domingo, 23 de mayo de 2010

Yo no quiero bailar tango¡¡

Últimamente solo me llegan correos del sueldo de los políticos en una comparación absurda al salario de los trabajadores de a pie de calle.

Estoy harto de este modo de pataleo, entendiendo que es una forma de escape para el que realiza este tipo de estadística….esto me ha hecho pensar lo ruin que ha veces somos con nosotros mismos, yo en esto soy mas ambicioso yo no quiero que los políticos, se bajen sus sueldos yo quiero que mi sueldo si puede ser, se asemeje al de los políticos…yo quiero que todos los trabajadores no nos echemos en cara los privilegios que tiene un colectivo comparado con otro….yo no quiero que el deporte nacional como es la envidia, sea motivo de mientras tú peor yo mejor….yo no quiero que si un trabajador que tiene mas privilegios que yo se los reduzcan….yo abogo por lo contrario yo quiero tener sus privilegios…yo quiero que cuando se negocie un convenio colectivo se parta de la base que ya tenemos, para mejorarlo y no al revés (que es lo que se esta haciendo por desgracia) yo quiero que lo que dijo Beltor Brech no se haga realidad..

¡¡¡Primero vinieron a por los comunistas, y yo nos lo defendí, porque yo no era comunista, después vinieron a por los judíos, y yo nos lo defendí porque no era judío. Entonces vieron a por los católicos, y yo no los defendí porque no era católico. Finalmente vinieron a por mi, y para entonces ya no quedaba nadie, para defenderme!!!

Como son los sabios sus sentencias nunca se puede echar en saco roto, y esto es lo que esta pasando con los trabajadores, ¿por que si no cuando por ejemplo los trabajadores de la EMT en Madrid hacen huelga?…nos jode tanto y los ponemos a parir, nosotros los curritos que somos los que usamos el transporte publico, que al igual que cualquiera están reivindicando una mejora laboral…¡pues eso algún día vendrán a por nosotros y ya no habrá nadie! Tonterías mías no me lo tengáis en cuenta.

Juan Gazpacho.

1 comentario:

Rafa, de Uno de los Dos dijo...

Cómo que no te los tengamos en cuenta. Una vez más me has sorprendido con tu ideario con esa mezcla de sencillez, honestidad y resolución que te hace tan, tan grande, por qué no decírtelo.
Enhorabuena, Gazpacho