domingo, 3 de marzo de 2013

¡Hay mi amor! sin ti no entiendo el despertar...

Aviso: Esta entrada probablemente solo será entendida después de haber visto de la película.

Antes de nada, rascarme el ánimo y comprobar su estado ¿salí indemne? ¿sufrí? ¿Es llevadera la carga? Una película de insufrible visionado a la que le entiendo el  ritmo que no me gusta bailar, no me gusta esa canción, le he vivido en propias carnes  y sinceramente, no es agradable, pero ese ritmo lo entiendo  como parte de lo que no deja de ser una muestra de una vida, unos momentos robados a la realidad, tal vez aderezados conforme al contexto (cinematográfico) pero reales  como la vida misma, para lo cual, hay que padecer, sufrir, aguantar y además sin compensación ¿o con ella?

Dónde se encuentra la sugerencia sino en uno mismo, y de uno mismo sale, de su propia capacidad de intervenir en un momento de la existencia, hay veces en que tal vez sean necesarios impulsos o empujones para actuar, es cuando surge en esos tiempos lentos de la película, exasperadamente lentos  y cargantes, en los pasa lo que tiene que pasar, la vida trascurrir. Esta misma pasa y pasa y pasa y estando instalado en ella nos damos cuenta que podemos dirigirla a nuestro gusto, como dueños de nuestros propios actos y es ahí cuando aflora el sentir profundo de cada uno y la capacidad de volcarnos, entregarnos, olvidarnos de nosotros  para ofrecernos a quien amamos.
¿Es posible condensar para tocarlo, o para verlo, a un sentimiento, hacerlo carne?  ¿Acaso no es esto la gran pretensión de todo arte, aunque a la vez inalcanzable? Si se dan las debidas condiciones puede que sea posible al menos hacer un simulacro, o algo que se le parezca, que ya es mucho. En Amor sucede, ves como los ingredientes van incorporándose a un todo pleno de sentido, estos se acaban condensando, hasta casi llegar a supurar, pero claro, en estas hay abismos a los que es incomodísimo asomarse y más si carecen de elementos melodramáticos y lo que se muestra se hace con toda su crudeza, ¿quién se atreve…?
Una película comprometida  con la verdadera intención de fustigar las mentes, de buscar reflejos y sugerencias, de hacer creíble la verdad.  De lo que estoy seguro es que habrá quien vea en ella el horror y no el amor, allá cada uno con su compromiso.
RfCs

2 comentarios:

Dr.Krapp dijo...

No he visto "Amor", pero Haneke en todas sus películas hace lo mismo hace de la incomodidad, la crudeza y de esa supuración que citas territorio propio y lo que es peor atrevidamente real.

Juan Antonio H. dijo...

Dicen que es muy buena.
Tras leer esta reflexión tuya, la verdad es que dan ganas, tierna y a la vez dura, y si sales con ese montón de preguntas esta claro que indiferente no te deja.