martes, 28 de enero de 2014

Malos tiempos para el empleo

En estos tiempos de penurias y de inventos vengo notando el efecto conseguido por la tendencia, digamos que neoliberal, sobre la población.





Uno de ellos y nada baladí, es la diferencia, la brecha que se está formando entre  los partidarios de la progresía y los creyentes (ya hay que llamarlos así) reaccionarios, de las tradiciones. Es como si para unos el tiempo se detuviera, incluso se atrasara, y para otros el avance en la sociedad siguiera su curso natural, el que aporta el conocimiento, la experiencia, la lógica, incluso el sentido común. Esto supone en teoría una evolución natural que dista mucho de los que pretenden mantener o imponer un contra natura en estas relaciones. En general vienen dirigidos por grupos de poder, lobbies y en los que como siempre y en todo hay quien  sale beneficiado, que de todo hay en la viña del señor.
Lógicamente para entender o querer entender esto hay que partir de él buen entendedor, que es aquel capaz de poder empatizar en base a alejamiento de esas posturas cerriles, cerradas o poco dispuestas a perder su beneficio, por encontrarse éste cercano del egoísmo. Posturas que por ejemplo, no sean como la de el tal Mayor Oreja que dijo no condenar la dictadura de Franco porque había quien en ella se encontraba cómodo. ¡Tócate los cojones! ¡Y se queda tan pancho! Está claro que con gente como ésta, a pocos lugares de entendimiento común se puede llegar. Y de estos hay muchos, que es precisamente lo malo.
Hay otro grupo de neo creyentes  llamados liberales a la europea, que son aquellos, si, que de acuerdo al progreso, intentan convencer a la vez que se reafirman, de las bondades del liberalismo sobre todo económico aún a pesar de donde nos ha llevado en este último quinquenio tal liberalización; viniendo ahora a ser los salvadores, vamos eso del pirómano metido a bombero.
Pero definitivamente donde quería poner el foco es a aquellos que parece ser se han convertido en los salvadores de todo. Llámense empresarios, (aunque aquí cualquiera se llama empresario) vamos, los creadores de empleo. Esa masa amorfa que tiene la clave, pero eso sí, hay que hacerlo a su manera, lo mismo cambiando legislaciones, o lo que haga falta, todo merecerá la pena para conseguirlo y ¡vaya si lo harán! Es terrible comprobar como  convencen al más pintado poniéndonos un caramelo, hasta el punto de perder la integridad.
Es el paro un generador de miedos, cuanto más paro más miedo, más individualismo, luego más parálisis, incluso creo que hay a quien le interesa producirlo, llegado este punto se produce el estado de shock y con él vienen los que nos venden las soluciones, pero estas son las que las dirigen a sus intereses, las de los engaños. Es odioso comprobarlo a diario.    

Rafael Cuevas.                                               

6 comentarios:

Dr.Krapp dijo...

Cuando lo de la privatización de la Sanidad madrileña se dijo que esa era la única solución posible para arreglar el agujero económico. Disculpas, en el fondo todo eso son disculpas para justificar tropelías que pretenden zamparse a dentelladas lo que es común a todos. Luego las cosas se han puesto en su sitio pero para hacerlo hubo que luchar y creer que la victoria era posible.
Salud

Rafael C. dijo...

Así es , buen diagnostico del señor doctor

Juan Antonio H. dijo...

Acaba de salir una estadística de los inspectores de hacienda, que hay 80.000 millones en economía sumergida …ahí esta que lo del paro pueda ser algo rutinario para algunos, y es que hay que comer, y mientras exista este caramelo el estallido social estará silente, no les interesa atajarla pues son ellos, algunos empresarios los que se benefician, en conclusión, a los nuestros ni tocarlos. Pero lo que me parece lo mas alucinante, que esto que cualquiera puede ver, este neo-liberalismo indecente, los ciudadanos sigamos votándoles y no solo aquí sino en toda Europa.

Gemma dijo...

Si queremos democracia es que admitimos a los neoliberales, de otro modo, nos habríamos convertido ya...

Gemma dijo...

Lo que esto de la democracia se ha demostrado que es un caramelo y nada más...

Gemma dijo...

Ya sé que hablabas hoy de empresas, lo siento pero no puedo añadir nada a lo que has dicho y me he ido por la tangente :D

Saludos.