lunes, 25 de agosto de 2014

Así va la cosa

Bueno…, da igual, estaba buscando un título apropiado como el que recordaba de una canción refiriéndose a lo que es la vida pero no acierto a recordarlo, así que eso, da igual. Y da igual porque el caso es contarlo…
Una situación sencilla. Nos encontrábamos en el trabajo cuando tras un sorpresivo aviso de nuestro jefe apareció el “mandao” que tampoco sabía muy bien lo que había ido a buscar. Nosotros sabíamos que deberíamos prestarle un material un tanto impreciso y que esperábamos la confirmación por quienes hasta aquí viniese a recogerlo. Este tío nos indicó que como el camión que lo trasportaría estaba ya de camino, con seguridad éste traería la lista de lo necesario y, nos pusimos a esperar su llegada, es aquí cuando nos lo contó.
Hay que joderse que últimamente con todos quienes hablo sufren las penurias de la situación socio-económica-laboral, o será que si acaso alguien no lo sufriera y le fuera, ya no digo bien, sino medianamente bien, se reserva su opinión como quien no desvelando su suerte pudiera aferrarse más a ella. Pues, bien, este buen hombre nos relató en el rato en el que esperábamos la llegada del camión de cómo le iba a él la vida.
Todo empezó cuando como el mismo se definió que era un mandado, alguien a quien el mundo de la farándula, en este caso la televisión en la que trabajaba le tenía como al pringado que todo lo hace, a todo le llaman, en todo le pringan por un miserable contrato de horas, por aquí y por allá, que él acepta con resignación. Vive con su madre que lleva en el paro ocho años, también ya resignada a no encontrar trabajo recibiendo la poca ayuda que le llega, luego sus ingresos poco o mucho, son el pilar de su economía. Nos relataba que cuando van a comer en los las eternas horas de grabaciones les dan de comer aparte, sin mezclarse con los verdaderos protagonistas de las productoras, a veces ensaladas cutres, a veces bocadillos en los que extienden las lonchas finústicas por un pan lacio y tampoco demasiado grande, mientras los titulares se zampan entrecotes que ellos miran hambrientos y deseosos. En un mundo en el que todo es un constante comprarse, venderse, pelotear o solicitar favores para una nueva contratación, donde impera el enchufismo, al amiguismo en el que muchas mujeres sin escrúpulos son capaces de hacer algún tipo de favor del tipo imaginable para conseguir que se les tenga más en cuenta. Ambiente laboral en el que si alguien tuviera dignidad y poder,  lo único que vería son miserias humanas que podría manejar  a su antojo o mirar para otro lado. Es un mundillo donde abundan los gays, y que él, quien se confiesa heterosexual cien por cien, conoce muchos ascensos a las listas de contratación previo paso por, nos lo dijo mediante una conocida gestualización consistente en: manteniendo la boca abierta formando un circulo con los labios a la vez que  se incide intermitentemente con la lengua en el lateral interior de la boca, de manera que se aprecie por el carrillo exterior de la cara tales movimientos linguales.
Así va el  tema.

RfCs

3 comentarios:

Temujin dijo...

Antiguo, muy antiguo y real, muy real...

Gemma dijo...

No sé si en tales circunstancias sadomasoquistas sería improcedente retorcérle los huevos hasta que la cabeza se le pusiera como el cañón del Colorado.

Dicen que funciona, que incluso te suplican que pares.

No sé, a las malas siempre le puede decir que estaba ensayando un ascenso para el papel en una posible serie televisiva...lo tiene a huevo...tampoco estaría mal que pusiera en su currículum que se ha leído las sombras de grey y que le molaría ver algún día el cañón del colorado, jajaja

Juan Antonio H. dijo...

El otro glamour de la TV...cada día me sorprende mas los casting.
salud