jueves, 26 de diciembre de 2013

Sobre TRES BODAS DE MAS

Y vamos al cine sin saber que ver, que si la de Bardem, que si la otra, ¡anda, si esta es española!, pues ésta. Yo que siempre he sido crítico con el cine español, pero lo hacía, digamos con la boca chica, en el sentido de chirriarme esos déficits de producción, que si los decorados, que si los extras, que si los efectos especiales, siempre veía fallos, cartón y siendo sincero, los sigo viendo, pero por otro lado, me encanta lo que de alguna manera viene a representar  la cultura española, pues eso es, con la boca chica, pero es que ademas la gente del cine español se mueven en general en el mundo de una cierta progresía y, ¡digo más!, es de los pocos espacios de alguna relevancia que van quedando. Como esto es así, ya sabemos, se le ataca y desprestigia con la saña derechona o la ignorancia cerril. Es que hay veces que parece que  ciertos sectores aplaudirían el reestreno de Raza.
Pero, en fin, lo cierto es que la sala, cómoda y amplia, en este miércoles de diario estaría ocupada en su sexta parte, siendo generoso, y me pareció ver en su mayoría a personas de avanzada edad y poca juventud, que no pasa nada, lo digo como dato, puesto que las carcajadas podrían retumbar igual, pero…, ¿se entiende igual?, pues es que resulta que a lo mejor aquellos de cierta edad, poseen un bagaje cinematográfico del que carece la juventud desafectada con, al menos este cine, y comprenden mejor su lenguaje.
A lo que vamos.., la película es una suerte, sí, una suerte y una gozada.  Va uno al cine  sin saber muy bien que ver y de chiripa se ve dispuesto a compartir su vida durante un par de horas con algo que no sabe muy bien cómo va a congeniar y, ¡vaya por donde! ¡Acierta! las casi hora y media de película es una delicia de divertimiento, de entretenimiento y hasta de enamoramiento, en mi caso de “la protagonista” (Inma Cuesta) y en el de mi acompañante de “el protagonista” (Martiño Rivas). Es TRES BODAS DE MÁS (ahora que lo pienso título poco acertado, por lo complicado al recordarlo) una película, cachonda, divertida y algo gamberra con un ritmo acertadísimo, con una continuidad en los sucesos propio de un guion más que correcto, lo que le da ese punto de credibilidad en sus disparatados sucesos, pero sobre todo, la palma se la lleva Inma Cuesta, la hija de un tapicero y una ama de casa que soñaba con llegar a artista, y vaya que lo consigue. Posee esa vis cómica, bien dirigida, que agrada y convence, que con naturalidad completa la pantalla, atrae, fascina produciendo una delicia la vista de su interpretación. Puede que el papel le venga al pelo para crear esa atracción pues se trata en cierto modo de un personaje con el que no es difícil empatizar; una científica un tanto marginada en su trabajo, de baja autoestima y enormes gafas de pasta, a quien suelen abandonar los novios y que tiene la extraña tendencia de meterse en líos; por otro lado es tierna, educada y enamoradiza, cualidades todas estas con las que se van recreando los gags con su presencia de manera fluida, sin grandes bajadas de tensión narrativa.

El resto del plantel de actores, algunos de sobra conocidísimos, y elegidos muy acertadamente complementan la película de una manera excepcional. Como por ejemplo Rosi de Palma  en una de sus mejores y más graciosas apariciones  en  la gran pantalla, o el mismo copotagonista hijo del escritor, Manuel Rivas, que de casta le viene al galgo, en su caso en cuanto al cuajo de llenar la pantalla con sobriedad, siendo uno mismo., demostrando su valía.

Buena película si se quiere pasar un muy buen rato, quedando a la salida la agradable sensación de haber disfrutado de una gran comedia, a pesar de aquello que decía Miguel Mihura de lo que esperaba del espectador de sus comedias, se conformaba con una sonrisa, en esta se pudiera hasta decir eso de: haberse uno “descojonao”
RfCs

3 comentarios:

Juan Antonio H. dijo...

Pues claro que si, hay que ver cine autóctono, y mas desde que este gobierno les corto el grifo. Eso de las subvenciones: puestos a elegir yo se las daría a la cultura y no a esos terratenientes que chupan de las europeas por sembrar la tierra simplemente, y no producir, eso si que es vergonzante.
No creo que la vea en pantalla grande, pero como me fió de tu buen criterio me la apunto

Temujin dijo...

No la veré en el cine. Cuando llegue a televisión veremos..
Un saludo.

Gemma dijo...

Me has convencido justamente al final :P