martes, 1 de febrero de 2011

En la misma línea


Lo que está claro es una cosa.
Pensemos en todos aquellos que se lo están montando “dabuti” disfrutan o gozan de su montaje a tutiplén, pueden, o no, haber invertido parte o gran parte de su esfuerzo en conseguirlo, se han enfrentado con sistemas, han desafiado a gentes o estatus para colocarse en esas posiciones de logro personal, ventajoso o beneficiado.
¿Qué de quién hablo? De todos y de nadie, de aquellos que se dopan, de los que invierten en bolsa y en la banca, de los que plantan la sombrilla y la toalla en la playa, del sindicalista vendido, del político vendido, de los que circulan con las luces largas de frente al otro…, el espectro es grandioso. Siendo claro, de quienes sin importarle nadie más que ellos o sus ventajas, creen, porque así lo establecen ellos mismos, estar por encima de los demás.
Pero el choque viene cuando “los demás” reivindican su parte, a si mismos igualmente, y esto sin necesidad de subirse a la chepa de nadie, tan solo, reclamando justicia homogénea. Es entonces, cuando los ventajistas llaman a los otros “tocapelotas” simplemente por creerse que pueden perder parte de su privilegio.
Esto es así pues, siempre ha habido “aprovechaos”, de la indolencia, del pasotismo, de los que huyen del conflicto, de la pereza, de la desgana, “aprovechaos” que superan o quedan por encima de los otros que de inocente manera se dejan casi manejar y cuando la cosa toma visos de ofensa evidente, parece ser ya tarde, dado que aquellos no están dispuestos a perder posiciones, a renunciar de su provecho, por mucho que hayan sido unos abusicas y lo sepan, entonces aparece la pelea  al pretender defender su indefendible postura.
Se puede tener morro, eso es, el Jeta, el Caradura, el Fresco, el Sinvergüenza, el que merece nuestra reprobación, porque esta gente debe de saber que la cosa no quedará así por mucho que ellos lo quieran seguir manteniéndolo, el mundo es de todos y todos somos merecedores de igualdad en el reparto de posibilidades sin que nadie se adueñe de ellas. Esta reclamación no es para ellos, que sería hacerlos un elogio al tomarlos tanto en cuenta, sino para aquellos afectados por su práctica abusiva. ¡Quejémonos! ¡Denunciémoslos! ¡Incomodémoslos! ¡Reclamemos nuestro derecho! ¡No se lo permitamos!  ¡Es nuestro derecho! ¡Es nuestro deber!
He dicho. 

Rafa, uno de los dos.

4 comentarios:

juan antonio dijo...

Que razón pero el hombre es egoísta por naturaleza, me viene a la memoria aquel squesch, que seguro que tú también recuerdas….si hombre aquel de Pedro Reyes…un tío que le toca la lotería, y invita a los colegas a güisqui pero DYC, por aquello de que no se le fuese a acabar el dinero, y se compra un casco para ir a la calle no fuera a ser que se le cayera una maceta y lo matase etc. etc ¿te acuerdas? Este squech que en clave de humor descubría las miserias del ser humano
Saludos

Rafa, de uno de los dos dijo...

¡Joder! estaba pensando en la memoria que tenías cuando citas al tal squesch, hasta que he caido que te referías al sketch, esa situación cómica.
Si, vale, pudiera ser, cuando dices las miserias del ser humano, aunque aquí me referíero más a cuando alguien se aprovecha o saca ventaja de otros y no debiera de ser así.

RBC dijo...

"el mundo es de todos y todos somos merecedores de igualdad en el reparto de posibilidades sin que nadie se adueñe de ellas."

Bien escrito! totalmente de acuerdo contigo Rafa.
El abuso venga de donde venga, debe ser denunciado sin pena ni gloria.

abrazoss

Anónimo dijo...

CLARO QUE SI, LOS PIRATAS INFORMATICOS HACEN UN ABUSO, NUNCA NADIE LO HA EXPRESADO MEJOR QUE TU. "TODOS SOMOS MERECEDORES DE IGUALDAD EN EL REPARTO", POR ESO MI SUELDO ES PARA MI Y NO PARA ELLOS QUE YA TIENEN EL SUYO.

UN ABRAZO.