viernes, 2 de marzo de 2012

BEBE en la sala Joy Eslava 1 de marzo de 2012

Bebe, en la Sala Joy Eslava, 1 de marzo de 2012.



Lo tengo claro, no soy crítico de nada, soy opinador personal. Cuento mis propias experiencias y estas en general se mueven por lo que me implico o me afectan a mí, y solo a mí. Harto estoy de ver a quienes se creen grandes periodistas y críticos sesudos escribiendo sobre las creaciones de los demás y lo hacen con un formalismo afectado de profesionalidad, como si fuesen a publicar su crónica en cualquier periódico de tirada nacional, en su sección preferida. Lo aviso para que nadie lo tome así, esto es simple y llanamente mi modesta opinión, en este modesto medio, y así debe de ser tenido en cuenta, pero esto también tiene su valor para el que lo quiera ver.
Bebe apareció en escena, supongo que europeamente puntual, como la gran desconocida. Nada sabía de lo que me podría esperar de su concierto, de sus canciones ignoradas, de su repertorio, de sus músicos, de este local repleto de expectantes y hambrientos devoradores de su persona, de su imagen, de lo que representa. Tímidamente pero sonriente comenzó un chorreo en crecimiento de una puesta en escena sencilla pero correcta con la que empezaba a convencernos a sorprendidos iconoclastas, porque los adoradores de la diosa ya habían venido y estaban entregados a su causa.


Es Bebe una artista total, que es capaz de convertirse a día de hoy en la abanderada de un estilo, de un sonido de impresionante originalidad único en el panorama actual. Otros habrá que nos quieran engatusar, llevarnos a su terreno singular, pero es de seguro que no lo harán bajo la sincera cercanía de nuestra maravillosa Bebe que lo hace enamorándonos, siendo nuestros deseos, nuestros ritmos, nuestras ambiciones que ella se ha dedicado a mostrarnos con descaro y orgullo para vadear todos juntos en proceloso mundo que nos arrolla, junto a ella, nuestra sacerdotisa del amor, nuestro torrente de liberalidad, nuestra diversión garantizada.


Tal vez Bebe sea alguien aún por instalarse con claridad en una forma de saber ser o estar, porque parece tocar varios palos aparentemente diferentes, el de una canción melódica, intimista, hasta protestona,  el de una modernidad  original y arrolladora propia para minorías, el de una cabaretera picantona, el de una incierta ambigüedad sexual, pero curiosamente todo este conjunto de demostraciones de comportamientos vienen a acercarnos  a la libertad y al hedonismo a la Bebe de unos valores importantes, transgresores, irreverentes a veces, admirables, impagables y, tristemente tan poco tenidos en cuenta en los tiempos que corren de pensamiento único, por eso mismo nuestra Bebe cobra aún más valor si cabe, porque si algo tiene Bebe, es el saber disfrutar de la libertad, consciente y orgullosa.
Los momentos buenos de la vida son para vivirlos y disfrutarlos sin interpretaciones traídas a destiempo, es la enseñanza de Bebe, que nos invita constantemente a querernos y amarnos, nos acompaña ya anima en la tarea, sin tapujos ni moralinas, en libertad, con una interrelación con la gente que allí estábamos muy afectiva, cercana, convincente; todo era entendido y lo notaba: su vuelo podría haber sido tan alto que se habría salido de sí misma, pero, o tiene muchas tablas – que las tendrá- o su sinceridad estaba ahí, entre nosotros y nosotros con ella que se sabía entre los suyos, los que han comprado su afecto junto con el precio de la entrada al concierto.
Hay veces que sus cosas nos parecerán preadolescentes pero no es nada que no se superara, por el querer comprenderla, por esta aceptación incondicional que se palpaba precisamente por trasmitir autentica sinceridad, en su manera de decir, cantar y comportarse, tal es así, que en un momento se quebró de emoción su voz en lágrimas, como quien es consciente de la grandeza de su momentazo  y donde se apreciaba que no había nada medido, ni postizo.
Pero lo bueno, y grandioso es el directo brutal de poderío, que nos hacía movernos con su compás, aportando ese punto de disco-club tan oportuno en sitios como era la Sala Joy E. junto con su sonido reconvertido en no sé qué, ni me importa, y que tan bien penetraba entre los asistentes que los transformaba en criaturas divertibles. ¡Qué coño…! ¡A eso hemos venido aquí! Y Bebe lo consiguió, doy fe que lo consiguió. Nos fuimos sudados y contentos después de haber pasado dos horas y pico –cortas- de diversión a raudales, vamos como hacía tiempo.
RfCs

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo, que pude disfrutar de ese concierto, gracias a la insistencia de que acompañaramos a unas amigas y siempre pasa lo mismo, a los sitios que vas un poco vale, bueno...,todo sale redondo, no se si decir que es uno de los conciertos mejores que he visto pero creo que si, solo habia oido una canción antes del concierto y me emocione con todas y salte y cante los estribillos.

Juan Antonio. Uno de los Dos dijo...

Prejuicios, como casi siempre, a Bebe la han metido en un saco que no le corresponde ¿y no se porque? a mi si me gusta, su primer disco lo machaque.

Eso que comentas de sus emociones, debe de ser habitual, ya que en un concierto en el teatro romano de Merida, también se emociono con un tema, que debe significar mucho en su vida.

Bebe y no con moderación, salud.

Temujin dijo...

Yo en mi ignorancia habitual en el panorama musical, no la conozco. Pero si envidio y mucho disfrutar en un concierto, ahora no puedo ir,,,,

Temujin dijo...

Yo en mi ignorancia habitual en el panorama musical, no la conozco. Pero si envidio y mucho disfrutar en un concierto, ahora no puedo ir,,,,

Anónimo dijo...

Yo estuve contigo, y también me sorprendió el concierto, jamás pensé que pudiera disfrutar tanto, después de un motón de tiempo sin ir a conciertos; tú lo has explicado perfectamente, tuve un revolución de sentimientos, emociones, deseos, energía, baile y canto, todo, y para remate del disfrute la compañía.

Un beso.

Anónimo dijo...

Yo disfrute,disfrute y disfrute de un concierto lleno de energia, sexualidad y ganas de cantar al amor que de eso sabe un rato la bebe;además me hice olvidar durante unas horas del dolor que la propia vida nos trae aveces.No me fasciano como la primera vez pero disfrute,disfurte.Yo también estuve ahí, por cierto no muy lejos de ti.

Anónimo dijo...

Yo disfrute,disfrute y disfrute de un concierto lleno de energia, sexualidad y ganas de cantar al amor que de eso sabe un rato la bebe;además me hice olvidar durante unas horas del dolor que la propia vida nos trae aveces.No me fasciano como la primera vez pero disfrute,disfurte.Yo también estuve ahí, por cierto no muy lejos de ti.

Anónimo dijo...

Yo disfrute,disfrute y disfrute de un concierto lleno de energia, sexualidad y ganas de cantar al amor que de eso sabe un rato la bebe;además me hice olvidar durante unas horas del dolor que la propia vida nos trae aveces.No me fasciano como la primera vez pero disfrute,disfurte.Yo también estuve ahí, por cierto no muy lejos de ti.

rockero despistado dijo...

Me alegro que te haya gustado el concierto pero yo no puedo mas que repudiar a esta tía y a su estilo músical facilón y nada original y ademas ella va de lo que no es una estrella del rock que se permite el lujo de mandar a tomar por culo a los periodistas y críticos por que han dicho que su ultimo disco es malo (y lo es malo ,muyyy malo)pero entiendo al que le guste pero vuelvo a reclamar el panorama musical español es penoso si tenemos que tener estrellitas como esta tipeja y todos los grupos indies del momento que no son mas que una panda de flojos y sin sangre que quieren llegar al exatis pero no lo alcanzan por mindundis.hasta la rabada de la música española ,de lo que sale a la luz por que luego hay mucho que bes bueno pero no despunta por que no interesa a la radio formula de los cojones he dicho.jaja

rockero despistado dijo...

me alegra rafa que hayas disfrutado del concierto de esta chica a la que he oído poco y lo poco que he oído me ha desagrado bastante de todas formas a mi opinión (que es la mía y entiendo el resto)esta tipeja es bastante mala y encima va de estrelluela del rock poniendo a parir a los críticos y periodistas que han dicho que su ultimo disco era malo (y doy fe era malo,muy malo)pero lo importante es ver música en directo y que el público en Madrid baile y disfrute que como tu bien sabes voy a muchos conciertos y cada vez es peor el publico madrileño ,mas frió y distante menos pocos como yo disfrutamos botando y embriagando con la música coño que para eso vasa a uyn concierto o no