber donde ira a parar. Símil de un equipo perdido, sin norte o sin rumbo, lo malo es que el despropósito lo contempla una sin par multitud, que domingo tras domingo lamenta su paso por el comedero de pipas. En este caso, con un frío siberiano que penetra entre un anticiclón situado al norte y una borrasca al sur, lo que en términos de ubicación espacial, viene a decir que corría un aire sobre nuestros pasmados rostros que nos dejaba “tiesos” y eso allí, sentadotes, con una pierna tiritando y miles de brazos subiendo y bajando, subiendo y bajando y, con los ojos atónitos de ver lo visto, pues lo cierto es que no es de muy agradecer o algo divertido.

En fin, que se queda uno sin argumentos por no repetir y repetir lo mismo. Lo que pasa es que el descrédito es más que evidente y lejos de mejorar, parece al contrario, que la cosa ni tiene visos de mejora, ni se ve solución ninguna y peor aún si van cayendo en batalla los pocos que algo nos animaban, más desangelados quedamos.

Terrible e incierto futuro el que nos espera. Esta noche, eso sí, arropaditos bajo once mantas, si conciliamos el sueño, ojala nos embargue el de un renacer glorioso que alcanzara las mas altas cotas en el campo de la excelencia. Por soñar que no quede…

¡Vamos, Atleti!

Radio Lucientos para paelladegazpacho

1 comentario:

Mascherato viola dijo...

Joder, esto tiene una mala solución. Ayer me aburrí, como hacia tiempo, nunca veo caro que estos golfos vayan a ganar un partido