martes, 23 de noviembre de 2010

Yo, También



No sé que tendrá la profesión de actor-actriz que sea capaz de convertir un texto y luego el gesto, la voz, en premeditado, en falsa actuación, pues no se siente de verdad. Frases y frases repetidas en ensayos (este guión se cambió diecisiete veces) a los que le acompañan ademanes, poses, posturas, gesticulaciones… para llegado un momento, repetirla delante de una treintena de personas, de las que algunas muy, muy próximas dirigen una cámara hacia su acción, que registra ese momento una y mil veces hasta convencerse de su corrección.

En un principio cualquiera valdría para la farsa, ni sufre ni padece los sentimientos de los personajes. De sobra son conocidos los éxitos de actores principiantes sin ningún bagaje, ni “tablas” que lo avalen y el caso de esta película es un ejemplo más, o no…

Aquí el actor es alguien al que una alteración genética le aporta la presencia de un cromosoma más y se convierte en alguien, digamos no raro, especial. Lo es en su vida real y en su personaje. Así de entrada la cosa es curiosa. Probablemente las situaciones imaginadas en el guión, se hayan repetido en sus propias carnes, pero de verdad, y le tocara revivir o adelantarse a ellas. El amor, el deseo y sus tretas para conseguirlo, el desprecio, el tormento de lo imposible, la tristeza de la resignación.

Terminada la película, corro a youtube, introduzco Lola Dueñas y veo una pequeña entrevista, en la que ella reconoce como mérito de su compañero el que trabaja desde la verdad lo que la provocaba un compromiso de obligación en el mismo lugar, -“todo lo que pasaba en el rodaje era verdad, y yo respondía a lo que él me daba”- reconoce.

En la pelí, esto se nota como no pasa en otras, pero es que además, y como Lola mismo dice, la dirección de actores la coloca en disposición de expresar y representar la parte que la toca, yo añadiría de una manera poco menos que sublime. Por eso mismo cuando presentaban la terna de sus rivales candidatas al Goya a la mejor actriz protagonista, Raquel Weisz, Penélope Cruz y Maribel Verdú, era como para echarse a temblar sino fuera por el íntimamente saberse merecedora del premio, que efectivamente la dieron.

Una trama que incluye una problemática social, las barreras del amor; una música que por reconocerla, se va paseando, asomándose tímidamente como una triste melodía de piano, para ir creciendo en intensidad hasta llegar a un punto tan álgido que sencillamente emociona (igualmente recibió el Goya a la mejor canción original) y una actriz que debuto como protagonista, que aporta una hermosa honestidad a un impresionante trabajo con el que ha logrado colocarse en lo más alto y mucho me temo que será para siempre.

Además su físico (algo tan importante en su profesión) la aporta, por ser así ella, un plus de sencillez y normalidad, por eso mismo es posible a poco que te fijes, reconocerla por la calle en la cara de otras tantas tías iguales sencillas y normales como ella, algo que nos la acerca, nos la aproxima, en vez de esas bellezas extraterrestres inalcanzables

Rafa, de uno de los dos.

4 comentarios:

juan antonio dijo...

Lo primero buena entrada
No he visto la peli, aunque en su momento tubo bastante eco, aún así hace bastantes años vi. (vida y color) donde la protagonista era la hermana de Silvia Abascal, también con este síndrome y en un coloquio Silvia decía que tenia que estar constantemente en el rodaje para apuntar a su hermana desde la distancia, por las dificultades que le entrañaban….la verdad es que son unos seres entrañables, que se hacen querer. Y que son grandes actores, seguramente Lola Dueñas le deba bastante de este goya a Pablo Pinedo

lu dijo...

Tengo muchas ganas de verla, a ver si la pillo por ahí...
Besos a los dos!

Rafa, de uno de los dos dijo...

Yo después de buscarla y buscarla, la ví On-line en Cinetube. Es la primera que veo así.
A mi modo de ver esta película tiene una fallo o algo extraño, que quizás vaya bien para la trama pero la embadurna de dulce amor por caridad, pero bueno esa es otra historia

RBC dijo...

Yo, tambien

quiero verla!
espero que pronto llegué al Perú y sino, la conseguiré.
Fijate que la vida es el discurrir de una película donde somos todos actores. En este caso tal parece q el protagonista hizo lo suyo de manera natural y según te leo, ha fluído exactamente tal cual.
Ansío verla pronto porque además el tema es interesante.

Saludoss desde Lima, con un sol casi veraniego y con la vista de los principes de Asturias.