lunes, 25 de noviembre de 2013

Los Cutres de derechas

Lo cutre
No es que lo diga yo aunque lo diga hoy, es que está pasando a nuestro lado, al lado de cualquiera. Hay una multitud de gente cutre que se alía con posiciones ideológicas, pseudo-fascistas o semi-franquistas, vamos, muy derechistas, y cuando digo gente cutre me refiero a aquellos que traicionan a su clase, su condición y que no me venga nadie con eso de que hablar de las clases sociales y más en términos de lucha de clases es algo rancio, porque esto desde luego es una realidad verdadera o una verdadera realidad: existen clases sociales e intereses asociados a esas clases en las que casi por obligación se ve uno incluido. En España y, lo digo como alguien que lo ha vivido o visto, se ha pasado en breve tiempo de claridad en los postulados ideológicos políticos a una especie de indiferencia que me parece aterradora, es como que si la población abducida se desentiende de todo, en un aparente beneficio de uno mismo, que en verdad, no conduce más que a eso, el terror.
Es atroz comprobar que quienes así lo desean, han pasado de una cierta contención a mostrarse desatados en lo que sería ganarse, (ellos dirían recuperar), para sí, todo lo posible e inimaginable lo que creen que NO se debía haber cedido al trabajador, derechos, bienestar, etc.
El capital, el poder, los poderosos, tras la segunda guerra mundial tuvieron que “ceder” en aras de una cohesión social lo que ahora de nuevo quieren recuperar. Esa cesión no fue un regalo o una entrega gratuita, se consiguió gracias a un movimiento político, obrero y sindical exigente, decidido, luchador, firme y seguro de sus reivindicaciones, consideradas de justicia. En España, en aquella época, ya se sabe, a por uvas.
Pues bien, conozco a un ayudante de albañil, reconvertido intrusamente a bodeguero, que es de los que desenfundan la bandera del aguilucho para ondearla a la mínima, o te cantan el cara al sol por dos de pipas, el infeliz. Otro menda, semi albañil igual, de quien llegue en su día a oír que ese chico acabaría: como genio o como imbécil, se pasó sorprendentemente al lado sucio de la fuerza, viniendo a demostrar como salió el pobrecito de la dicotomía anterior. Otro más, que tristemente su labor consiste en aburrido ejercicio de repetidos gestos y salario acorde a su simple, aunque digno oficio y, no porque se dedique a ese trabajo, sino porque su intelecto es de corto alcance, pues resulta que el mastruerzo nos ha salido racista y desprecia con frecuencia, desde su triste condición, a las personas negras, por ejemplo, por no sé qué incomprensibles sinrazones. Y otro que muestra el orgullo patrio con vehemencia, pero no como representación de lo que nos une, sino como unidad de destino en lo universal y encima, el torpedo, lleva  años en el paro y lo que es lo mismo, en los bares desde entonces. Alguien más,  muy cercano y al que consideraba de extrema sensibilidad, por la vía de la radio episcopal, la que  tarde tras tarde se merendaba en un insufrible ejercicio de masoquismo, por último, acabó reconvertido a la infame causa.
De entre todos los anteriores y muchos más que me reservo, no estamos hablando de gentes importantes o con capacidad de influir o para defender causas de su incumbencia que no sean despechos o malas “follás”, todos digo, pasan a formar parte de gente cutre, malintencionada, que actúan como única manera para sentirse algo, alguien, que no sea su triste existencia, actúan digo, oponiéndose a sí mismo. Triste, cutre y lamentable.

Rafael Cuevas.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que a toda esa gente cutre, lo que le falta es cultura de la buena, osea "cultura".
Para esta gente es muy facil pasar al lado oscuro, nunca empatizan con la gente que verdaderamente lo pasa mal y con la gente que lucha dia a dia,por nuestros derechos, me ponen enferma.

Carlos Galeon dijo...

Por desgracia el poder utiliza los medios de comunicación como medios de propaganda y de adoctrinamiento de su partido, lo que entre personas sin cultura política, ni general, hace su efecto.
Y de por sí, la tolerancia es algo difícil cuando no se comprende una cosa; para eso existe. Cuando falta comprensión se ha de usar la tolerancia, y este ejercicio precisa de una cierta cultura y sobre todo, de un cerebro bien ejercitado en el arte de pensar, cosa que a muchos les produce sarpullido.
Saludos y un abrazo.

Temujin dijo...

Pues que quieres que te diga, la "cultura" de las "pandillas políticas" ha traído esto, que ira "in crescendo". Si lees a José Antonio, veras que hay en sus discursos más preocupación por productores y obreros entonces, que la que hay en los actuales clubes de políticos...
Es lógico, los partidos políticos odian la democracia, les gustan las listas cerradas y el bipartidismo y entre elegir entre dictaduras, la gente prefiere a quien por lo menos habla más de las personas y menos de territorios y encuestas de intención de voto.

Te dejo un "trozo" de un discurso suyo:
"Todos los trabajadores, ante la angustiosa situación presente, han de preguntarse a qué se debe el que, a pesar de los constantes cambios de Gobierno, a pesar de haber gobernado las izquierdas, a pesar de los Gobiernos de centro y de derecha, el paro aumente sin cesar, la carestía de vida se haga cada vez más agobiadora y la pugna entre las clases sea cada día más áspera. Fácil es comprobar la existencia de estos problemas y aun su agravación. Con Gobiernos en que figuraban ministros socialistas, todas las calamidades que abruman a la masa obrera no sólo no tuvieron solución, sino que se agudizaron. Con Gobiernos de derecha, toda la política se orienta en contra de los productores; empeoran las condiciones de trabajo, se reducen los jornales, aumentan las jornadas, se los persigue, etc. ¿Qué significa esta coincidencia en el fondo de los partidos políticos, sean de derechas o sean de izquierdas? Significa que el régimen de partidos es incapaz de organizar un sistema económico que ponga a cubierto a la masa popular de estas angustias; que tanto unos partidos como otros están al servicio del sistema capitalista."

¿Hay algo de mentira en este texto de José Antonio?

Dr.Krapp dijo...

A mi no preocupa tanto lo que el célebre libro de Josemaría Escrivá llama la "clase de tropa". Son muchos peores los que fueron y dejaron de ser porque saben de que va el percal y son más peligrosos en su cinismo. La mayoría de los grandes intelectuales del neofascismo actual son antiguos izquierdistas reconvertidos: Pio Moa, Losantos, Albiac, Cristina Alberdi, Sánchez Dragó y un etcétera casi interminable. Si era interesante saber la razón aunque yo tengo mi propia teoría.

Juan Antonio H. dijo...


Estos individuos no son una excepción, solo tienes que echar un vistazo en los campos de fútbol, o mirar los resultados de las ultimas elecciones en Madrid veras que exceptuando Vallecas la derecha arrasa. Lo positivo es que no se esconden, nos le da vergüenza ser oprimido y estar con el opresor.
Se ha perdido la conciencia de clase entre otras cosas por la propaganda vertida desde los medios, esto que podría valer para las nuevas generaciones al parecer ha calado en las viejas, y eso es lo preocupante.