miércoles, 25 de agosto de 2010

Mi cajera


Cuando voy al Dia de mi barrio.
Voy contento, en el Dia hay una cajera que me encanta.
Es gordita, tiene gafas que no le favorecen, es bajita, y es fea de cara, pero yo siempre me paso por su caja con ese aire de pasota que tienen todas las cajeras con esa poca amabilidad por la explotación que imponen estas tiendas, mi cajera tiene algo que me atrae con su voz de pito porque esa es otra, la voz que sale de su cuerpo nada que ver con el mismo….pero estoy deseando que me llegue el turno de pagar y oírle decir ¿tiene tarjeta de puntos?, ¿quiere una bolsa? y cuando le digo, si, guapa quiero una bolsa, y es escuchar la palabra “guapa” y aquí viene lo mágico me regala una sonrisa, que no me la cobra, pago y hasta otro día, y esta es toda la conversación que mantengo con mi cajera .
Posiblemente quizás ¿no lo se? Ese pequeño guapa le haya alegrado la jornada laboral, y de no ser así por lo menos seguro que un ratito, si, conclusión: que fácil es hacer feliz a una persona quemada.
Y digo yo que trabajo nos cuesta ser amables, con lo fácil que es….Os dejo que tengo que bajar al Dia.
Juan Gazpacho

2 comentarios:

Rafa Rice dijo...

Leyendo tu entrada me asaltan dos cuestiones. Una, está muy bien eso de ir con buen rollo, de amable, de solidario con el que uno cree más débil, más vulnerable, todo eso está bien, (yo por ejemplo, cuando tengo que elegir en igualdad de longitud de la cola una linea de caja para pagar, me voy a la cajera más guapa, qué se le va hacer, y no desprecio a nadie, es un asunto menor).
Y la otra cuestión es, ¿no crees que es demasiado pretencioso el pensar que haces feliz a alguien por eso...?
Saludos veraniegos crepusculares.
RfRc

juan antonio dijo...

(Vienes venenoso) lo mio no es cuestión de solidaridad aunque tiene cierto tufo, es que es muy interesante ¡de verdad! yo diría que hasta mas guapas que las rubias. Pues yo en una cola del super siempre me voy a la que menos peña tiene, cuestión de comodidad...pretencioso...no lo pensé quizás lo parezca, y su sonrisa me dice que le gusta que la llamen (guapa) de lo contrario me habría cortado, porque tonta no es.
Llámalo vanidad a mi también me gusta que de vez en cuando me regalen el oído.
Bueno saludos que hacia mucho que no aparecías
por casa, ahora me toca a mi unos días de relax