martes, 14 de octubre de 2014

Benditos aquellos días ociosos sin trabajo

I
Benditos aquellos días ociosos sin trabajo
sin haber vendido todavía nuestra alma,
al diablo de la labor.
nuestro cielo era un edén en un infierno
que todavía no nos coartaba la voluntad
lo que nos permitió tanto correr
abriendo puertas misteriosas
asomarnos a abismos insondables
que tanto forjaron nuestro ser.
Hoy
que todo nos parece moldeado
que queda tan poco por hacer
que vemos que la ruina se ha instalado
quisiéramos nostálgicos volver

al punto de salida del ayer.

RfCs

5 comentarios:

Temujin dijo...

Al final más que esclavos del trabajo, lo somos del consumo. Creo yo...

Gemma dijo...

Yo solo volvería a instantes o por momentos en realidad soy muy joven para dejar mi empleo, con lo caro que esta todo... Seria una putada para la jubilación de mis padres decirles oye que me volvéis a mantener...aunque les quite treinta años de encima no sería justo...Con esto lo que quiero decir es que para que unos estén en el edén siempre habrá otros que les toque estar con el diablo, dicho esto la pregunta es obvia.

Todavía volverías al punto de partida?

Gemma dijo...

O es que tienes un plan B?

No digo que no sea bonita tu poesía todos soñamos con esos instantes, instantes que ya nunca volverán... Sabiendo ésto el presente tiene un valor insondable..

😘

Rafael C. dijo...

No sé, solo que pienso que el trabajo es una forma de esclavitud, ademas de un castigo divino. Supongo que indispensable para sobrevivir, cómo sino lo haríamos.Lo que pasa es que quizás todos tenemos una época en la vida que todo esto no nos preocupaba, puede que por que nos sintiéramos mantenidos y lógicamente protegidos.
Saludos y ánimos para todos

Gemma dijo...

IGUALMENTE