miércoles, 22 de mayo de 2013

Desverguenza


Vengo asistiendo atónito al mayor ejercicio de cinismo en la defensa de los afines que una persona sensata se pueda imaginar. Sin pudor, sin vergüenza, con descaro se pretende defender las doctrinas y las prácticas de los que se consideran de un mismo bando político. Esto puede defenderse atacando al contrario, puede hacerse ignorándolo, puede hacerse esperando que se demuestre mediante pruebas irrefutables que siempre serán pocas en espera de otras pruebas irrefutables mayores, que siempre exigirán otras aún mayores, aun a pesar de que en esa escalada se estén dando de bruces con la evidencia de su falta. Ejemplo: si yo defiendo la honorabilidad de alguien como LB,  cuando este tal LB queda evidenciado como alguien sin decencia ninguna, quien le defendía se desmarca sin desmarcarse en diferido del susodicho, para continuar viniendo a decir que si pero no, que yo no he sido, que ha sido el otro, que ¡si, claro!, que ¡vamos hombre!, que no me consta, que esto forma parte de algo que cuando yo llegué otro se fue, que ¡y tu más!, que te demando y, ¡se demanda! en espera de que todo se enmarañe más y que en esa mole de pringue ya nada quede claro o próximo y por si esto no fuera poco se exprime un poco más a la bipolaridad sabiendo que eso en España es batalla ganada, que no hay nada como encontrar a un enemigo que te ataca, que te ofende, para cerrar filas y ala, con eso basta, puesto que los míos me defienden a mí.
Donde quedó la sensatez, donde quedo la decencia de los decentes, acaso no es para sentirse ultrajado, tanto como para dejar de apoyar lo impresentable.

II
En estas llega Aznarín el aventurero. Es probable que aquel que por razones que no se nos escapan se sintiese el amo del mundo, o próximo al poder supremo que le otorgaba su servidumbre a la cruzada contra Sadan y, claro, cuando se ha volado tan alto en la caída da para planear creyéndose alguien y no el infame mentiroso de: “Tengan absoluta seguridad de que hay armas de destrucción masiva” que luego no se encontraron, y quedarse tan pancho.

Pero lo que realmente me indigna es que venga hoy a pretender arreglar “la cosa” diciendo cosas como la bajada de impuestos, las clases medias y otras “tontas” y haya alguien que se lo crea o le apoye.
Por un lado había quien decía que subir los impuestos es de izquierdas y los subió; quien decía que subir los impuestos es el sablazo que nos da un mal gobernante (proponiendo una desobediencia civil) y los subió también a la vez que se recortaba en servicios públicos y sociales; y ahora viene este visionario diciendo que hay que bajarlos y cualquier ciudadano creyendo que esto le vendría bien a su bolsillo pudiera estar seguro en apoyar la insensatez pazguata de quien ignora que sin impuestos no hay servicios públicos y que su ausencia obliga a servicios privados, que en definitiva es lo que quiere éste y muchos como éste.
Rafael C.

7 comentarios:

Carlos Galeon dijo...

Ten en cuenta, que la derecha siempre ha sido especialista en dar la vuelta a la tortilla, como ocurrió en los inicios de la Gürtel, en que en lugar de ser ellos culpables de corrupción, era víctimas de una persecución organizada para desprestigiarlos.
Con Bárcenas están jugando a dejar que vaya soltando papeles para liar más la cosa, hasta que se convierta en un bosque en el que te pierdes por todos los caminos.
En cuanto a ÉL, no hay peligro. Está lo suficientemente enajenado mental como suponer un peligro real. Sólo en sus delirios de grandeza y de salvapatrias se ve a sí mismo, como al general Pavía entrando en el Congreso a caballo y espada en mano para salvar a España de la ignominia y la mediocridad en la que la han hundido. No cuenta con apoyos ni en el partido ni fuera de él (banca y élite financiera que están contentos con Rajoy, y por otra parte en Europa no lo pueden ni ver por las críticas que les ha hecho), así que tranquilos, que seguirá con su Ribera del Duero, escribiendo sus conversaciones con Dios, hasta que un día le pase lo que su antiguo portavoz.
Un abrazo.

Temujin dijo...

Lo de los impuestos es un crimen, lo diga ansar o quien lo diga. Respecto a lo de Barcenas y SOBRE lo que estan hablando, nadie ira a la carcel al igual que el silencio de la izquierda es asombroso cuando les mientan cierta letra del abecedario (la r)

Rafael C. dijo...

Otra cosa que me indigna es que el único juzgado y condenado de este caso que ya no hay por donde cogerlo que no esté podrido, es que sea el Juez Garzón y digo más, que no esté ya indultado agrava más la cosa.

O no estoy hoy lúcido o lo ignoro; qué quieres decir con lo de la R

Temujin dijo...

Ere que te ere...

Rafael C. dijo...

Acabáramos...!

Juan Antonio H. dijo...

No creo que Ansar vuelva a la política. Es una cortina de humo para ocultar que estaba metido en la Gurtel hasta el corvejón, eso?o un ego que no cabe en el globo terráqueo…si,es que se cree que hasta sabe hablar Ingles…dios mió y lo tuvimos 8 años de presidente

El otro pájaro LB, no se porque me da que los tiene cogido por los mismísimo

Gemma dijo...

Me parece una estrategia del partido mal traída la aparición de Aznar...
Quizá me equivoco.

Un beso.