domingo, 3 de abril de 2011

Libre en bicicleta

Una cierta manera de sentirse libre… ¡en bicicleta!
Tenemos asociado con la libertad los grandes espacios abiertos, esos de gran componente natural o paisajístico. Uno circula por cualquier campo con sensación de libertad, sintiéndose dueño exclusivo de sus actos, de su deambular, de su mente a la que puede dejar volar e imaginar cualquier cosa, no obstante, es desde donde surge la idea, el momento, si cabe, más libre. Luego vendrá, si es menester, el ponerla en práctica, una expresión, una dirección, una acción…, ese es otro cantar, donde la libertad puede quedarse coaccionada, limitada, frustrada, reprimida.
¿Cuándo se siente uno libre de verdad? Tal vez sea un instante, una abstracción, algo espiritual imposible de definir, de traer aquí. Sería algo mas concreto cuando definimos sus límites… ¿libertad de elegir?
Circulaba hacía una dirección, por la ciudad, entre las calles, los coches, las aceras, los semáforos. El recorrido era largo, pero podía recortarlo o alargarlo a mi gusto, incluso embellecerlo. El mundo, ajeno a mi, pasaba a mi lado fugaz, sin importarme y, elegía y elegía a mi gusto con el convencimiento de saber que nadie me lo impediría. Subía y bajaba, luchaba en una pelea de supervivencia urbana en la que siempre salía airoso. La policía represora, esa que ve en cada vehiculo y su conductor a potenciales infractores de algo, que cada vez se pone mas fácil de infingir debido a la multitud de imposiciones, se me antoja indiferente, ajeno a mí.
Mi mundo…, “la piel que habito” en esos momentos, pertenece a otra dimensión que no se da por aludida en nada, es otra historia…La velocidad en las decisiones es importante, pues un giro acá o allá, me salva, o me lleva a una encrucijada, a una nube de repulsivo humo, a un problemático roce…, por eso mismo, decidir y elegir es importante y es la intuición, el instinto de supervivencia, la experiencia, la inteligencia, ¡yo mismo! es quien lo hace. Se busca el espacio, el sitio y el tiempo que no está donde los otros vehículos motorizados. Estos son fieras siempre amenazantes, por eso mismo, subo y bajo aceras a conveniencia siempre huyendo, siempre buscando el camino apropiado en una mezcla entre la carretera, terrible, y la acera, ocupada. Los bordillos son salvajes barreras naturales, domesticadas en las esquinas, vados y pasos de cebra, con su baja talla, entonces, se busca siempre esos cómodos accesos en el ir y venir. Decido cambiar de aires, cerca hay un gran parque, a él me dirijo donde el paso es más tranquilo y elijo igualmente caminos a mi conveniencia. Lo mismo pongo el pie en tierra, que me vuelvo sobre mi, que viro acá o allá.
Todo converge en una cierta manera de sentirse libre.

Rafa, uno de los dos.

Aquí un bonito tema reivindicativo del uso de la bicicleta que se uso para una convención ciclista:




3 comentarios:

Juan Antonio. Uno de los Dos dijo...

La eterna batalla de la bici, cada vez tiene más sentido, como muy bien dice el video “menos m30s” y más carril bici…con la ventaja que ganas en salud y dinero.
El jueves me acorde de ti, a la salida del curro había una mani bicicletera que llegaba de Atocha hasta Cibeles…¡cuanta gente tío en bici! Las calles cortadas, jóvenes, viejos, hombres, mujeres, niños…una pasada. Esta protesta que empezó hace ya bastante tiempo y que todos los último jueves de mes se reúnen en Cibeles, para reivindicar lo que debería ser un derecho, jueves a jueves, cada vez hay más extraños seres en caballos de pedales.
Salud

lu dijo...

La bici es mi medio de transporte desde siempre y lo será hasta el día en que me sea imposible pedalear. No sólo es barata, limpia, silenciosa y sana, es que además te hace sentir esas cosas que dices, Rafa, y no te pones de mala leche como con el coche, al contrario. Me ha encantado el vídeo, aparecen zonas del carril bici de Sevilla por donde paso todos los días, como el río, está genial. La verdad es que el carril-bici y el sistema de alquileres que tenemos aquí está siendo un éxito, me siento muy orgullosa de haber dado por culo siempre con este tema junto con mucha otra gente. Llevábamos razón.
Besos!

Rafa. Uno de los dos dijo...

Lo cierto es que esto de la concentración bicicrítica de los jueves últimos de cada mes en Madrid, hay que reconocer que además de reivindicar una causa ciclista, crea muchos enemigos que no están dispuestos a soportarlo, ¡qué le vamos a hacer!, aunque sí hay algo..., la mejor manera de reivindicarse es encontrar el espacio en la ciudad, que suele incluir las aceras, con prudencia y buena educación.
En una muy remota visita a Sevilla ya me dí cuenta de que esa ciudad era una maravilla para el ciclismo... ¡no hay cuestas!, luego, hacéis muy bien en disfrutarla. El vídeo con el que se acompaña la entrada era para promocionar el congreso mundial de Velobici 2011 que se ha celebrado en Sevilla:
(http://www.velo-city2011.com/esp/inicio.php)
tal vez por eso se incluyen imágenes de la propia ciudad
Saludos para todos