domingo, 30 de enero de 2011

La cita


“Jamás seamos gente de séquito, cantores encomiásticos,
panegiristas de corte, rapsodas áulicos, pregoneros de famas,
bardos decorativos, ni alegraremos con nuestros cantos las
mesas de nuestros amos. Despreciemos el proscenio, el podio,
el pulpito y la peana. Solo aspiramos a ser aplicados alumnos del pupitre.
Sabemos que el mando pervierte y que la obediencia humilla. No queremos
obedecer. No queremos ser fogonazos de tormenta, porque el relámpago
deslumbra pero no alumbra. Lo nuestro es vocación humilde de candil de Diógenes.
Odiamos los tufos entreverados. Queremos oler a azufre o a incienso. Odiamos
A los camaleones y a las veletas. Y si nos llaman perros, como perro se llama a los cínicos, morderemos. Repudiamos ser gatos salvajes de salón con las uñas forradas.
Tigres. Despreciamos ser poetas de naturaleza porcina que hozan las moqueras cortesanas. Jabalíes. Buscamos nuestro público lejos de las academias, por las
esquinas, en los mercados, en los cantones, en las plazas, en los talleres, en las
tabernas y en las posadas.
¡Abajo la pereza mental que nutre de dogmas y de miedos”!



Párrafo sacado del libro de, Víctor Chamorro “reunión patriótica”

Ahora que todo es tan lineal, tan “subrealista”, tan conformista, tan políticamente correcto. Jamás seamos como la piara, o el rebaño.
Juan Antonio

El hambre de Miguel Hernandez (Serrat)

2 comentarios:

Rafa, de uno de los dos dijo...

Qué prosa tan ampulosa, qué coño es eso de encomiástico, penegirista, aúlico, proscenio. La verdad es que leer un texto que en la primeras líneas tienes que mirar el diccionario cuatro veces me parece, como decía en su día Cristina Almeida, el fracaso de la palabra. Pero... por otro lado, cuando comprendes el significado de su texto me parece indispensable, en esos tiempos que corren.

RBC dijo...

La pereza mental es la madre de muchos vicios.