miércoles, 17 de junio de 2015

Arriba y abajo, la dificultad para ser de izquierdas

Arriba y abajo, la dificultad de ser de izquierdas
No solo de serlo, que hasta ahí cualquiera podría decir que lo es, lo complicado viene después, cuando debes de elegir (llevando la simpleza al grado superlativo)  si dárselo a los pobres para de paso cabrear a los ricos Todo esto a sabiendas que a partir de ahí te van a putear en la totalidad, boicotear, desprestigiar, incomodar, …, que en realidad en su mano lo tienen. Ahí es cuando surge el dilema de una izquierda con gobierno, contentar a los que te han votado para que les defendieran o contentar a los que presionan en defensa de los intereses particulares, generalmente económicos, intoxicando, además, la realidad con el tan traído interés general con el que dicen que actúan al asegurar que lo que interesa a los de arriba interesa a los de abajo  al verse estos beneficiados indirectamente.
Qué hacer pues, y lo que es peor, cómo hacerlo…
Ahí es donde surge la dificultad que requiere de mucha resolución, claridad de ideas, integridad y capacidad de respuesta. Personalmente creo que  la solución está en actuar de acuerdo a grandes líneas trabajo que abarquen en su interior el verdadero sentido de su posición política, dejando lo menudo como posibilidad cuando, si llegase el caso de verse traicionado por uno mismo, se actuara para que solo se beneficiara a la parte teóricamente más ventajosa y, casi se podría decir que impersonal, ya que la débil y en peores condiciones, los menos favorecidos, suele verse afectada de manera algo más en lo personal.
Decía un profesor  de universidad de J. C.  Monedero, en su paso por Alemania y contado por él mismo que mientras le daba una clase al referirse a los ejemplos aseguraba que éstos eran un freno a la razón, puesto que condicionaban mucho el desarrollo de las ideas, cuando desde el fondo de la clase alguien le pidió al profesor si podía poner un ejemplo. Bien, pues  a pesar de esto, propongo por ejemplo el siguiente hecho supuesto, esto es, cuando se deba por ideología izquierdista proteger a alguien, digamos que un don nadie, al que van al desahuciarle de su vivienda, junto con su familia de don nadies y dejarlos en la calle y para lo cual se debe o se ha debido cuestionar y enfrentar al poder económico, grandes poderosos de chistera y puro, que básicamente  es quien influye en las maquinarias del poder político con la intención de que actúe de acuerdo a sus intereses, vamos, todo eso que ya sabemos, que no nos chupamos el dedo, pero es que además, ese poder económico tiene poder real que manipula y conspira para atacar y muy duro, a los que se cruzan en su camino,  su único camino, el de los beneficios… Llegado este momento… ¿qué hacer? ¿De parte de quien ponerse? ¿De quién no tiene voz ni voto (aunque sí cara), o de quién amenaza y ataca afectando e influyendo?
Ya, ya, todos sabemos que somos muy íntegros e idealistas y no se nos compra ni a desvía tan fácilmente. Veremos a ver…,
¡FUERZA!

RfCs

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