martes, 4 de junio de 2013

Sobre El Casco Ciclista

Desde el mismo momento que empezó a salir a luz pública el debate sobre la obligatoriedad del casco en bicicleta me visualicé con el mismo, con el convencimiento de que efectivamente, esa norma se aplicaría. Y no es que uno sea un visionario que adelanta el futuro, he de reconocer que mantengo un hilo de esperanza de que no se lleve adelante, pero harto se está de ver que se lleven a cabo los malos presagios que acaban con mi propio bienestar, por no decir el de todo el mundo. Y sí, es bienestar el circular en bicicleta sin casco, y el que renuncie a él, pues muy bien, pero que no me obliguen, ¡por favor…!
He oído decir argumentos peregrinos que pretenden justificar el hecho, como… ¡y se quedan tan panchos! que los gastos que provocan la atención a heridos o afectados por un accidente ciclista de quien circulaba sin el CASCO (helmet, en inglés) no tendrían por qué hacerse con cargo a la seguridad social, y cuando digo peregrinos, es ni más ni menos que hasta qué punto puede llegar la perversión mental que provenga de esas premisas. ¡Cobréenselo  también los gastos médicos al enfermo pulmonar que ha fumado! ¡Al enfermo cirrótico que ha bebido! ¡Al hipertenso que abusa de la sal! ¡Póngase un policía que investigue los casos! ¡Oblíguese al bañista a nadar con salvavidas! ¡Al conductor con casco! (esta debe ser de las pocas obligaciones de la que todavía esta liberado el conductor). Quizás esté dando ideas a las mentes legisladoras, quizás estas sean parcelas de legislación todavía por explorar. Un posible futuro negro sería el del carnet de impureza, según el cual todo aquel que haya llevado una vida saliéndose de las reglas de salubridad, estaría obligado a abonar un plus que compensara el gasto que supondría una hipotética cura
.

Señores, por favor, no hagamos un abuso de normativas ni legislaciones de todo lo posible. No hagan que el ciclista se convierta en un paganini más de multas que arreglen cuentas públicas. Dejemos espacios de libertad individual aunque para algunos se estén rozando los límites de lo razonable o justificable, ellos sabrán por qué. Dejen que el viento me acaricie la cara libremente mientras circulo a 15 km por hora (ya llegué a decir alguna vez que mi límite de comodidad está en 18 Km/h, a partir del cual el esfuerzo ciclista empieza a ser dificultoso, sí, es patético, pero es el mío) No conviertan al ciclista en un fuera de la ley, huyendo u ocultándose de los guardianes con porra y pistola. No obliguen a la molestia de tener que arrastrar durante nuestra existencia ciclista el incómodo artilugio cabecero. Que sean los propios usuarios de la bici los que decidan por sí mismos, o los padres por sus hijos. No se pretenda civilizar Europa desde debajo de los pirineos cuando ha sido por encima de donde provenían las mayores avances de cultura y civilización, al ser este el único país de la UE que implante la medida. No quedemos como imbéciles al pretenderlo, demostrando la falta de imaginación al intentar regular el boom ciclista a base de normativas represoras.
No, por favor, olvídense, miren para otro lado, no la tomen con las bicicletas, sigan haciéndolo con los conductores de coches, que esos se lo tragan todo, menos el humo, ese que nos tragamos los ciclistas.

Pero dejémonos de tonterías e idealismos,  la regulación del uso de las bicicletas en vías urbanas pretende actuar como sólo saben hacerlo las leyes sobre algo que se ha disparado en exceso, así como en su día se quiso regular el uso de internet. Aquí no se ha tenido en cuenta, o poco, la explosión ciclista, de repente se comprende que hay muchas bicis por todos lados, que esto no está bien, que hay que redirigirlas; son las acciones del poder, las que deciden desde sus criterios de teórico beneficio social y otorgándolo como un supuesto bien, los ciudadanos debemos firmar ese contrato invisible que se nos plantea, si no, seremos multados. Todo esto no viene a ser más que una acción de control sobre la población que estaba en espacios de, podríamos decir, pequeña libertad prestada, ahora, hay que devolverla.
Rafael C.

8 comentarios:

Carlos Galeon dijo...

Tiempo ha, hice yo una sátira en el mismo sentido en que lo haces tú sobre el casco para los ciclistas, sobre la obligatoriedad de ponerse el conturón de seguridad en el coche.
El motivo es muy sencillo; me lo ponga o no, yo no pongo la vida de nadie en peligro (en todo caso la mía, de la cual soy su dueño, y que por cierto es mi única posesión) y por tanto no tienen derecho a legislar sobre algo que me afecta sólo a mí, y menos a obligarme bajo sanción.
Sigo pensando lo mismo; que soy dueño de ponerme el cinturón de seguridad cuando yo lo crea conveniente, porque se ha de partir de la base de que el ciudadano tiene el suficiente sentido común para saber por sí mismo lo que debe de hacer en cada circunstancia sin que la ley le obligue, siempre y cuando no afecte a terceros. El único que está de acuerdo conmigo en esto es mi médico cuando me "recomendó" que dejara de fumar. Me lo dijo de esa manera:"no le puedo obligar, pero ya es mayor para saber lo que le conviene", y dejé de fumar.
Así es como funcionan las cosas. Como en el ejemplo del médico, el que quiera seguir fumando, que fume. Es su vida. El que quiera llevar casco, que lo lleve, el que quiera ponerse el cinturón que se lo ponga... pero la avidez por recaudar y el poder de las aseguradoras, pesan mucho.
Un abrazo.

Juan Antonio H dijo...

De entrada, yo le tengo tanto asco a este gobierno que podría de estar en contra de cualquier ley que aprueben.
Pero aquí voy a estar de acuerdo…yo no soy ciclista como tu por lo tanto hablo desde lo que observo y desde una ciudad como Madrid, una jungla de coches que hasta el peatón sufre sus consecuencias, como no esta habilitada para poder circular en bici, si yo fuera ciclista no esperaría una ley para ponerme el casco, directamente me compraría uno como un complemento mas al igual que el que practica con los patines se compra unas rodilleras o coderas.
Creo que hay que dar la batalla en el acondicionamiento de la ciudad para minimizar los riesgos que pueda conllevar la sana práctica del ciclismo…mientras tanto…helmet, si.

PD. Y que conste que no me gustan las imposiciones, pero al igual que si yo no se nadar no me meto en charcos desconocidos por sentido común.

Rafael C. dijo...

Como buenamente he querido decir, creo que se trata de libertades individuales que se pretenden regular con un afán excesivo que me hacen dudar de la bondad de las imposiciones, con el casco, con el cinturón y con otras muchas cosas, tan es así, que realmente se están pervirtiendo las relaciones humanas, creo, que a grandes pasos. Las reglas, las leyes, las obediencias, el orden y el ordenancismo..., pero..., qué tonterías son estas con lo que está cayendo...

Dr.Krapp dijo...

Por supuesto me parece una excelente idea obligar a los ciclistas a que se pongan el casco o a que los conductores lleven el cinturón pues lo contrario sería darle la razón a este tipo cuando dijo aquello de:
http://www.youtube.com/watch?v=GUy4fwKSLzc
Es fácil anteponer la libertad individual sobre la colectiva y pasar de ciertas normas que nos son molestas porque nos afectan muy de cerca. Lo malo es que a veces nuestra "libertad" la sufren terceras personas.
Si tu vecino monta una fiesta y tienes que madrugar al día siguiente, seguro que también apela a sus derechos individuales cuando vayas a llamarle la atención porque no te deja dormir.
Si un ciclista por no llevar casco muere, no arruina tan solo su propia vida, también arruina la vida del conductor con el que tuvo el encontronazo.
Siempre queda la opción de hacer ciclismo de montaña o por caminos, o por la playa y sin tener que usar las carreteras que son de todos y donde otros tiene que cumplir determinadas normas para circular.

María dijo...

Me temo RAFA que en este tema, estoy con los que apoyan la medida de hacer obligatorio el casco a los ciclistas, más allá de comprender tu canto libertario bucólico romántico de sentir libre tu cara al viento.

Tienen razón JUAN y el Dr KRAPP, un ciclista, como un peatón son siempre las víctimas más débiles en carretera, no puedes irte a la guerra con tu espadita de madera cuando los demás llevan lanza misiles y más allá de tu libertad en disponer o no como te plazca de tu vida está asegurar la de toda la comunidad, que ciclista muera en carretera, tal cual sucede con los motoristas, más allá del drama personal de por su pérdida, está el drama familiar y circunstancial del que se lo carga, te aseguro que estoy harta de verlo ya sabes donde... ¡¡cuídate!!

Eso, tú ve cara al aire campo a través, por ahí sí y conste que te entiendo, jamás me pongo el casco cuando esquío justo por lo mismo que tú, todos pensamos que nunca nos va a pasar nada, hasta que pasa... sé que hago mal, lo mismo que fumando ( te estoy confesando todos mis pecados :-) pero es sola conmigo misma...



Muchos besos y feliz día.

Rafael C. dijo...

A la vista está de que no convenzo a nadie, por mucho que dijera, me reafirmo en mi convencimiento, digamos con un sentimiento amargo teniendo en mente aquella reveladora cita de Rafael Sanchez Ferlosio:


http://elpais.com/diario/2007/05/22/cultura/1179784801_850215.html

Gemma dijo...

http://unadocenade.com/una-docena-de-argumentos-contra-la-obligatoriedad-del-casco-ciclista/

Cuando se ponga en marcha la normativa se empezará a ver la ignorancia de unos y el convencimiento de otros, lo malo, es que los ignorantes no se retractarán. Yo creo que los caballos que tiran de un coche turístico también deberían usar casco, algunos superan los 10 km/h. ...no somos el único país en tener esta idea, yo creo que está motivada por la incapacidad de ofrecer seguridad, por la incapacidad de crear un ciudad o unas carreteras bicing, seguras para conductores de autos y seguras para ciclistas, ante tal ineptitud se le ocurre aliviar sus conciencias así, imponiendo el uso del casco, se podría decir que se curan en salud, aunque esta normativa no fomentará el uso del bicing y menos en una ciudad como por ejemplo, Barcelona, es más, me parece que oí, que las retiran para poner a disposición del ciudadano otro tipo de bici sin pedales...es inútil querer convencer, porque ellos también se reafirman...

Podrías eso sí empezar a idear un casco capaz de potenciar el efecto de libertad, un casquete con un ventilador de última generación que te revolviera el pelo jajaja para quitar lo amargo, yo te compraría un par, para empezar...

Rafael C. dijo...

No, si la cosa parece clara, pero..., la suerte también parece ya echada. Yo añadiría otra razón más y no ya por mí, el coche viene con los cinturones incorporados, la bicicleta no trae el casco, lo que supone una inversión extra para todos los ciclistas que quieran seguir siéndolo este es otro problema, ¿Y la multitud de ciclistas ocasionales? ¿lo acataran con sumisión? otros a esto lo llamarían sentido de la responsabilidad