miércoles, 23 de junio de 2010

La sociedad del bienestar



Ahora vienen a decirnos que está en peligro la sociedad del bienestar. ¡vale! hay quien se dedica a echar cuentas con una libreta y un lapicero, a lo sumo con una calculadora o un ordenador personal de esos que dicen que superan en capacidad de procesamiento a los que llevaron en la misión de la Nasa Apolo XI, y que alunizó con éxito en la superficie del satélite. Digo esto porque en vista de la cantidad de datos analizar tanto en uno como en otro caso el haber llegado a conclusiones de tal calado para la historia de la humanidad resulta sorprendente.

Por que vamos a ver, se ha puesto alguien a pensar en serio lo que supondría la desaparición del llamado Estado de bienestar, esto vendría a desatar el caos mas tremendo entre los habitantes de los países; si ahora se tolera con resignación los privilegios de los que se lo pueden mantener en privatizados servicios, ¿qué no pasaría si llegara de repente la inexistencia para la mayoría de esos mismos servicios públicos?

Para los despistados…: el Estado del Bienestar consiste en esa especie de Caja de ahorros donde previamente se ha guardado recursos que vinieran a solventar los gastos producidos por una serie de beneficios para con la totalidad de la población de un país, llámense: Seguridad Social, pensiones y sanidad, educación, transporte, gastos sociales, paro, salarios mínimos, leyes de protección y un gran etc. A poco que uno investigue, descubre las virtudes a las que hemos llegado vía estado del bienestar y que una regresión de las mismas tendrían consecuencias de magnitudes catastróficas, pues ¿díganme sino, si los logros que enumeraba ya en 1957 gentes del tipo filósofo liberal Karl Popper: (La pobreza. Desempleo y formas similares de Inseguridad Social. Enfermedad y dolor. Crueldad penal. Esclavitud y otras formas de servidumbre. Discriminación racial y religiosa. Falta de oportunidades educacionales. Diferencias rígidas de clase. La guerra.) desaparecieran, como auguran esos del lápiz en la oreja mientras echan cuentas? ¿En qué grado? ¿De qué manera se produciría?, entonces, si sabemos las ventajas, lo que ha quedado atrás, superado, sus beneficios ¿cómo podríamos sobrellevar esta pérdida? ¡Difícil imaginarlo! ¡Difícil soportarlo! ¡Aquí algo se dice con ligereza!

Rafael Cuevas, de Uno de los Dos.

2 comentarios:

Uno de los Dos dijo...

El optimismo es bueno para la salud mental, amigo, pero la realidad es otra si no hay tienes ejemplos bien claros la sanidad publica cada vez tiene menos recursos en detrimento de la privada, (por cierto existe una empresa Nor-americana llamada Capio que se ha introducido en España y mas concretamente en Madrid haciéndose con ambulatorios e invirtiendo en hospitales nuevos y esto no es por altruismo) la educación donde falta un colegio la ESPE regala solares a centros religiosos…y me dirás si pero no podrá con el E. de bienestar, bueno así se empieza y no se sabe como acabara. Porque mientras la filosofía de los que nos gobiernan sea reducir impuestos ¿¿¿???? Ya me dirás de donde saldrán los recursos para mantener el invento.
Esta es mi opinión de lo que estoy viendo y la verdad no me gusta ni un pelo
Saludod.

Rafa, de Uno de los Dos dijo...

Hombre, esto se dice con un punto de rabia que intenta rebelarse, tal vez negándolo, tal vez queriendo evitarlo, como decían Facto de la Fé, "esta es mi aportación" De cualquier manera me sigue pareciendo muy difícil que desaparezca, ¿qué se transforme...? en eso se está seguramente, y ya veremos hasta donde...